Intradiario en Europa - 12/07/2012

No hay dónde esconderse

Las bolsas europeas a estas horas bajan con fuerza. No llevamos precisamente una buena racha. Ayer Bespoke comentaba varios detalles interesantes. En los últimos nueve de diez días apareció dinero extraño siempre a última hora en Wall Street. ¿La mano de Dios?

Nunca en su historia el Dow Jones había bajado en cinco sesiones consecutivas tras el 4 de julio, sólo en 1969, bajó 4….
El año pasado, desde el 21 de julio al 10 de agosto, fecha en que estaba la temporada de resultados dando los últimos coletazos, el Dow bajó el 15,75% ¿Llevamos el mismo camino?
Son detalles curiosos, pero volviendo a la actualidad, tenemos varios grandes polos que causan esta bajada:
1- La preocupación por el crecimiento mundial que se ha incrementado esta noche en Asia. Australia ha dado por sorpresa malos datos de paro, China sigue inquietando, Corea del Sur ha bajado por sorpresa los tipos de interés, lo que ha sido considerado como una señal de debilidad económica junto con la otra bajada de tipos en Brasil.
2- La profunda preocupación por el rumbo de la zona euro. Nadie tiene claro qué es lo que va a pasar finalmente. Hoy se ha visto cómo de nuevo las deudas de países del núcleo central tenían mucho presión compradora a niveles absurdos. Rentabilidad negativa por primera vez en su historia de la deuda a 2 años de Finlandia y de Holanda por ejemplo. La de Alemania lleva varios días negativa. Cuánto miedo tiene que haber en el sistema para causar esta enorme burbuja de los bonos de estos países centrales.
Las medidas de ajuste en España están haciendo correr ríos de tinta. Una aproximación y análisis bastante acertado de todo este tema, lo hace José Luis Martínez Campuzano de Citi:
….no hablar con amigos sobre la situación económica. Vetado totalmente conversar sobre los mercados. La política, bien, sólo en determinados ambientes. Y el fútbol, conociendo bien al interlocutor. ¿Qué restaba? Familia, tiempo y buscando siempre puntos en común para poder rescatar algunos temas (no con profundidad, naturalmente) que pudieran dar algo de color a la reunión. Como se pueden imaginar, he aprendido mucho sobre conversaciones intranscendentes. De hecho, soy un experto en hablar durante horas de nada. Pero tengo muchos menos enemigos.
¿Les pongo un ejemplo? Ayer un interlocutor me espetó al acabar una comida con un “si lo llego a saber me ahorro venir”. Claro en este caso, como comida de negocios (entre amigos también hay comidas y reuniones de negocios) , no había mucha forma de escaparse de la realidad. Y lo intenté, créanme. Pero, de forma inevitable siempre acabábamos hablando de las nuevas medidas de ajuste del Gobierno, de la Crisis del Euro, del ajuste de tamaño de los mercados, del ajuste de tamaño y posible modelo de la banca (mundial), del riesgo de desaceleración mundial con Estados Unidos y China, del margen de políticas para contener este proceso….en fin, de temas donde el riesgo de caer en depresión es muy elevado. Yo, lo admito, siempre intento ser realista: la Crisis del Euro es política, luego la solución a largo plazo tiene que serlo mientras a corto sólo debemos sufrirla; nos enfrentamos a un escenario de desapalancamiento en los países desarrollados que limitará su demanda y cuya consecuencia es inestabilidad estructural (ajuste también de tamaño) de los mercados; la financiación es y será una cuestión compleja en unos mercados financieros que se contraen y dominados por la aversión al riesgo; los bancos centrales pueden expandir de forma indefinida su balance sólo para dar tiempo a los ajustes (a largo plazo…veremos como drenamos toda esta liquidez); nos enfrentamos a periodos alternativos de estancamiento y recesión; en España, además, nos enfrentamos a una crisis de confianza y descrédito. Y todo ello, bajo el riesgo de accidentes que hay que evitar o al menos sortear para delimitar su daño. ¿Lo ven? es mejor hablar de temas intranscendentes. El resto, por lo que respecta al negocio, debes saber a quien tienes delante. En la mayoría de los casos acabas en una sesión de terapia de grupo.
Si han podido aguantar todo lo anterior, ahora sólo resta hablar de las medidas aprobadas ayer por el Gobierno. Como conclusión, medidas que son imprescindibles para cumplir con la “condicionalidad” que exige Europa pero sujetas a debate con respecto a la recuperación de la credibilidad por parte de los inversores internacionales. Lamentablemente, perder la confianza es fácil; recuperarla es tremendamente complejo.
Podemos hablar de dos tipos de medidas: de ajuste fiscal y también estructurales. Entre las primeras, sin duda, subidas de impuestos (IVA y especiales) y recortes de gastos (salarios públicos, subsidios y beneficios). Entre las estructurales, recorte (retoque más bien) de las prestaciones de desempleo, menores cotizaciones sociales para las empresas, privatizaciones, ajustes en el sector de la energía y liberalización de servicios profesionales. La lista detallada la conoceremos a final de julio, con el presupuesto plurianual al que obliga la Comisión Europa. Mientras, este próximo viernes se pueden ya aprobar alguna de ellas. Como sería la subida del IVA.
Al final, un ajuste fiscal conjunto equivalente a un objetivo de 65 bn.EUR en los próximos dos años y medio. Suficiente, en teoría, para reconducir el déficit público desde el 8.9 % del PIB en 2011 hasta el 2.8 % objetivo para 2014.
Se traspasa la “línea roja” marcada por el Gobierno del IVA y una parte del gasto público estructural (desempleo y salarios): un mensaje claro al mercado y especialmente a nuestros socios europeos de la disciplina y disposición a los ajustes. Y se toman medidas claras para proteger el nuevo objetivo de déficit público este año. Medidas con un evidente impacto económico negativo que está por conocer. Probablemente, también medidas que amenazan el nuevo objetivo oficial de crecimiento nulo en 2013.   Ya veremos.
Se avanzan muchas medidas estructurales y ajustes adicionales del tamaño del sector público. Pero en la mayoría de los casos, sin mucha concreción. O directamente sin calendario de aplicación. De hecho, debería ser el principal objetivo para el presupuesto plurianual de final de mes: poner fechas y valor individualizado a las medidas de ajuste fiscal.
Naturalmente, echo en falta otras medidas de ajuste estructural como nuevos pasos en la reforma del mercado de trabajo, pensiones y unidad de mercado. También detallar el control efectivo que se aplicara a las CCAA, considerando que el Gobierno ya reconoce que un buen número de ellas incumple los objetivos de déficit en la primera parte del ejercicio.       Quizás hoy tengamos más información en la reunión entre el Gobierno y las CCAA. No me olvido, no podría hacerlo, del resto del gasto estructural además de los salarios públicos. Desempleo, pensiones y ajustes de tamaño del empleo público.
“Un paso importante”, lo ha considerado la Comisión Europea. Debe serlo, puesto que muchas de las medidas eran demandadas como condición a la recapitalización de la banca. Pero, ¿medidas suficientes para merecer la compra de deuda por el EFSF bajando de esta forma la prima de riesgo? Ayer se relajó otros 20 p.b. sumando ya un descenso de 50 p.b en dos días. No es suficiente. Quizás lo consigamos a través de Italia, si su Gobierno se decide a pedir oficialmente la intervención del ECB en el mercado.
Por cierto, que buen tiempo hace…¿verdad?.
3- El desencanto por la lectura de las actas de la FED de ayer. En las mismas se vio a una FED que podría tomar medidas de compras de bonos, pero sólo en el caso de que todo empeore aún más. Esto no gustó al mercado, y es una de las principales causas bajistas de la jornada.
4- Como penúltimo factor bajista, debemos citar el mal ambiente que se está creando hacia la temporada de resultados empresariales recién iniciada por las malas previsiones de algunas grandes tecnológicas. No debemos olvidar que en conjunto las previsiones de beneficios son las peores en 4 años.
5- Y el último factor bajista del día ha sido el empeoramiento de la deuda periférica. ….
Se comenta en mercado que el empeoramiento de la deuda periférica de las últimas horas, se debe a factores puntuales. No se ven ventas grandes de poseedores de deuda como fondos de pensiones, y cosas así, sino solo ventas puntuales de hedge funds especulativos, que dada la iliquidez del secundario se exageran mucho. De momento no parecen ventas graves.
Al margen de los factores bajistas, hay otro tema de gran actualidad en el día de hoy. Y es el hecho de que los depósitos de los bancos en el BCE han bajado a menos de la mitad en cuanto entró en vigor ayer la medida de que desaparece el pago del 0,25% que hasta ahora llevaba a cabo el BCE.
Vean este gráfico del desplome.
http://fingfx.thomsonreuters.com/2011/11/22/090642771f.htm
La gran pregunta ahora es ¿dónde está el dinero?
Podría darse el caso que estén en cuentas tesoreras de los propios bancos, puede que una parte haya ido a tapar agujeros, otra a comprar deuda local, y sin duda una parte también según nuestras informaciones ha salido o está saliendo de la zona euro, pero es muy difícil asegurar nada, pues no hay datos fiables.
Reuters comenta esto:
El presidente del BCE, Mario Draghi, ha manifestado que espera que el tipo de interés cero tenga un escaso impacto sobre lo que los bancos e inversores deciden hacer con su liquidez sobrante.
   Sin embargo, el grupo de contacto – una mezcla de alrededor de 20 operadores líderes y un puñado de expertos del BCE – advirtieron que esta medida podría dañar las operaciones financieras del mercado interbancario, expulsar a los bancos fuera de Europa y contribuir a dañar todavía más su rentabilidad.
   Algunos fondos de divisas también han dicho que han estado denegando nuevas operaciones desde el recorte de tipos ante la preocupación de que no puedan garantizar retornos a los inversores ante la falta de una prima básica sobre los fondos que se mantienen ante el BCE.
Desde luego, sí que hay una cosa clara, que el dinero no está donde tendría que estar, que es circulando por la economía real, ahí sigue sin llegar…
Con toda esta situación, el aspecto técnico se ha deteriorado, pero aún no de forma seria.
No tenemos que perder de vista como siempre al futuro del mini S&P 500.
Tras fracasar en la gran zona de resistencias de 1.350-1.360, está apoyándose en la confluencia de las medias simples de 50 días y exponencial de 100. Si pierde pie se va directo a la media de 200 días que está en 1.303. Además si pierde ese nivel, confirma ruptura por debajo de una peligrosa figura triangular, que pueden ver en el gráfico adjunto.
http://www.serenitymarkets.com/upload/comentarios/12720121354163_mini_grande.gif
En cuanto al futuro del Ibex, aún podría estar dentro de una gran figura de vuelta alcista, consistente en un gran H-C-H invertido.
Por debajo de 6.350 mal asunto. Por encima de 7.150 podría volar al alza.
Sigamos con un tema técnico más complejo.
Muchos lectores me han preguntado que aclare quú es la señal Hindenburg Omen ya que algunas analistas de EEUU la están citando a menudo.
Esta es una señal técnica curiosa, muy conocida en EEUU y muy poco en Europa, que tomó el nombre de la famosa catástrofe del dirigible alemán Hindenburg que se estrelló el 6 de mayo de 1937, dicen que por culpa de un tripulante que, animado por su novia que era militante antinazi, le animó a colocar una bomba incendiaria a bordo. 
Esta señal técnica consiste en lo siguiente: 
La inventó Jim Miekka editor de “The Sudbury Bull and Bear Report “. Se activa cuando la media de 10 semanas del NYSE Composite Index, basándose en los cierres al viernes está al alza, si está a la baja no vale. La segunda condición es que el famoso McClellan Oscillator esté en zona negativa. 
Si estas condiciones se cumplen, se mira el número de nuevos máximos y de nuevos mínimos. La teoría es sencilla, en un mercado alcista la señal de que se empieza a dudar, que será el aviso de que viene la bajada, se dará cuando se vea un gran número de valores en nuevos máximos y a la vez otro gran número de nuevos mínimos, es decir, empiece un período de confusión o turbulencia, con divergencia clara de opiniones. 
Según Miekka, lo mejor es esperar a un día en que haya como poco 79 nuevos máximos y nuevos mínimos. Es decir, ambos deben estar por encima de esa cifra. Entonces hay que dividir el más bajo de los dos números, ya sea el de nuevos máximos o el de nuevos mínimos, por el total de valores y multiplicarlo por 100. Si ese resultado está por encima de 2,2, cosa que muy raras veces sucede, se tiene una señal de “Hindenburg Omen”. Algo que cada vez que ocurre, insisto por ser poco frecuente, levanta mucha polvareda. 
Desde luego que tiene mucho sentido eso de que cuando en una tendencia alcista el mercado empieza a dudar hay que estar atentos, pero debo advertir que hay que manejar este indicador con sumo cuidado y darle una importancia relativa. Es un indicador más, todo los indicadores son interesantes, pero de ninguna manera un oráculo que no falle nunca. 
Personalmente, dudo mucho que esta señal sea un indicador casi infalible de bajadas pronunciadas. Por ejemplo, en marzo de 2001 el indicador saltó, a los pocos días se perdía casi el 3% y, sin embargo, al cabo de un mes de saltar la señal, se subía con una fuerza tremenda por encima del 10%. Es decir, desde que saltó la señal el mercado había subido casi el 13%. Sin embargo, en el 2004 acertó y a finales de junio del 2002, donde volvió a saltar, anticipó una bajada, aquí realmente brutal. 
Pero ha habido absolutamente de todo, bajadas y subidas y no parece fiable más que como una cosa más. Sin embargo, sí me llama poderosamente la atención un cálculo realizado por Jason Goepfert de Sundial Capital Research que calculó todas las veces en que había aparecido la señal desde 1965. En total 35 veces solamente. Pues bien, a los 10 días sólo en 13 de 35 veces se estaba alcista, con una media de pérdida del 0,6%. Y, vean qué curioso, a los 30 días sólo el 49% de las veces se estaba alcista, con una media de pérdida, siempre en el SP, de 0,7%, y el caso es que a los 120 días sólo el 40% de las veces se estaba alcista, con una media de pérdida de 0,4%. 
Creo que estos datos de Goepfert son decisivos y dejan bien a las claras que el Hinderburg Omen es sólo un indicador más que, como todos, a veces acierta y a veces falla, y que no predice en realidad un crash (los porcentajes medios de bajada son muy modestos) pero sí es bastante fino para predecir (aunque no siempre, claro está) períodos de clara debilidad de las bolsas norteamericanas. Por supuesto, esto habrá que cotejarlo con otros datos y otras muchas cosas, pero les he hablado hoy de todo esto porque siempre nos viene bien conocer un nuevo indicador y que además está de moda y es muy seguido. 
McHugh introduce una aportación que es filtrar más la señal para evitar señales falsas y le añade dos condiciones más: 
1- Que los valores que tocan máximos de 52 semanas en el NYSE no pueden ser más del doble que los que tocan mínimos (recuerden que la señal se basa en que haya un gran número de valores a la vez tocando máximos y mínimos, pues esto nos indicaría confusión tras una tendencia alcista y por tanto posibilidad de vuelta) y viceversa. 
2- Para confirmar deben aparecer al menos dos señales Hindenburg Omen en un plazo de 36 días. 
Tras ampliar las señales con estos dos filtros, McHugh se da cuenta que las señales son menos frecuentes: poco más de 20 en los últimos 21 años, en casi 5.000 días de trading. Ya ven qué poco frecuente es. La señal gana mucho en efectividad y todas las grandes caídas han sido predichas por señales de este indicador en todo ese tiempo, aunque no siempre que se ha activado ha aparecido una gran bajada. 
Las conclusiones y porcentajes de McHug son éstas: 
Cuando una señal con estos filtros de Hindenburg Omen se activa: 
- Hay un 41% de posibilidades de un crash mayor (más del 15 % de bajada). 
- Un 54% de una bajada mayor del 8%. 
- Un 77% de una bajada de al menos el 5%. 
A título de curiosidad, podemos ver que en el crash de 1987 la señal apareció el 14 de septiembre y en el pinchazo de la burbuja el 24 de enero del 2000. 
Una variante muy inteligente esta de McHugh y un indicador más a meter en la coctelera del estudio.
 www.serenitymarkets.com
ENJOY FINANCE!!!

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