Notas Periodísticas - 02/01/2012

¿Por qué no ha Colapsado el Euro?

Durante 2011, el euro llegó a niveles de 1,4830 en medio de constantes preocupaciones sobre su crisis de deuda soberana. Durante este año el euro enfrentó una pregunta casi permanente:
¿por qué con tantos problemas evidentes que enfrenta Europa la moneda común no colapsa?
De hecho, hubo analistas que al inicio de este año pronosticaban un euro en paridad contra el dólar hacia diciembre del 2011, resultado que no ocurrió. Es cierto que el euro de máximos de 1,48 ya está operando en niveles cercanos a 1,30, pero aun así probablemente haya más por verse en la depreciación del euro contra el dólar para el 2012 por razones estrictamente monetarias.
La respuesta radica en la enorme importancia que tiene la diferencia en el ciclo de la política monetaria de bancos centrales. Mientras la Reserva Federal de Estados Unidos sigue embarcada en un agresivo ciclo de baja de tasas ubicando su tasa de referencia en cero por ciento desde fines del 2008, Europa durante el 2011 incomprensiblemente decidió entrar en un nuevo ciclo de suba llevando su tasa de referencia a un máximo de 1,50% y probablemente haya sido ese diferencial a favor del euro el que mantuvo un piso para la moneda europea.
Es importante comprender por qué el diferencial de tasas de interés es tan relevante en definir el nivel del tipo de cambio de una moneda y para eso es crucial recordar que en el mercado de monedas todo es relativo. Las tasas de interés definen entre otras cosas el rendimiento de depósitos denominados en cada moneda por lo tanto un país que pagaba mayor tasa y por lo tanto ofrecía mayor rendimiento (Europa) generaba una mayor demanda de la moneda de denominación (el euro) vs. aquellos países que pagaban menos tasa en este caso Estados Unidos y el dólar. Esta mayor demanda, sustentada en un diferencial de tasas de interés a favor del euro, es la que le permitió navegar casi dos años enteros de crisis de deuda europea sin colapsar.
NUEVO PRESIDENTE
“Actualmente, las cosas parecerían estar cambiando, el Banco Central europeo tiene un nuevo Presidente: meses atrás, Jean Claude Trichet finalizó su mandato y lo sucedió en su cargo Mario Draghi. Draghi anunció ya dos bajas en la tasa de referencia llevándola desde 1,50 a 1 % en la actualidad, denotando aparentemente el inicio de un nuevo ciclo de política monetaria relativo a su predecesor. No resulta casual observar la rápida deprecación del euro bajo su nuevo presidente.
En los mercados de monedas todo se maneja por señales y actualmente el mercado estaría leyendo la señal de que la tasa de referencia en Europa seguirá bajando y de esta forma el diferencial de tasas de interés entre Estados Unidos y eu-ropa se seguirá acortando reduciendo el atractivo de instrumentos de tasa europeos vs. sus equivalentes americanos. De esta forma, la demanda por euros relativa a la de dólares probablemente se seguirá reduciendo. Pero también es importante tener en cuenta que haberse embarcado en un incomprensible ciclo de suba de tasas en medio de una desaceleración del crecimiento global y de una crisis de deuda histórica no le fue neutral a Europa. Cuando el nivel de la tasa de interés se ubica por sobre lo que una economía puede tolerar, las consecuencias si bien no son inmediatas suelen ser recesivas. Y probablemente Europa ya esté en recesión, contra una economía estadounidense que si bien muestra un crecimiento lento parecería pudo evitar una contracción de actividad.
Esta realidad macroeconómica probablemente sea lo que el mercado está descontando a futuro: una Europa nuevamente en recesión, con altísimo desempleo y con una tragedia de deuda soberana forzará al Banco Central europeo a seguir bajando tasas y más aún a ser más laxo a nivel monetario lo que implicaría depreciaciones adicionales para el euro durante 2012.
Hay que convenir que con excepción de Alemania, un euro cercano a 1 tiene muchísimo más sentido y oxigenaría a un bloque con altísimo desempleo y probable recesión, de esta forma la misma macroeconomía de la eurozona le está pidiendo a gritos al Banco Central europeo un cambio de ciclo, y si eso ocurre el euro tendrá razones meramente monetarias para depreciarse mucho más contra el dólar.

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