Hablemos de Finanzas - 05/09/2012

¿Veremos un histórico QE Europeo mañana?

Bernanke, hace tiempo viene jugando eficientemente al póker insinuando mucho y haciendo muy poco (¿Te digo mucho pero al final no te digo nada?). Esta es una atribución que puede tomarse un banquero central cuando se ganó la confianza del mercado. Y Bernanke, después de la caída de Lehman, ha mostrado una consistencia sustancial en materia de política monetaria: se ha convertido en el ancla de riesgo de este mercado.

Bernanke encaró una estrategia de política monetaria acomodativa que no sólo llevó a las tasas de corto plazo a 0% sino que además, implementó dos rondas muy agresivas de compra de bonos contra la emisión de dólares (QEI y II). El mercado le compró a Bernanke la noción de que si algo se complica podrá contar con “la Fed” como sostenedora en última instancia del nivel de precios de activos financieros, el problema es que “la Fed” es inócua para frenar la dinámica de yields en Europa.

Además, Bernanke enfrenta dos aspectos que posiblemente debiliten el impacto de esta estrategia a futuro. Primero, “la Fed” viene jugando la misma carta desde hace cinco años. Segundo, “la Fed” no puede hacer mucho cuando el problema está del otro lado del Atlántico: lo verdaderamente importante se viene este jueves con el anuncio de Mario Draghi, Presidente del Banco Central Europeo (BCE).

Recordemos que la decisión anterior del BCE fue claramente decepcionante aún cuando el mercado haya decidido creer todavía y darle una nueva chance este jueves 6 de septiembre. La decisión anterior dejó la tasa de referencia en 0,75%. O sea, con países como España y Grecia con tasas de desempleo que superan el 20% el BCE ni siquiera se animó a bajar agresivamente su tasa. Si bien Draghi continúa sugiriendo la posibilidad de intervenir en el mercado de bonos no queda claro todavía cuándo y cómo lo haría. En este último aspecto es fundamental saber si las intervenciones serían esterilizadas o no. Cuando una compra de bonos se esteriliza no se crea dinero en forma neta por lo que no sería un “QE” al estilo americano y probablemente terminaría siendo una “bala”muy débil para frenar la preocupante dinámica de yields en Europa. (Pensando en Friedman mientras se festeja ajuste español)

Si bien queda claro que una tragedia “a lo Lehman” muy probablemente sea imposible a la luz de las intervenciones potenciales de los distintos bancos centrales del G10, también es cierto que el 2012 es un año con dos problemas importantes a los que el mercado ha ignorado con excepción del mes de mayo: la desaceleración global y la crisis de deuda europea. Europa sigue sin tener una estrategia clara de resolución de su deuda. Si bien los équities han raleado formidablemente en estos dos meses, la 10yr. yield de España sigue muy firme sobre el 6% y la 2yr. de Alemania está en cero denotando que permanece inalterada la demanda por seguridad alemana (safe haven).

Europa debería fijar un objetivo de nivel de yields y atacar ese objetivo con histórica agresividad monetaria. Esta intervención debería ser ejecutada en forma integral y atacando simultáneamente a todas las curvas de la Europa comprometida. De lo contrario estas medidas sólo generarían euforia temporaria para sucumbir a meses de implementadas tal como ha venido siendo el caso desde mayo del 2010. Y aun haciendo todo bien desde el lado monetario, Europa deberá además encarar reformas sustanciales desde el lado fiscal que estabilicen la relación deuda/PIB de muchos soberanos comprometidos. Para alcanzarlo se necesitará cirugía general desde el lado fiscal. Las intervenciones monetarias tienen un gran impacto en el corto plazo pero en el largo son ineficaces. La emisión de dinero no soluciona los problemas: a éllos hay que atacarlos en forma real. (Europa y su inagotable capacidad para colapsar expectativas)

Por lo cual, aun bien implementados los anuncios del BCE deberían ser comprendidos como el comienzo de un largo camino de ajuste al que deberá atenerse Europa. De ahí que tanto festejo con tanto por hacer todavía resulta bastante incomprensible. Veremos si el jueves finalmente tendremos un shock contundente e histórico desde el BCE.

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