Hablemos de Finanzas - 12/07/2012

¿El fin de la alquimia de Bernanke?

Aunque parezca mentira, esta crisis ya lleva cinco años desde su inicio cuando alguna vez por junio del 2007 nos enteramos que había un mercado de viviendas, el subprime, en serios problemas. También, en ese momento muchos hacedores de política nos decían: “tranquilos, este problema está contenido y no se esparcirá al mercado de viviendas prime”.
Lo cierto es que como muchas otras cosas en esta crisis, todo eso fue mentira, y la crisis se esparció como un virus global y mutante. La crisis que nació en USA en el 2007 es la misma que hoy padece España por ejemplo. El mundo y los bancos centrales lo único que han hecho es intentar pasarle el problema a otro, pero el problema sigue existiendo. Lo que originalmente era un sistema financiero americano al borde del colapso, es actualmente un grupo de soberanos europeos al borde del mismo colapso.
Esta crisis es tan grande y vergonzosa que tengo la sensación que ningún político del G10 se anima a mirar a su ciudadanía y decirles: “estamos muchísimo más en el horno de lo que ustedes creen”. Esta última premisa ha sido muy importante en definir la dinámica de esta crisis que a esta altura se tornó en una interminable secuencia de mentiras disfrazadas de historietas cíclicas que a veces se tornan positivas cuando “el mercado bajó mucho” y en otras ocasiones se convierten en negativas cuando “el mercado subió mucho”.
Y en este entorno de no querer ver la gravedad del problema tuvimos a los brillantes manejos iniciales de la Reserva Federal que al distorsionar históricamente el mercado de tasas, distorsionó de hecho a todos los mercados del mundo sin una sola excepción. Ahí está quizá la gran efectividad de la política monetaria: con distorsionar un solo precio, la tasa de interés, se puede de hecho distorsionar al precio de todos los activos del mundo. Y esto ha sido así desde la quiebra de Lehman.
En ese punto, “la Fed” se dio cuenta que si no se convertía en un ancla de riesgo la economía mundial corría el riesgo de colapsar a un nivel no visto jamás en la historia. Y en ese entorno se pusieron muy de moda los famosos QEs de Bernanke y al inicio de estas rondas de estímulo monetario hasta se creía que podían estimular la economía real.
Lo cierto es que tanto QEI como QEII no pudieron tener impactos sustanciales a nivel macro (recuerden que Japón fue el primero en implementar QE y tampoco funcionó) y en lo único que fueron efectivas fue en monetizar expectativas, en poner a un mercado en grado de optimismo nominal, implicando un éxito en el manejo de expectativas de corto y mediano plazo. Convengamos que en un mercado altamente inestable, USA demostró con creces lo mejor que fue en manejar expectativas relativo a Europa.
Pero también es cierto que a una crisis de esta envergadura no se la puede manejar solamente vía expectativas: algún shock real de envergadura debe necesariamente implementarse con todos los enormes costos políticos que ello implique, y es ahí en donde el G2 sigue en déficit histórico. Las principales razones que nos condujeron a esta crisis siguen intactas en su esencia más básica.
Quizá las minutas de “la Fed” de ayer nos muestran a un Bernanke que sabe que un QEIII tendrá muchos más costos que beneficios y enfrenta un escenario hasta ahora descartado: si un banco central juega siempre la misma carta, puede terminar por perder su arma más contundente, la sorpresa y si la sorpresa se diluye, se pierde entonces el control nominal de expectativas vía ilusión monetaria.
Y aquí estamos hoy, sabiendo que aun con un QEIII la economía real seguirá muy deprimida y que quizá tengamos que acostumbrarnos a la noción de un crecimiento global endeble por muchos años más y esto es optimista en el sentido que supone que la crisis europea no vuela por el aire.
Sin embargo, de a poco se acerca fin de año y el mercado necesita un bonus (aun cuando gran parte del resto del planteta trabaja décadas enteras sin un sólo dólar de bonus). El pedido de QEIII es uno muy miope y muy consciente. A esta altura todo el mundo sabe que QEIII no reactiva la macro en USA y lo único que genera es una fiesta nominal en commodities y riesgo en general totalmente vacía de fundamentos. Y aun así y dada la sobreutilización de los QEs me pregunto: ¿cuánto rally podrá generar un QEIII en un contexto de degradación de esta arma monetaria?
davegranlund.com

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