Notas Periodísticas - 25/04/2013

¿Reaccionará el Banco Central Europeo a la realidad de España y Grecia?

Nota original en Rankia.com

El espíritu de este artículo se puede resumir en un tweet que envié hace unos días:

“Entro primero, te hago entrar después, te uso como buffer para tomar ganancias, te asusto, te hago vender barato y vuelvo a entrar”

¿Qué motivó este tweet? Nada nuevo, una industria de generación de historietas en donde nada es eterno, en donde todo lo bueno de hoy puede dejar de serlo mañana y todo lo malo de hoy bien puede ser excusa para irse largos en un rato. Y para ello el colapso del 20% del oro en sólo tres días es un ejemplo contundente. Por eso sigo firme a mi filosofía en el armado de posiciones: nunca creas nada, siempre armá una posición con pérdida acotada vía opciones. Nunca viene mal tener un put out-of-the-money que a uno lo proteja eventualmente.

Durante estos días hice referencia al padre de la política monetaria actual: el gran Milton Friedman. Lo del Profesor Friedman es muy cierto: la política monetaria no te soluciona el largo plazo pero es enormemente efectiva en calmar al corto y desde ahí darle espacio a la política fiscal para que encuentre su curso. Para solucionar el largo plazo en especial en una crisis de semejante gravedad se hace indispensable calmar al corto y para ello la política monetaria es muy eficaz, herramienta que Europa se niega en utilizar eficientemente.

Y su economía se lo está pidiendo a gritos con un PMI Alemán (índice industrial) reportado el pasado martes debajo de 50 entrando por lo tanto preocupantemente en fase contractiva y a esto hay que sumarle un desempleo Español del 26% y otro Griego del 27.2%. El Euro en 1.30 no le sirve a Europa que ha perdido ya más de 4 puntos de empleo desde el inicio de la crisis y esto es para el promedio de la Zona Euro, con ciertos países en Europa del Sur con pérdidas de empleo muy superiores.

Dentro de las tantas cosas brillantes sobre las que escribió Friedman, y a pesar de su convicción en la relevancia de la política monetaria como instrumento casi indispensable de amortiguación de shocks económicos, también indicó claramente que la política monetaria no es alquimia. No se puede mejorar al planeta simplemente con emitir dinero. Pero también es cierto que Keynes con su concepto de reactivar demanda vía política fiscal activa también entendía que aumentar el gasto in-eternum trae más problemas que soluciones vía inflación, entre otras cosas.

Estos seis años de crisis nos han mostrado a dos bloques con enfoques extremos en el manejo de la tragedia, tan extremos que ambos han fallado al menos parcialmente en su objetivo final: la solución del problema. Resulta bastante claro que hoy con un S&P batiendo máximos históricos y con un VIX colapsado casi a sus mínimos, nadie está interesado en hacerse demasiadas preguntas. Pero nada en este mercado sube hasta el infinito, nada es eterno, alguna vez la economía real te pasa la factura y sino, veamos los dos ejemplos recientes más relevantes: el oro y Apple.

Europa se sigue equivocando en exagerar la ortodoxia monetaria y fiscal para un período históricamente diferente y por lo tanto potencialmente explosivo que requiere soluciones económicas fuera del manual tradicional del banquero central. Para que el ajuste fiscal no termine sucumbiendo ante la inclemencia macroeconómica de esta crisis resulta clave que el Banco Central Europeo le de fluidez monetaria al sistema para que la cirugía general que intenta implementar la Europa PIIGS encuentre un amortiguador monetario de mediano plazo. Con los datos de PMI de Alemania del pasado martes otra vez más el mercado mira a Draghi y le vuelve a pedir mayor acomodación monetaria en un mundo en donde el resto de los bloques ya implementó al menos su propia versión de QE.

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