Hablemos de Finanzas - 07/08/2012

¿Optimismo real o moral hazard?

Es lógico suponer que a esta altura hasta el bear (pesimista) más empedernido comprende que no se puede luchar contra dos Bancos Centrales. Aun con todas las dudas que todavía exhibe el Banco Central Europeo (BCE) el mercado descuenta que de una u otra forma habrá algún tipo de intervención monetaria. Para el caso de “la Fed” se sabe que si fuese necesario Bernanke nuevamente estaría listo para intervenir y convertir todo esto en una fiesta nominal.

Sin dudas también que para un país como Estados Unidos cuyos ciudadanos ahorran relativamente más en équities, “inflar nominalmente” al mercado de acciones de USA tiene un impacto positivo en el consumidor vía expectativas. Al existir ilusión monetaria quien en USA ve subir imparablemente al S&P se siente más rico y al sentirlo gasta más contagiando al consumo. Esta quizá sea la forma más elocuente en donde los QE´s de Bernanke se han inmiscuido en la economía real.

Pero en economía todo tiene un costo, eso es lo que más me gusta de la economía. Uno puede decidir ignorar ciertos costos pero a la larga la economía real se encarga de cobrárselos. Quizá el ejemplo más elocuente en este sentido sea la burbuja que explotó en el 2007. Por evitar recesiones razonables por el año 2000/2001 se decidió en ese entonces ser muy agresivo a nivel de tasas bajas en USA y eso alimentó una burbuja que explotó por el 2007/2008. A veces, impedir sistemáticamente que el mercado siga su curso natural y limpie perdedores tiene efectos que quizá no se notan en el corto plazo pero a la larga terminan haciéndose sentir en la economía real.

Y quizá sea saludable plantearse hoy con un S&P quebrando los 1.400 puntos hasta dónde están llegando las distorsiones de tanta política monetaria laxa. Si bien es cierto que la política monetaria implementada por “la Fed” desde el 2007 ha permitido generar un shock positivo de expectativas y de esa forma transitar un escenario débil y preocupante a nivel de economía real en forma mucho más atenuada, también es cierto que la permanente noción a la “no tragedia” en un escenario “cuasi-trágico” a nivel de economía real está impidiendo el un pricing sincero de la realidad que nos tocará vivir por la próxima década.

El aspecto negativo de tanta política monetaria laxa (inflación futura aparte) es que probablemente esté generando una excesiva toma de riesgo por encima del óptimo social. El hecho de que el mercado sienta que podés comprar sin riesgo a la baja sin dudas es la misma receta que la del 2000/2001. Para salir de la burbuja del housing (viviendas) creamos la burbuja de los Treasuries Americanos. La desinflación de los precios de las viviendas en USA fue neutralizada con inflación histórica en los precios de los Treasuries. Corrijo: a este término “queda mal” llamarlo inflación, lo “políticamente correcto” es denominarlo “reflación”. Lo mismo podemos decir para el caso de commodities que han tenido subas estrepitosas desde el 2007. (Ante una excesiva toma de riesgo)

Todo esto ha planteado un nuevo paradigma de trading que durará hasta que la economía en Usa finalmente comience a rebotar con fuerza y para eso faltan muchos años. De todas formas, ese momento alguna vez va a llegar y veremos por entonces a “una Fed” cambiando su retórica y sonando alguna vez hawkish (restrictiva a nivel monetario). En ese punto el mercado decidirá desarmar el paradigma actual y moverse al polo opuesto con un enorme impacto de corto plazo en commodities y por ejemplo, en economías emergentes que hasta ahora han visto el lado positivo de tanto moral hazard. Alguna vez, la economía real le cobrará a los emergentes el moral hazard actual. (La monetización de “la Fed” y el nuevo paradigma de los mercados)

Fuente de la imagen: Google

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