Hablemos de Finanzas - 26/06/2012

Contagio perverso de expectativas


Simplemente el objetivo de estas líneas es compartir con ustedes una sensación que tengo desde hace algunos días. El rol de las expectativas es siempre muy relevante. Pero en un contexto como el actual donde el entorno es explosivamente inestable, el desmanejo de las mismas puede tener consecuencias mucho más perversas de lo que los hacedores de política pueden descontar ex-ante.
En estos casi cinco años de crisis, el banco central que más activo ha estado en manejar expectativas ha sido sin dudas la Reserva Federal de Ben Bernanke. La estrategia de “la Fed” ha sido muy clara: comprar tiempo con distorsiones monetarias para que los cambios reales que requiere la economía americana se puedan implementar. Del otro lado del Atlántico la estrategia parece haber sido exactamente la contraria: enfatizar en ajustes reales con tono fiscal altamente incumplibles sin asistencia de la política monetaria.
Lo cierto es que ambos enfoques fracasaron en conseguir algo: las verdaderas transformaciones que requieren las economías de Estados Unidos y Europa jamás se hicieron. Nada de lo relevante que nos condujo a esta crisis ha sido corregido en su esencia básica.
Y cuando miro cómo han decaído los número de confianza tanto en Europa como en USA (justamente hace un rato el índice de confianza al consumidor salió en 62 contra un 64.4 de mayo) me preocupo porque tengo la sensación de que el mercado al no ver demasiado progreso en la economía real se está comenzando a cuestionar algo que hasta el momento era altamente aceptado: la confianza en los hacedores de política económica.
Esta desconfianza probablemente tiene raíces muy distintas en USA como en Europa pero con la mismas consecuencia: descreimiento que lleva a pesimismo y ese pesimismo traduce a una expectativa en impacto real sobre la economía.
En USA tengo la sensación de que el descreimiento proviene por ver que la reacción de política es siempre la misma: QE o tasas muy bajas pero contra una economía real que ha reaccionado muy poco a semejante estímulo. Tanta política monetaria probablemente haya devaluado al arma más poderosa que ha tenido Estados Unidos desde la quiebra de Lehman: la bala monetaria. Estados Unidos también ha malgastado casi cinco años de crisis con muy pocos cambios reales y una economía que lo está demostrando. Los costos políticos de “hacer algo más” son tan altos que la decisión es no implementarlos y en el medio seguimos transitando un escenario de alta debilidad macro.
En Europa el descreimiento proviene exactamente desde la arista opuesta: la constante inacción desde la Unión Europea y desde su Banco Central han generado una resignación a un estado de parches secuenciales que cada vez tranquilizan a los mercados por menos tiempo.
Me sigo preguntando: ¿estará el mercado de a poco requiriendo otro combo de medidas ante una devaluación de todo lo hecho hasta ahora? Si este es el caso, cuidado porque si se vienen los shocks reales, los mismos van a costar y mucho………..tanto a nivel político como a nivel macro inicial.
Fuente de la Imagen: Google

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