Hablemos de Finanzas - 18/02/2013

Guerra de monedas y el Real Brasileño: puja entre apreciación, inflación y desaceleración

Brasil sin lugar a dudas es una de las niñas bonitas de emergentes. En estos años de fuga contra el Dólar nunca ha faltado una historia bullish que justificase invertir en activos brasileños. Por lo tanto siempre existe un tsunami de Dólares muy dispuestos a entrar en el mercado brasileño. Esta ola de Dólares ha tenido en el pasado enormes consecuencias sobre el nivel del tipo de cambio del Real llegando en pleno QEII cerca de 1.50. Precisamente, al anunciar la Fed su QEIII, el Banco Central de Brasil categóricamente se plantó a defender un nivel del Real contra el Dólar en 2, nivel que recientemente ha sido quebrado quizá porque las renovadas presiones inflacionarias en Brasil están impidiendo la monetización local que genera defender al Real contra esta clara avalancha de Dólares.

No es novedad comentar que el Dólar Americano se ha venido devaluando desde el inicio de la crisis internacional no solo contra otras monedas sino virtualmente contra todo activo real del planeta. Todo este entorno de tasas históricamente bajas y Dólares históricamente abundantes y baratos han caracterizado gran parte de estos últimos cinco años.

Tanto QEI como QEII han sido muy poco eficaces en generar una aceleración a la economía americana. Sin embargo ambas fueron determinantes en generar una sustancial devaluación del dólar contra monedas y commodities. Por lo tanto, la devaluación del Dólar le permite ganar competitividad a Estados Unidos contra el resto del mundo y precisamente es esa ganancia en competitividad la que genera exportación de desempleo desde USA al resto del planeta.

Sin entrar en detalles técnicos el Banco Central de Brasil tiene tres alternativas monetarias, ninguna de ellas gratis.

Primero, no hacer nada. Los Dólares entran a la economía y compiten con los Dólares preexistentes ante una oferta monetaria en Reales fija y determinada. El resultado es sencillo: más Dólares buscando la misma cantidad de Reales por lo que el Real “vuela por el aire” con su tipo de cambio nominal apreciándose históricamente contra el Dólar Americano. Esta dinámica ya la vimos bajo QEII y el resultado es que en este caso Brasil pierde competitividad no solo contra el Dólar sino contra aquéllas economías más cerradas que impiden el ingreso ilimitado de la moneda americana. En este caso, la pérdida de competitividad se traduce en aumento de desempleo: Bernanke exportó desempleo a Brasil.

Segundo, se frena la apreciación nominal del tipo de cambio sin esterilizar. Obviamente que para hacer esto es necesario emitir Reales por cada nuevo Dólar que intenta ingresar en la economía de Brasil. El resultado es inflacionario lo que a lo largo del tiempo se va a precios generando una apreciación del tipo de cambio real en Brasil. El resultado es el mismo que antes: Brasil pierde competitividad y de esta forma pierde empleo.

Tercero, se frena la apreciación nominal del tipo de cambio en forma esterilizada. En este caso el Banco Central de Brasil emite Reales para comprar los nuevos Dólares pero para evitar el crecimiento de la oferta monetaria en Reales vuelve a absorber esos Reales a través de operaciones de mercado abierto que en general significan la venta de instrumentos de corto plazo al mercado y a través de ella la re-absorción de Reales emitidos al intervenir en el mercado de cambios. Pero esto tampoco es gratis: este accionar del Banco Central generará subas de tasas de interés y de esta forma el freno a la economía brasileña no vendría desde su cuenta externa sino desde la retracción de consumo interno e inversión generada por la suba de tasas. El resultado es el mismo que antes: Brasil pierde empleo, la Reserva Federal exporta desempleo.

Si bien los párrafos precedentes sobresimplifican una realidad que en general a nivel técnico es bastante más compleja, son suficientes para describir el dilema monetario de las principales economías emergentes exportadoras de commodities al que los ha expuesto “la Fed” de Bernanke desde el comienzo de la crisis.

Lo cierto es que Bernanke le dijo al mundo: no óolo vuelvo a redoblar la apuesta en la emisión de Dólares vía QEIII, sino que además lo haré por tiempo indefinido. En un mundo en donde el empleo no sobra este mensaje claramente a puesto en alerta máxima a los principales Bancos Centrales del mundo emergente (y no emergente, Japón por ejemplo) para evitar que esta vez QEIII termine generando los mismos efectos que QEII. El problema es que ninguna salida a este renovado embate de “la Fed” será gratis: lucharle a “la Fed” es muy caro y esto ya le ha causado más inflación de la esperada a Brasil que de a poco dejó de defender 2 contra el Dólar.

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Un comentario para Guerra de monedas y el Real Brasileño: puja entre apreciación, inflación y desaceleración

  1. Guido dice:

    Tiene una opción más Brasil: el arma fiscal. Retenciones a las exportaciones y ahorro de esas retenciones. Impuestos a los bonos en dólares, también. Es otra forma de parar la avalancha de dólares.

    Siempre y cuando se ahorren esos dólares en el Banco Central.

    Y este arma no es inflacionaria, ataca directamente al tipo de cambio real.

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