Hablemos de Finanzas - 25/10/2012

Cuando la estabilidad del corto plazo compromete al equilibrio del largo plazo

¿Por cuánto tiempo más vamos a seguir con esta interminable estrategia de Bancos Centrales del G10 de emitir dinero y mercados reflacionando implacablemente en consecuencia?

El 2012 es el año que desde el comienzo de la crisis ha mostrado con mayor elocuencia la enorme distorsión monetaria en la que se desenvuelven los mercados financieros internacionales, el moral hazard claramente se ha maximizado. En este contexto me resulta hasta obligado preguntar: ¿no se pueden solucionar todos los problemas del mundo emitiendo dinero no? Porque si así fuese hacer política económica sería extremadamente sencillo: cuando hay un problema, emitimos, generamos optimismo global y listo. Me permito citar un tweet de Bill Gross del 22/10/12:

“Fed merry-go-round: inflate stocks til 2000. Then inflate housing til 2007. Then inflate stocks til 2012. Now inflate housing again.”

La pregunta relevante a hacerse es: ¿a qué bloque significativo del planeta le conviene que esta fiesta nominal cambie? Y la respuesta por el momento es “a ninguno”. ¿Quien se anima a anunciar a sus respectivas ciudadanías que el equilibrio real subyacente se ve mucho peor que el estado nominal de cosas que percibe la gente?

Que un bono americano a 10 años rinda solamente 1.70% está claramente indicando que esos precios al haber sido altamente intervenidos entraron en una de las tantas burbujas a las que ya nos acostumbró esta crisis. La agresividad monetaria de “la Fed” ha estabilizado a los mercados en el corto plazo, pero me pregunto: ¿estará esta estabilidad de corto comprometiendo nuevamente un equilibrio de largo plazo?

Estamos transitando un equilibrio tan vulnerable e inestable que paradójicamente ha tornado a los principales bloques del planeta en cómplices del mismo y en sostenedores en última instancia del equilibrio actual. El sistema está tan inestable en su forma intrínseca que precisamente esa misma inestabilidad lo estabiliza en el corto plazo.

Vivimos en un mundo en donde el país más endeudado del planeta, USA, es percibido como el libre de riesgo, con un Japón en treinta años de trampa de liquidez, con una Europa que deberá autosubsidiar sus ineficiencias intrínsecas por décadas y con una economía China que se ha convertido en el motor del crecimiento mundial vía subvaluación del Yuan y probablemente burbujas locales. Estamos en un equilibrio internacional tan lleno de distorsiones que mantenerlas y subsidiarlas a lo largo del tiempo parece mucho más barato que sincerar los enormes desequilibrios que caracterizan a la economía global actual aun cuando esto suene inconsistente.

¿Permitirán alguna vez los Bancos Centrales de las principales economías del mundo que el sistema de precios haga su trabajo y genere por ende una alocación de recursos eficiente y sostenible en el largo plazo? ¿Podrá alguna vez el ciclo económico trascender al político? Recuerden que por el 2006 nos decían que el mercado inmobiliario americano no era una burbuja, que era un equilibrio estable y que el sistema financiero internacional era sólido y confiable.

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