Hablemos de Finanzas - 21/01/2012

Reciclando Expectativas: un Casino Global de Historietas

El 2011 ha sido el año más patético desde el comienzo de la crisis y el 2012 probablemente sea su hermano gemelo y hasta lo supere, aún con la escéptica tranquilidad con la que se inició. Los mercados se pasaron todo el 2011 alternando entre historias negativas y positivas para finalmente terminar con un S&P neutro. Lo lamentable es que después de todo lo que se dijo y desdijo no pasó absolutamente nada, la “tragedia griega” que muchos predijeron durante todo el 2011 no apareció.
Resulta útil entonces preguntarse: ¿estamos en presencia de historias verdaderas o sólo de historietas inventadas que convenientemente se reciclan por ciertos jugadores del mercado internacional que ganan con los reposicionamientos de cartera generados por la volatilidad que ellos mismos incitan? 
Esta crisis exacerbó una costumbre histórica en los mercados financieros internacionales: la de “poner de moda historietas” todo el tiempo con la única intención de promover movimientos de precios que generen reposicionamientos de carteras frecuentes y por lo tanto, comisiones de entrada y salida. La evidente decadencia del G3 dio lugar a una enorme generación de historietas que antes le eran específicas solamente a los mercados emergentes. Entonces, despertarse hoy y leer en un diario la potencial quiebra de un banco europeo o americano, o el reemplazo de primeros ministros europeos antes de la finalización de sus respectivos mandatos, o protestas sociales masivas en Europa, ya no sorprenden a nadie.
De esta forma, el G3 se ha convertido en una fuente inagotable de historietas negativas y emparches casi cotidianos que en el corto plazo se entienden como “buenas noticias” y los mercados entonces fluctúan de positivos a negativos casi cotidianamente con un nivel de irracionalidad y cortoplacismo vergonzoso e incomprensible. El G3 es una caricatura de lo que era antes y las historietas que se reciclan en su entorno son un reflejo de esta nueva y patética realidad.
El 2011 ha sido un ejemplo formidable de esta dinámica: de tragedia inminente se pasó a absoluto optimismo varias veces para terminar en la “nada misma” con un S&P neutro en el año. Lo cierto es que la crisis potenció a una industria entera que se encarga exclusivamente de poner y sacar de moda historietas con enormes consecuencias de corto plazo en el nivel de precios de activos financieros y no parececía ser el caso que el 2012 sea diferente en este sentido a pesar de la aparente tranquilidad con la que comenzó.
El trabajo de un asset-manager en el contexto actual lamentablemente ya no es el de estar correcto en su visión económica de mediano plazo (como solía ser en los buenos años del carry-trade) sino en acertar cuándo se va a agotar la historieta que eventualmente pongan de moda. Antes era frecuente escuchar en la jerga de mercado: “si se está convencido en la visión de mediano plazo entonces se debe ignorar el ruido y mantener la posición”. Desde mediados del 2007 esto ya no funciona así en la práctica porque la violencia de los movimientos obliga el cierre de posiciones aún cuando se esté acertado en el mediano plazo. Durante el 2011 hemos observado muchas semanas así con swings de mercados del +/-10%. La aparente tranquilidad y optimismo del 2012 es preocupante y el inversor promedio debería al menos enfocar su comienzo con suma cautela y recordando lo que el 2011 fue capaz de hacer e inventar.
Los mercados actuales no creen en absolutamente nada tornando a este equilibrio en uno de elevadísima y “conveniente” inestabilidad para ciertos jugadores del mercado internacional. Lo cierto es que Estados Unidos, Europa y Japón están muy complicados y a esto podríamos incluso sumarle las presiones de una sobrecalentada y burbujeante economía China y con muchos emergentes con niveles muy elevados de inflación, siendo la bomba atómica europea sin dudas la mayor preocupación de todas. Pero también es cierto que en “la industria de generación de historietas”, los formadores de consenso de mercado van poniendo y sacando rumores en forma secuencial y selectiva, toda noticia se tradea y recicla “convenientemente” de “a una por vez”. Los problemas y soluciones no se tradean todos juntos porque si así fuese se agotarían las razones para seguir reposicionándose en el año. Vivimos entonces en un entorno de mercados internacionales en donde en repetidas ocasiones se tiene la percepción de que la volatilidad “se genera”, “se induce” o si se quiere un término más técnico “se hace endógena intencionalmente”.
Por ejemplo, el 2012 comenzó concentrado en la realidad de una economía americana que se ve un poco “menos peor” que meses atrás y esto bastó para teñir a los mercados con un sesgo optimista. De golpe casi por obra de magia nadie habla más de Europa aún cuando es muy claro que el continente medieval no ha solucionado absolutamente nada de su trágica realidad por lo que será cuestión de tiempo ver reciclar esta vieja historieta para cortar la racha optimista actual, generar reposicionamientos y comenzar todo otra vez. Esto sin dudas suena poco serio pero es una de las tantas formas en las que la crisis internacional se evidencia: hay historietas para todos los gustos, todos terminan teniendo razón, los optimistas y pesimistas, lo indispensable es el “timing correcto”.
Desde el inicio de esta interminable crisis los mercados financieros no están tradeando en equilibrio general, cada historieta se sobre-enfatiza de “a una por vez” y en forma parcial para no agotar lo que parece ser un stock interminable de rumores y desmentidos. Están por ejemplo los que hoy predicen una recesión en Europa sin considerar los impactos que eso tendría sobre la economía global: el mercado está tradeando miope en equilibrio parcial desde hace años. Si Europa entra en recesión Estados Unidos no podrá crecer sostenidamente tal como hoy están festejando los mercados. Una Europa en recesión con un Estados Unidos en expansión es inconsistente en equilibrio general, pero aquí estamos tradeando esta historieta inconsistente. En un mundo tan globalizado como el actual, parcializar los impactos de un bloque es un error conceptual muy básico. Otro ejemplo de parcialidad y miopía: cuando el Banco Central Europeo subía tasas el Euro se apreciaba contra el Dólar con todo el mundo ignorando los impactos recesivos que esa inoportuna política de tasas generaría en la Eurozona y aquí estamos hoy con Europa probablemente ya en recesión y con un Euro colapsando.
¿Por qué no se habla más de Europa con pánico, porque está mejor? Obviamente que no, porque hablar mal de Europa hoy no genera shorts de mercado y por lo tanto se arman otras historietas compatibles con el optimismo actual hasta que a europa le toque el turno de ser “convenientemente reciclada y puesta de moda nuevamente”. Muchos jugadores del mercado internacional viven del trading por lo que todo el tiempo generan historietas nuevas para forjar consenso y alimentar reposicionamientos de carteras. Detrás de estas historietas sigue una manada de irracionales en el mundo entero que posicionan su juego de póker para la semana en forma miope, contaminada de equilibrio parcial y con muy pocos fundamentos macroeconómicos detrás. El mundo entero no aprendió nada de esta crisis al punto tal de ni siquiera saber si lo que tradeamos se corresponde a historias verídicas o a lamentables historietas.

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