Intradiario en Europa - 27/07/2012

Falta el remate final

Por segundo día consecutivo muy fuertes subidas en las bolsas europeas. Y más fuertes aún en el Ibex, que en dos días lleva una revalorización extraordinaria. Hoy hemos tenido de todo, ha sido un día tremendamente movido, con idas y venidas, pero al final la conclusión que saca el mercado es que efectivamente ayer Draghi dijo lo que dijo, porque su verdadero jefe, Merkel, (el déficit democrático de la eurozona es espectacular) le había dado permiso.

Tal y como esperábamos, salió el Bundesbank, a media mañana protestando sin ganas por lo que había dicho ayer el BCE para disimular, pero antes de que el mercado se diera la vuelta ha aparecido el premio gordo.

Primero sospechosa filtración a la prensa, diario Le Monde, de que Merkel y Hollande ya tenían un plan. Posteriormente filtración a la prensa más sospechosa aún de que De Guindos el martes había pedido a Alemania un rescate de 300.000 millones de euros, que siempre citando a la prensa, no le habían dado.

Y cuando todos estábamos dando vueltas a todo este enredo, salen de verdad Merkel y Hollande, diciendo que había un plan para hacer lo que fuera para salvar al euro, y para poner los acuerdos de finales de junio en práctica con rapidez.

Esta misma frase, haremos lo que sea para salvar al euro, la han dicho en 48 horas, Draghi, Merkel, Hollande, el Bundesbank y alguno que otro más.

Todos dicen que van a hacer lo que sea para salvar al euro, Merkel, Hollande, el gobierno, el BCE, qué bonito sería que dijeran que van a hacer lo que sea para que nadie pase hambre en la eurozona, para que las empresas solventes dejen de cerrar por falta de liquidez, para que el paro no sea astronómico, para que los ancianos vuelvan a sonreír, para que los jóvenes vuelvan a tener esperanza. El euro sólo es un instrumento que se suponía nos iba a hacer más felices, si cuando dicen harán lo que sea salvar al euro, bienvenidas sean las palabras.

En fin, el caso es que el mercado tras todo lo de hoy, está convencido de que efectivamente por fin se van a tomar medidas rápidas, y lo ha celebrado por todo lo alto.

Desde el punto de vista técnico, el futuro del Ibex podría estar en una figura de doble suelo en el entorno 6.000, aunque aún no está confirmado.

En cuanto al futuro del mini está atacando la parte superior del triángulo que le atrapa desde hace mucho, y por encima de 1.375, pasaría de lateral a claramente alcista.

Si todo esto de las medidas de la eurozona sigue así, estamos ante un claro punto de inflexión, y dudo que estemos hablando de subidas muy cortas, dentro de la volatilidad habitual en estos casos.

Pero claro, todo el mundo habla pero nadie ha dicho exactamente qué van a hacer, y ya sabemos que en la eurozona el diablo está en los detalles. Habrá que estar muy atento, incluso no podemos descartar que pasen cosas por sorpresa el fin de semana.

¿Qué puede pasar?

El caos informativo en el que nos movemos toda la mañana mostrando claramente que la eurozona sigue siendo una Torre de Babel, con muchos problemas de funcionamiento, parece apuntar a que el BCE va a acompañar una compra de bonos del fondo de rescate, que se van a usar ambas medidas para limpiar el mercado con total claridad. Y también tiene pinta de que habrá exigencias a los estados que van a ser ayudados. Parece que iremos por ahí. Precisar más es imposible, ya conocemos a la eurozona.

Me ha gustado mucho este artículo del doctor Brett Steenbarger. Los que hayan leído mi libro Leones contra Gacelas, o sean lectores desde hace muchos años, ya sabrán que hace muchos años, fuí jugador profesional de black jack. El maestro con el que aprendí trading, que era un trader los pits de Chicago muy muy prestigioso, español de origen, sólo admitía un alumno al año. Yo daba cualquier cosa por aprender con él, porque cobraba muy poco por las clases, casi nada, y era un año codo con codo aprendiendo con él , pero él ponía una condición… primero había que demostrarle que uno había aprendido a jugar al black jack contando las cartas y era ganador consistente. Si no, no te admitía. Y un servidor con el valor, el subidón de hormonas y el arrojo que da la juventud, ahora ya no creo que lo hubiera hecho, allá que se fue a aprender y luego de casino en casino. Fue una etapa rocambolesca de mi vida, pero muy divertida, y viví muchas aventuras.

Justo por aquella época me casé (ahora voy a hacer las bodas de plata, así que ya ven la de años que hace) y mi esposa se unió a la aventura junto con un equipo de amigos. Fuimos de casino en casino, de país en país durante varios meses, en una convivencia humana muy bonita. Yo enseñé a contar las cartas a todos los miembros del equipo. Guardando las distancias, mi aventura se parecía bastante a la que cuentan en la película 21. Aunque menos peliculero el tema, en el fondo era algo parecido. Y aprendí mucho, y me sirvió para mi sorpresa mucho en el mundo del trading. Desde entonces nunca volví a entrar a un casino, entre otras cosas porque llegaron a no dejarme entrar, pero recuerdo con cariño esa fase de mi vida. Por eso me ha sorprendido el artículo del doctor, sobre los peletes, los contadores de cartas, eso es lo que yo era… Aquí lo tienen:

Opere como un “pelete”: cuente las cartas.

En dos artículos recientes, he resumido las probabilidades de alcanzar varios puntos de referencia, incluyendo los máximos y mínimos del día anterior y el precio de trading medio del día anterior.

Lo que hace al trading tan interesante es que estas probabilidades cambian dinámicamente: a medida que los mercados se mueven, también lo hacen las probabilidades de alcanzar esos puntos de referencia. Es la incapacidad de los participantes en el mercado para actualizar sus perspectivas en base a los sucesos más recientes la que crea una importante fuente de ventaja de trading a corto plazo.

Cuando se compara a la bolsa con los juegos de azar, lo que se insinúa es generalmente negativo: que los traders son poco más que gente que lanza los dados esperando dar un pelotazo. Pero los juegos de azar tienen la otra cara de la moneda, tipificada por el contador de cartas. El contador de cartas, o pelete, cuando recibe una mano es consciente de las probabilidades de ganar con esas cartas en concreto. El pelete también sigue qué cartas ya se han repartido, actualizando dinámicamente las probabilidades de que salgan nuevas cartas favorables para su jugada. Es este conocimiento de las probabilidades – y la habilidad de actualizarlas en tiempo real – que hace que se prohíba la entrada en muchos casinos a los que cuentan las cartas.

El mercado de ayer es como una mano de cartas que se nos ha repartido. A continuación, por la noche el mercado nos da otra carta. En la apertura, el mercado nos da otra carta. Todo el rato, las nuevas cartas mejoran o no las probabilidades de que alcancemos los objetivos de precios a medida que avanza el día.

Como esta analogía deja claro, una fuente importante de ventaja en el trading viene de la decisión de cuándo no operar. Al igual que el jugador de póker profesional pasará muchas manos cuando las probabilidades son desfavorables, perdiendo una pequeña cantidad para preservar la oportunidad de apostar fuerte cuando las circunstancias sean más favorables, el trader profesional no necesita operar. En vez de eso, el trader apuesta cuando las probabilidades de ganar mejoran.

Este enfoque de trading da el mismo valor a la salida – el objetivo de precio – que a la entrada. Sí, es importante obtener un precio de entrada lo mejor posible, pero es saber cuáles son las probabilidades de alcanzar esos precios de referencia lo que al final define lo que es una buena idea de trading si está operando como un contador de cartas. Al controlar el tamaño de la apuesta – no apostándolo todo a una idea y arriesgándose a la ruina – y al salir tan pronto como dejen de estar las probabilidades a su favor, permite que las probabilidades trabajen a su favor.

Observe que esto supone una forma totalmente distinta de considerar los stop-loss. Un nivel de stop-loss no se define por cuánto está dispuesto a perder. Más bien, se define como el punto en el que las probabilidades dejan de estar a su favor. El jugador de póker si saca una carta que no mejora su jugada se plantará al poco: la actualización de las probabilidades le dice que pare. Pero si ya de entrada no sabe cuáles son las probabilidades, es difícil mantener las posiciones hasta que se alcancen los objetivos y es difícil saber cuándo y dónde dejar de jugar.

Todos los días el mercado nos ofrece jugar unas cuantas manos. Para ganar el torneo del trading, jugamos muchas, muchas manos. La consistencia – conocer y seguir las probabilidades – distingue al jugador profesional del tipo enganchado a las tragaperras. Tal vez no sea tan diferente en los mercados.

Traducido del original: Trade Like a Card Counter

http://traderfeed.blogspot.com/2007/10/trade-like-card-counter.html
www.serenitymarkets.com
ENJOY FINANCE!!!

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