Notas Periodísticas - 18/02/2013

¿Será el Euro “sub-30″ un buen ‘trade’ a junio 2013?

El Euro está pagando las consecuencias de la exuberancia monetaria con la que vienen operando estos mercados desde el segundo semestre del 2012. De hecho desde que el BCE y la Fed anunciaron sus respectivos planes de intervención el Euro desde u$s1,20 no paró de subir hasta alcanzar casi los “38s” (u$s1,38 por euro) días atrás, atrapado también en esta ola de exuberancia monetaria en la que se ha encaminado unmercado que virtualmente ha decidido ignorar cualquier problema de la economía real. Y hay muchos.

Justamente después de haber publicado el reporte de este viernes datos de PBI también referentes a la Zona Euro denotan a una bloque económico en franca fase contractiva y atacado monetariamente desdeEstados Unidos con su open-ended QEIII (tercera fase del Quantitative easing) y también ahora desde Japón, que desde enero del 2014 implementará su propia versión de open-ended-QE. Recordemos que por “open-ended” se entiende en este contexto la compra masiva de bonos versus emisión de Dólares o Yenes por tiempo indeterminado.

Y en este contexto de evidente devaluación intencional del Dólar Americano, el Euro desde sus mínimos de 1,20 del 2012 llegó a operar sobre los 37s días atrás como simple reflejo del optimismo global que es siempre Dólar bearish (pesimista) y que tantas veces desde el inicio de la crisis ha visto operar al Euro muy lejos y divorciado de la macroeconomía que le subyace.

Y aquí estamos otra vez más: un Euro en 34 dado el estado macroeconómico de la Zona Euro es sin dudas caro y claramente está dañando a lo que ya eran economías en franca fase de debilidad. No es casualidad que países como Portugal, Grecia y España por citar sólo tres, tengan tasas de desempleo en dos dígitos. En un mundo en donde todo el mundo en el corto plazo sale de problemas vía emisión espuria de dinero, no hacerlo a uno lo convierte en un dovish-hawk (restrictivo monetariamente) relativo como ha sido el caso con el BCE desde el 2007.

Europa no sólo sigue sin dar respuestas a cómo encauzar a las economías PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) en un sendero estable de deuda/crecimiento sino además ahora enfrenta un viejo y conocido problema: una renovada devaluación monetaria del Dólar y ahora también el Yen, que en términos relativos vuelve aencarecer al Euro restándole competitividad para un bloque que debería estar haciendo exactamente lo contrario.

La indecisión monetaria de Europa sigue perjudicando a su economía real y probablemente llegue el día en donde los mercados vuelvan a decidir focalizarse en los enormes problemas no resueltos desde Europa. Como visión de largo plazo tiene todo el sentido del mundo imaginarse a un Euro que opere sub-30 simplemente por no acompañar a una realidad macroeconómica que sólo está operando un lado de la ecuación: debilidad del Dólar vía QEIII sin mirar los destinos de la economía europea.

Antes, cuando los mercados operaban fundamentos, normalmente los mercados de deuda soberana solían acompañar a la dinámica de la economía real que les subyacía. Actualmente, en este nuevo paradigma de eterna nominalidad, que las yieldssoberanas de la Europa PIIGS hayan colapsado notablemente no se condice en lo más mínimo con una realidad macroeconómica que para muchos países europeos sigue siendo extremadamente severa y sin vías inminentes de resolución.

Me pregunto: si en mayo otra vez más vemos un mercado negativo, si en mayo otra vez más se ponen de moda las historietas entre Demócratas y Republicanos sobre extensión al bendito límite de deuda, sin en mayo hay un aumento de aversión al riesgo, ¿se dará la tormenta perfecta para ver a un Euro ir a buscar niveles más acordes a la realidad económica que enfrenta Europa?

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Nota en Infobae

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