Notas Periodísticas - 06/07/2011

“Europa Vive hace Décadas por Encima de sus Posibilidades”

Veintitrés


Recién llegado a la Argentina proveniente de Ginebra, Suiza, donde se desempeñó los últimos cuatro años como trader de monedas y tasas de interés en mercados del G10, primero para Cargill y después para Trafigura, Germán Fermo dialogó a fondo con Veintitrés Internacional sobre la crisis en la eurozona, el rol del Banco Central Europeo en el proceso de recuperación y el aprendizaje de la caída de Lehman Brothers. Además, analiza que el principal error de Europa es que “vive hace décadas por encima de sus posibilidades” y que el rescate del los PIGS -Grecia, España, Portugal, Irlanda- es un “parche necesario”.

-¿Cómo piensa que puede repercutir la crisis de la eurozona en la economía mundial?
-Si uno se pone pesimista y Grecia entra en un default no ordenado, sin soporte de la Unión Europea, es altamente probable que no sólo los bonos de Grecia se vean afectados sino también los del resto de los países de la Europa comprometida. Y ahí caerían Irlanda, Portugal, Italia y España. Eso generaría un gran contagio del sistema financiero mundial y los bancos europeos podrían evenrualmente colapsar, dado que son dueños de una gran cantidad de la deuda emitida por estos países. Imaginarse ese escenario es tan pesimista que no veo la forma de que ocurra, de que el Banco Central de Europa permita algo así, porque estaríamos en un evento peor del que fue el del Lehman Brothers de septiembre de 2008. Se verían perjudicadas todas las economías del mundo, incluidas las emergentes porque el crecimiento global va a estar comprometido y las commodities van a bajar sustancíalmente. Quiero creer que la quiebra del Lehman le enseñó al mundo,
especialmente a los banqueros centrales, que uno no puede “jugar” con la quiebra de un soberano o de un banco en un sistema que está tan apalancado y tan global como el actual. Si no, sería como repetir la deba-ele de hace tres años a una escala aún más grande.
-¿Por qué más grande?
-Porque no estamos hablando de un banco de inversión sino de soberanos, de Estados. El Leliman era un corporativo. Aquí no solamente los bancos podrían colapsar sino también soberanos de la talla de España y Portugal. No me imagino que Europa permita eso. Soy optimista y sí bien Grecia tiene un serio problema de deuda, pienso que el mundo ya aprendió lo que ocurre cuando uno deja caer a un actor de tal envergadura. Sería trágico para la economía mundial.
-¿Con lo cual no prevé que Grecia vaya a defaultear?
-Grecia debería encaminarse a una restructuración ordenada, apoyándose en la Unión Europea y eventualmente en el FMI. Lo más lógico sería extender los plazos de pago de deuda para darle oxígeno: si tenía que pagar en 15 años, que lo haga en 40. Si esto se hiciere, con el soporte de la zona euro saliendo como garante y con el Fondo ayudando, se lograría una restructuración ordenada. Y el mercado eso lo entendería bien. Lo que no entendería sería un default desordenado, una Unión Europea no “bac-kapeando” a Grecia. Son tantos los costos de no ayudarla que esa infinitud va hacer que la UE salga con un paquete de ayuda. Además, los grandes problemas de deuda se tienen que resolver licuándola. Esto no es algo que va a poder resolverse de la noche a la mañana. Por más que le puedan pedir a Grecia que se achique, el país tiene sus límites. Necesita generar confianza en el medio y el gran comprador de confianza tiene que ser el Banco Central Europeo. Le tiene que poner el pecho a este asunto y comprar tiempo para que de a poco Grecia ajuste. De nega-tividad razonable a absoluto pánico hay una diferencia enorme y el ECB es el garante de esa estabilidad. Europa está con tasas de desempleo que van del 10 al 20 por ciento y si el mercado le pide a Grecia que emplee un paquete ortodoxo y de austeridad fiscal, no tiene margen para hacerlo. Hay que darle tiempo. Este panorama me hace pensar que vamos a terminar en una situación intermedia y, eventualmente, emitir euros porque así como Bernanke fue capaz de emitir dos trillones de dólares para comprar deuda, por qué no hacerlo ahora.
-Recién mencionaba que el ajuste no es la solución para Grecia, sino que hay que darle tiempo para que se oxigene. ¿Piensa que Europa está dispuesta a darle ese espacio?
-Es que no tiene opción. O le da tiempo o la asfixia en quince días. Europa le puede reclamar todo lo que quiera pero Grecia no va a poder cumplir los redamos. La realidad es que hay un enfermo en estado de coma. Es lamentable que se haya permitido que Grecia llegara a esta situación y es imposible que salga sola. El ECB tiene que dar certidumbre al proceso, mostrar que no queda sorteada al azar porque si eso ocurriese podemos llegar a tener un segundo Lehman Brothers. Como Europa conoce los riesgos, estoy segura de que le va a dar oxígeno y tiempo.
-¿La solución pasa por rescatar a los países en problemas o es sólo un parche?
-Es un parche pero absolutamente necesario porque si los dejás solos corrés el riesgo de que no puedan. Y si un país no puede en Europa, y el mercado lo ve como que no pudo, va a haber una corrida de todos los países y los costos se multiplicarán de forma exponencial. Bajo ningún punto de vista se puede dejar caer a un soberano europeo porque cuando los mercados empiezan a shortear sistemáticamente un bloque son imparables.
-¿Es correcto encasillar a los PIGS en un mismo grupo?
-No. Grecia tiene una situación más comprometida pero si avanza en un default desordenado el mercado no va a hacer demasiada distinción y va a empezar con los otros.
-¿Qué otros países piensa que pueden seguir en la cadena de efecto contagio?
-Es que cuando empezaste con ese dominó no para más. Van a terminar palmando uno detrás del otro. Quizá los únicos que queden parados sean Francia, Alemania y Noruega. Ese es el escenario apocalíptico pero, como dije antes, por lo terrible que es, no va a ocurrir. Eventualmente, que emitan euros y compren la deuda, que la nominalicen. Es inconcebible forzar a que los Estados comprometidos hagan hoy el ajuste financiero que no hicieron en los últimos treinta años.
-Y en cuanto a las causas, ¿considera que los problemas en la eurozona tienen que ver con la apreciación del euro respecto del dólar y otras monedas?
-Yo no creo que el problema sea ese sino que Europa vive hace décadas por encima de sus posibilidades, gasta más de lo que está produciendo. El sistema previsional europeo está comprometido. Europa es un bloque que da elevadísimos beneficios sociales y eso cuesta plata. Por ejemplo: en promedio los europeos deben tener 30 días hábiles de vacaciones… Están viviendo demasiado bien. Se necesita una reestructuración del sector público y privado. El estándar de vida ya no se condíce con la situación fiscal que tiene Europa. Lo cual es dolorosísi-mo porque es muy difícil que una ciudadanía acepte reducir su estándar de vida. De una forma u otra esta crisis, que empezó en 2007, está mostrando un cambio ten-dencial en lo que son los bloques. Los emergentes se están fortaleciendo frente a lo que tradicionalmente eran los tres bloques fuertes del mundo: Estados Unidos, Europa y Japón.
-A nivel político todas estas medidas son impopulares. ¿Piensa que está en riesgo la estabilidad política y social de los países?
-A ninguna ciudadanía le gusta gastar menos. Es difícil que se convenza a la gente de que la forma de salir de una crisis es producir más y gastar menos. Esas medidas son impopulares en cualquier lugar del mundo. Ahora le toca ejecutarlas a Europa así como alguna vez lo tuvo que hacer Latinoamérica. Lógicamente va a haber costos políticos pero si la ciudadanía pretende elegir a otros gobernantes que prometan que el ajuste no se va a realizar y que por obra de magia se va a pagar toda la deuda es ridículo. Europa tiene que aumentar la productividad, ser más estable a nivel soberano y sobrio en el manejo de deuda.
-El Nobel de Economía Joseph Stiglitz dijo que la raíz del problema de España es que no pueden utilizar su divisa como un elemento de reajuste ya que el euro tiene un cambio fijo. ¿Tener una moneda común perjudica a los países comprometidos al impedirles hacer política monetaria?
-Totalmente. Ceder la moneda es un pésimo experimento. Si Grecia y España hubieran tenido su propia moneda hubieran de-valuado y eso habría generado un aumento de la cornpetítividad que les permitiría salir de la crisis. Por otra parte, si la deuda estuviera denominada en las monedas nacionales, eso permitiría generar algo de inflación. Lo que le pasa a Grecia es que tiene que pagar una enorme cantidad de euros y no los está produciendo. Nunca es una buena decisión de política económica delegar la moneda porque cuando vos hacés un ajuste monetario el impacto en la economía es inmediato. Cuando en la Argentina el cambio se fue de 1 a 4, el país ganó com-petitividad en diez horas. Si vos lo querés hacer vía fiscal te puede llevar tres años. Cuando tenés que luchar una crisis la bala monetaria es la que te da el empujón instantáneo. Y cuando no la tenés perdés el principal golpe de nocaut.
-¿Espera que la alta volatilidad en los mercados continúe por un largo tiempo o se puede prever cierta estabilidad?
-Todavía hay muchas cosas que no se resolvieron. Falta una década para que esto licue.
-¿Pero lo peor ya pasó?
-Quiero creer que sí pero es imposible predecir cuál va a ser la dinámica del déficit de los principales países de Europa en los próximos meses. Aún con un Banco Central ayudándolos.
-¿Es un buen momento para invertir en alguno de estos países?
-Yo no pondría un peso en Europa. Hay mucha incertidumbre como para salir a comprar activos.
José Manuel Durao Barroso, presidente deí Consejo Europeo, presionó al gobierno de Gre-cias para que aplique ajustes y privatizaciones.

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