Notas Periodísticas - 21/05/2012

Caos o Intervención Monetaria: Las dos formas en las que Grecia saldría del Euro

Economía
LA EUROPA RICA SE RESIGNA A QUE GRECIA VUELVE AL DRACMA: ¿Y DESPUÉS QUE?
Caos o intervencion monetaria (Video Finance in Five 14: Fuga de depósitos y rumores de corralito en Europa….(18/5/12)).

20.05.2012 | En los libros de historia, la Unión Europea quedará como un ejemplo patético de cómo hacer todo mal y cómo subestimar la enorme inestabilidad intrínseca en los mercados actuales.
Por Germán Fermo *
Después de los resultados electorales del domingo 6 de mayo del 2012, el contexto político en Europa ha cambiado sustancialmente. Hasta entonces, parecía que si bien Europa estaba decididamente transitando una crisis histórica, su ciudadanía la observaba casi en estado de indiferencia, como si la crisis le perteneciese a otro.
Sin embargo, a partir de los últimos resultados electorales y en un entorno macroeconómico muy recesivo en Europa, la ciudadanía parecería querer pronunciarse claramente contra el plan de ajuste promovido por el único país al que le cierra el concepto de Unión Europea: Alemania. Por ejemplo, los últimos datos de crecimiento de PBI muestran a Alemania creciendo en el primer trimestre del año al 0,50%, a una euro zona que en promedio creció al 0% y una Italia que decreció al 0.80%.
COMO SI NO EXISTIESE
Desde el comienzo de la crisis, tanto la política fiscal como la monetaria han sido articuladas desde Alemania como si el resto de Europa no existiese y los impactos han sido muy dispares: mientras Alemania se expande en la crisis, el resto de Europa sucumbe todavía defendiendo a un Euro que está destruyendo sus respectivas economías. (Las tres caras de Europa)
Recordemos que no hace tanto tiempo, mientras la Fed anunciaba su Segunda Ronda de Flexibilización Cuantitativa (QEII), el Banco Central Europeo (BCE) incomprensiblemente y desafiando al sentido común más básico, subía su tasa de referencia aun cuando todo el mundo se daba cuenta de que Europa lejos estaba de solucionar su crisis de deuda. Hace años ya que incomprensiblemente vemos a un BCE principalmente preocupado por inflación cuando las prioridades claramente son otras.
Desde las elecciones del domingo 6 de mayo, se comenzó a escuchar un comentario que hasta entonces era casi tabú: la separación de Grecia de la eurozona. Es más, hasta ya se puede escuchar a personalidades del BCE comentar que la separación de Grecia no sería un evento para entrar en pánico. Bien, ante ese comentario hay preguntas que se hacen irresistibles: ¿si la separación de Grecia no es hoy un problema, por qué entonces toda Europa está evitándola desde inicios del 2010? ¿Por qué se diseñó un paquete de salvataje en febrero de este año y un swap voluntario de su deuda? ¿Como se pudo diseñar un paquete de salvataje en febrero del 2012, cuando ya en mayo estamos hablando de una separación de Grecia y un eventual default?
Sin una sola duda, el incomprensible paquete de austeridad promovido por Alemania estaba condenado a fracasar en el cortísimo plazo. A sólo días de haberse cerrado el swap voluntario en Grecia, los nuevos bonos griegos entregados en canje ya cotizaban con altísimo premio en el sentido que el nuevo bono griego cotizaba su yield a diez años en 19% cuando Portugal lo hacía al 12%, España e Italia al 5,50% y Alemania y Estados Unidos al 1,80% (recordemos que a mayor tasa menor es el precio de un bono).
Las implicancias de estos precios es clarísima: el mercado no creyó ni por un instante en el éxito del swap griego y esta situación se complicó últimamente en el sentido que los bonos griegos siguieron cayendo de precio con su yield a diez años cotizando actualmente en 27%(El default de Grecia no será como el argentino)
Por lo tanto, el mercado de bonos soberanos claramente desde el inicio condenó al paquete de salvataje promovido por el clan Alemania/Francia al absoluto y directo fracaso por una sencilla razón: el énfasis en la austeridad fiscal como la única medida era inoportuno y socialmente inaceptable. Es bajo esa óptica en que los resultados electorales del domingo 6 de mayo no han sorprendido a nadie: la ciudadanía griega atrapada en una recesión que ya lleva cuatro años y con un desempleo mayor al 20% siente que el sueño del Euro bien podrá funcionar para los alemanes pero condenó a Grecia a una sinfonía triste y sin salida. (España vs. Alemania: La convergencia de la Unión Europea que no fue)
Grecia es hoy un país zombie al que lo hacen vivir como si perteneciese al G2 cuando en realidad le resulta imposible hacerlo. El país fue obligado a transitar la peor crisis internacional sin su principal aliado, el Dracma (moneda griega anterior al Euro). Sin chances de poder devaluar, Grecia sucumbió al tener un tipo de cambio igual al de Alemania pero con una productividad infinitamente inferior. El resultado fue un clásico de experimentos de tipos de cambio que salen mal: brutal desempleo, endeudamiento elevado y default.
De una u otra forma, a Grecia el esperan años terribles en materia económica. Si su separación termina en caos o no, dependerá de cómo Europa pueda articular su estrategia monetaria en torno a este evento que de una u otra forma indican el evidente fracaso de este experimento sin plan B todavía denominado “Euro”(Renovada preocupación sobre la crisis europea). 
ALTERNATIVA I
* Indiferencia monetaria. Europa maneja la salida de Grecia al estilo europeo, es decir, pésimamente mal. Si nos imaginamos este escenario, Grecia saldría de la Eurozona, recuperaría su moneda, entraría en absoluto caos social, político y económico y defaultearía su deuda soberana. Pero el verdadero problema desde la óptica de mercados internacionales no sería el default griego ya que Grecia es digerible. Sin embargo, y aquí es en donde sería determinante el rol del Banco Central Europeo, si el mismo no enviase señales claras y simultáneas al anuncio de separación de Grecia, los mercados bien podrían entrar en pánico y extrapolar el fracaso en la resolución de la crisis griega al resto de la Europa comprometida: Portugal, España e Italia por citar los más complicados.
Un mercado en pánico bien podría comenzar a shortear agresivamente el resto de los bonos de la Europa PIIGS, subiéndoles sus respectivas tasas y para países tan endeudados eso puede ser altamente inestable: la suba de las yields puede comprometer el rolling de sus respectivas deudas” o sea, la refinanciación de vencimientos a tasas mucho más altas que las obligaciones preexistentes ahogándolos financieramente. Por lo tanto, este escenario podría ser uno de absoluto descontrol e inestabilidad con un S&P tornándose muy negativo, con todo el mundo en pánico, con corridas bancarias en Europa, para un mercado que nunca se olvidó del evento Lehman Brothers 2008.
ALTERNATIVA II
Intervención monetaria histórica. La Unión Europea a través de su Banco Central (BCE) debería inmediatamente de anunciado el evento griego ejecutar una histórica intervención monetaria en el mercado de deuda de la Europa PIIGS para neutralizar a los shorts enviando una señal de confianza clave que evite que el virus griego mute y llegue al resto de los PIIGS. Por lo que el anuncio de la separación de Grecia debería coincidir con la obvia y postergada Primera Ronda de Flexibilización Cuantitativa del Banco Central Europeo (QEI en Euros!!). Europa se debería plantar en el bid de los bonos PIIGS y no moverse de ahí ni por un sólo instante. La pésima señal de separación debería ser inmediatamente neutralizada por un shock monetario histórico desde el BCE.
Probablemente, si esto ocurriese los mercados al menos le darían una chance al resto de Europa para ver si con más tiempo pueden resolver algo de todo lo que no han resuelto hasta el momento. Por lo tanto, esta estrategia implicaría reconocer el fracaso griego pero al mismo tiempo aislar monetariamente al resto de los PIIGS con un shock monetario de envergadura histórica: tomar la pérdida en Grecia para poder salvar al resto si es que ya no es tarde.
Lo lamentable de todo esto sería ver perder dos años en los que Europa, bajo una incomprensible política monetaria, está sucumbiendo y está perdiendo un pilar básico y determinante en democracia: el apoyo de su propia gente.
La burocracia política europea debería de una vez comprender que la realidad de una crisis no se puede ignorar por siempre: cuando la crisis llega al bolsillo de la gente, las masas se pronuncian y eso es lo que se estuvo viendo en Francia, Grecia y España por citar algunos casos, muy parecido a tantas crisis de mercados emergentes que nos ha tocado observar a lo largo de estos años.
Independientemente del resultado final, Europa quedará en los libros de historia como un ejemplo patético de cómo hacer todo mal y de cómo subestimar la enorme inestabilidad intrínseca en los mercados actuales. La bala monetaria es el mejor aliado de Europa y todavía Europa tiene miedo de utilizarla.
Todavía Europa tiene una gran ventaja: el Euro es reserva de valor y por lo tanto Europa podrá licuar parte de su tragedia simplemente pasándosela al resto del mundo vía impuesto inflacionario tal como hizo la Fed de Ben Bernanke pero si no se apura, Europa seguirá sucumbiendo con un efecto dominó en cámara lenta que de a poco se irá acelerando al punto tal que ya no habrá nada que salvar. (La monetización de “la Fed” y el nuevo paradigma de los mercados”)

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