Hablemos de Finanzas - 14/11/2011

Distorsiones de “la FED” y la Ilusión Monetaria del Pesimismo: ¿qué implica ser bearish en estos mercados?

Comenzaré el presente ensayo de la misma forma en la que lo culmino:

Me pregunto: ¿si depuramos al pesimismo de su intrínseca ilusión monetaria, ser bearish en este mercado a mediano plazo entonces implica shortear el S&P o ir largo una canasta de activos reales contra el dólar?

Todos padecemos en mayor o menor medida del síndrome de la ilusión monetaria y esto no sólo tiene impactos en nuestras vidas cotidianas. Para aquéllos que somos asset managers también nos influencia la forma de armar carteras y de jugarle short o long a este mercado totalmente distorsionado a nivel nominal. “La FED” bombardea a los mercados de vez en cuando con misiles monetarios para mantener niveles nominales en los precios de activos que de lo contrario posiblemente colapsarían reflejando una realidad macro del G3 que asusta. Bernanke entiende muy bien la dimensión de esa ilusión y nos viene licuando en términos reales desde el mismísimo comienzo de esta crisis en el 2007 tornándose más agresivo en su accionar a partir de QEI y QEII. A lo largo de este ensayo he decidido realizar los cálculos post-Lehman para capturar específicamente el efecto licuatorio de la agresividad de la política monetaria de “la FED”.

Si calculamos el retorno NOMINAL acumulado del S&P MEDIDO EN DOLARES desde enero del 2009 hasta el 31 de octubre del 2011, el mismo ha sido muy positivo en términos nominales: +34% y hasta podríamos decir muy optimista. Sin embargo, y sólo por citar un ejemplo, si calculamos ese mismo retorno en términos REALES contra por ejemplo un índice de commodities, el CRB Index, la imagen cambia totalmente dado que ese índice ha tenido en el mismo periodo un retorno del +57%.

Por lo tanto, si en vez de medir al S&P en unidades de dólar las medimos en unidades de CRB’s, el retorno desde el 2009 ha sido sustancialmente negativo llegando al -14%: el S&P compra mucho menos commodities hoy de lo que podía hacer incluso en los niveles deprimidos post-Lehman de inicios del 2009. Es evidente que viene ocurriendo una tragedia en términos reales silenciosa, consciente y muy planificada pero también es cierto que para el ciudadano promedio esa tragedia pasa bastante desapercibida y ese patrón de comportamiento es precisamente lo que le da tiempo, leverage y grados de libertad a “la FED”.

Este cálculo podría incluso ser aún más ácido y cruel: supongamos que una persona decidió achicar el riesgo de su cartera y dada la enorme incertidumbre de los mercados se “quedó líquido” en un moneda “segura”: el dólar. En este caso, la cartera medida contra unidades del CRB está 57% negativa aún cuando en términos nominales no ha sufrido ningún cambio. Esta persona bien podría decir: he salido ileso de la crisis aún cuando en realidad puede comprar menos de la mitad de la canasta original de commodities.

“La FED” tiene una ventaja que no presenta ningún otro banco central en el mundo: el dólar es la moneda utilizada como reserva de valor, el 75% de todas las transacciones de comercio internacional son efectuadas en dólares y además el mundo entero tiene una tendencia a mantener en mayor o menor medida una proporción de su riqueza en dólares. Que parte de este planeta ahorre en dólares le permite a “la FED” cobrar impuesto inflacionario no sólo a los ciudadanos americanos que de una u otra forma tienen exposición directa al dólar sino también a los ciudadanos del resto del mundo permitiendo de esta forma maximizar los beneficios de una política clarísima de licuación que viene implementando Bernanke desde hace años. Si bien “la FED” no es el único banco central que licúa su problema, es ciertamente el que tiene la mayor ventaja. Esta licuación simplemente le está “pasando” al resto del mundo parte de un problema que nació 100% americano.

Haciendo un cálculo muy simple y hasta me permito decir “primitivo”, si asumimos una inflación del 2% y un crecimiento nominal del 1% anual promedio para la próxima década, con eso sólo “la FED” estaría licuando el 26% de su problema actual y esto supone a una FED muy calma. Y es en este sentido en donde vuelvo a plantearme una pregunta que me vengo haciendo hace años: ¿en dónde hay que mirar la tragedia? ¿Qué implica realmente estar bearish en estos mercados?. Con una FED permanentemente en estado de vigilancia, con Puts Nominales Gratis inundando de fiat-money el sistema sirviendo de piso al nivel nominal de precios de los activos financieros y un mercado en casi constante estado de reflation, jugarle bearish a estos mercados requiere una redefinición del término: ¿bearish qué? bearish en términos nominales (shorteo el S&P) o bearish en términos reales (voy long CRB).

Me pregunto: ¿si depuramos al pesimismo de su intrínseca ilusión monetaria, ser bearish en este mercado a mediano plazo entonces implica shortear el S&P o ir largo una canasta de activos reales contra el dólar?

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