Hablemos de Finanzas - 21/05/2012

Primer Trimestre Macro en Baja, Desaceleración Global en Suba

por Carlos Macchi, Máster en Finanzas, UTDT
Con datos macroeconómicos preliminares para el primer trimestre del año de las principales economías del mundo ya se puede sacar una conclusión del panorama económico actual: el mundo se está desacelerando. La mayoría de las economías con gran peso global han crecido a un ritmo menor al del último trimestre del año pasado.
Es así como la economía norteamericana, la más pujante del cuarto trimestre de 2011, creciendo al 3% de forma anualizada, redujo su expansión hasta un 2,2% en el primer trimestre del corriente año. Datos industriales y de servicios fueron menores a los proyectados, pero por sobre todas las cosas y obviamente de la mano de una menor producción de bienes y servicios, se están creando la mitad de puestos de trabajo que los que se creaban a fin del año pasado. Si bien bajó la tasa de desempleo hasta el 8,1%, este fenómeno fue resultado de una variable negativa: se incrementó el número de personas que abandonaron la búsqueda laboral.
Por el lado de la segunda economía del mundo, China, se encuentra creciendo a tasas en torno al 8%, dejando atrás las “famosas tasas chinas” superiores al 9%. Un punto porcentual menos de crecimiento de este país deja de generar riqueza por u$s 60.000 millones, reducción que impacta de lleno en economías emergentes que depositan su expansión económica en el envío de commodities hacia el gigante asiático.
El menor crecimiento chino es en cierto modo lógico; una economía no puede crecer al infinito por encima del 9%. Igualmente, los hacedores de políticas de este país han dejado saber al mercado que harán todo lo posible por no dejar caer el crecimiento por debajo del 8%. Si bien todavía no se ha llevado a cabo ninguna política concreta luego del anuncio del crecimiento del primer trimestre (8,1%), es muy probable que se suavicen los controles de precios y se reduzcan los encajes bancarios (de hecho esto último ya ocurrió días atrás).
En lo que concierne al Viejo Continente, la situación sigue empeorándose. Se espera que los niveles recesivos se estabilicen con el correr del año en medio punto porcentual. De observase una baja más profunda que ronde el 1%, los efectos negativos en la economía global serían de una escala importante.
Es realmente inexplicable que el Banco Central Europeo (BCE) sostenga la tasa de interés de referencia en un 1%, cuando países como Estados Unidos y Japón poseen una tasa en torno al 0%. Mario Draghi, actual presidente del BCE, está tomando la misma postura que su antecesor, Jean-Claude Trichet, quien durante los tiempos más complicados del año pasado incluso subió la tasa del 1,25 al 1,5% en el mes de julio, algo insólito.
Aún más insólito es lo que aconteció días atrás, cuando Mario Draghi estableció que “las políticas de ajuste no necesariamente deterioran el crecimiento”. Al escuchar esta declaración como inversor uno es empujado a tomar posiciones más conservadoras, y como economista uno se siente que le están tomando el pelo.
Entonces las historia del año pasado vuelve a repetirse nuevamente, donde el BCE se muestra tranquilo y no toma cartas en el asunto. La liquidez ilimitada hacia los bancos privados si bien ayuda, no resuelve el problema de fondo que es el elevado nivel de deuda soberana de ciertos países. El BCE debe de una vez por todas, comprar deuda soberana en importantes cantidades y mantenerse firme en el bid.
Con respecto a las políticas de ajuste, estas erosionan sin lugar a dudas el crecimiento económico. En una etapa recesiva como la que vive Europa lo mejor que se puede hacer es aplicar políticas contracíclicas, que permitan principalmente estimular el consumo, y no seguir recortando el gasto que a la larga genera mayor pobreza.
Habrá que esperar hacia mediados de año los datos macroeconómicos del segundo trimestre para ver si el gran jugador del mercado, Ben Bernanke, vuelve a aparecer en escena estableciendo un QEIII. Los mercados ansiosos, esperan algún tipo de rumor al respecto. Esto probablemente se daría sólo si el deterioro de la economía norteamericana se materializase en un crecimiento durante el segundo trimestre por debajo del obtenido en el primero.
Carlos Macchi
Máster en Finanzas, UTDT
ENJOY FINANCE!!!

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