Notas Periodísticas - 05/08/2012

Intervención monetaria: un golpe de knock-out para los bears

Desde los comentarios que hace unos días hiciese Mario Draghi respecto a una posible intervención en los mercados de deuda PIIGS y aun conociendo la decepción ante la decisión de política monetaria del BCE del pasado jueves, el riesgo global ha tenido un rally formidable y por momentos hasta incomprensible a la luz de la realidad que enfrentan las economías de Estados Unidos y Europa. (2012: Un año de bulls)
Aun sin QEIII y sin decisión agresiva en materia monetaria por parte del BCE, los mercados parecen no querer bajar más. Con excepción de mayo, el 2012 ha sido un año históricamente tortuoso para los bears (pesimistas). (2012: El cementerio de los bears)
La reacción inmediata de los mercados ante los anuncios de Draghi son un ejemplo de libro de cómo han venido tradeando en general los mismos post-Lehman. Primero se antepone la distorsión monetaria, muy lejos después y cuando no queda ninguna historieta más por tradear, se consideran los fundamentos macroeconómicos de un equilibrio global que asusta en especial para el G3 (Estados Unidos, Europa y Japón). Los desequilibrios que condujeron a esta crisis en muchos aspectos permanecen invariables pero el mercado cuando puede o mejor dicho, “cuando lo dejan” decide ignorarlos convenientemente. La trampa fiscal de Estados Unidos y su ciclo político)
Lo cierto es que mientras haya un Banco Central listo para distorsionar, el mercado estará dispuesto a reflactar monótona y persistentemente. Recordemos que por reflación entendemos la suba sostenida y generaliza del nivel de precios de activos financieros incluidos commodities y bonos. Ben Bernanke acostumbró al mercado a “pensar al revés” y el mercado prefiere posicionarse de esta forma priorizando los impactos nominales por sobre la realidad de extremo endeudamiento y carencia de crecimiento que enfrenta tanto Estados Unidos como Europa. Convengamos que es mucho más cómodo pensar al revés y dejar librado a los principales bancos centrales del planeta distraernos con eventuales intervenciones monetarias.
Pero para que la intervención europea realmente funcione y no termine siendo lo mismo de siempre se debería articular en tres pasos muy claros. Primero, debería escoger un nivel que considere apropiado para las yields por ejemplo, España 10 años en 4%. Segundo, intervenir y emitir todo lo que sea necesario para llevar al mercado de bonos a ese nivel de yields. Tercero, mantenerse indefinidamente en el bid de los bonos para garantizar que esas yields permanezcan invariables y de esa forma desalentar cualquier intento de shortear la deuda. Estos tres pasos deberían ser ejecutados en forma integral shockeando y atacando simultáneamente a todas las curvas PIIGS, de lo contrario estas medidas solo generarían euforia temporaria para sucumbir a meses de implementadas tal como ha venido siendo el caso desde mayo del 2010 cuando nos enteramos que Grecia era un problema. (España quebró el brazo del Banco Central Europeo)
El verdadero desafío que enfrenta Europa es cómo llegar a una estabilidad en el ratio de deuda/PBI. Para alcanzarla se necesitará cirugía general desde el lado fiscal. Las intervenciones monetarias tienen un gran impacto en el corto plazo pero en el largo son ineficaces. La emisión de dinero no soluciona los problemas, a ellos hay que atacarlos en forma real y desde el lado fiscal. Por lo que aun bien implementados, los anuncios del BCE deberían ser comprendidos como el comienzo de un largo camino de ajuste al que deberá atenerse Europa.
Sin embargo, el mercado no quiere hacerse ninguna de estas preguntas. Sin dudas, así como el 2011 fue un año que “se quizo vender” siempre que pudo, el 2012 es uno que “se quiere comprar” siempre que puede. Sólo basta que un Banco Central de la señal de que está dispuesto a inyectar moneda para que todo el mundo se desinterese de lo fundamental y vuelva a un modo disneylandezco y hasta primitivo de trading.
Estos últimos días de trading demuestran que el concepto de capitalismo asimétrico, el de put gratis, el de no tragedia real, el de nominalización, el de moral hazard (riesgo moral) y todo lo que sigue con esto están más intactos que nunca. El mercado quiere creer, quiere ilusionarse monetariamente y los bancos centrales están atrapados en un juego eterno de expectativas que apuntan a la reflación de activos y a la indiferencia vía precios de la endeble realidad macro que enfrenta el G2. (La monetización de la FED y el nuevo paradigma de los mercados)
Fuente de la imagen: Google

Un comentario para Intervención monetaria: un golpe de knock-out para los bears

  1. Maravillosa columna!

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