Notas Periodísticas - 15/04/2013

Un mundo de un sólo precio: yields colapsadas por cien años más

Nota original en Infobae

Es redundante a esta altura del juego decir que todo está boom para arriba!! como exclusiva consecuencia de una política monetaria que a nivel mundial ha sido extraordinariamente expansiva y esta dinámica está para quedarse probablemente por mucho más tiempo dado el entorno de debilidad que caracteriza a tres de los cuatro bloques más relevantes del planeta: a) Estados Unidos, b) Japón, c) Europa.

Basta con que la tasa de retorno de los bonos del Tesoro de los EEUU a 10 años (10yr. yield) amague a quebrar el 2% para que el mercado vuelve a convencerse de que la mejoría de la economía americana es lenta y endeble y que no resistiría a una suba contundente y abrupta de las yields en EEUU y en todos lados.

Este experimento monetariamente mega-expansivo quedó bien claro que con controlar un solo precio en la economía, el resto ajusta automáticamente. O sea, dado que todo activo del planeta de una u otra forma termina siendo valuando a través de valores presentes, distorsionar las tasas de descuento es una forma indirecta pero voluptuosamente contundente de impactar a todos los precios de activos financieros y reales del mundo de un solo saque. Y en este entorno se entiende el porqué de una tasa de referencia de la Fed al 0% desde hace años y el porqué de tanto Quantitative Easing intentado aplanar hasta la muerte la parte larga de la curva americana.

También es muy cierto que, tal como dijo el presidente de la Reserva Federal de EEUU, Ben Bernanke, esta histórica política monetaria laxa es un experimento no probado, experimento del cual sólo conocemos los resultados en el corto plazo. Por el momento no caben dudas que tanta inyección monetaria ha estabilizado a los mercados con un VIX (Volatility Index o Índice de Volatilidad de Wall Street) en 12 arañando ya su mínimo histórico. En el corto plazo no caben dudas que la estrategia de la Fed post-Lehman ha funcionado a la perfección. Pero obviamente también queda remanente la pregunta del millón: ¿estará la estabilidad de corto plazo hipotecando la del largo?

La inflación nunca es buena noticia en economía y mucho menos cuando la misma infecta a los activos financieros. De su mínimo de 666 unidades en el peor punto de la crisis, el S&P está en 1.588 o sea 138% arriba en un claro rally a fuerza de reflación. Las historias recientes de excesos de liquidez siempre han terminado mal y si bien esta vez nos están diciendo por todos lados que “esta vez es diferente” el sentido común me indica que al menos, esta dinámica de todo “boom para arriba” puede estar generando un patrón burbujeante en donde “compramos hoy simplemente porque mañana todo estará más caro”.

Si ese es el caso estamos en presencia de una burbuja en el sentido que el mercado compra no por ver una mejora fundamental del activo en cuestión sino porque quiere deshacerse del exceso de Dólares Americanos (¿y Yenes?) contra la compra de cualquier cosa que a uno lo proteja contra la licuación de la Fed, del Banco de Japón, del Banco Central de Inglaterra y la “mar en coche”.

En estos patrones de comportamiento uno nunca sabe cuándo se pincha una burbuja no cuál de ellas será la primera en implosionar pero si bien ir en contra de la Fed termina siendo una actividad tortuosa, vale al menos la pena tener presente que podemos estar en presencia del nacimiento de la burbuja más enorme e implosiva que hayan visto los mercados financieros en su historia. Todo sigue boom para arriba pero a veces el economista que vive en mí silencia al asset manager y cuestiona si esta estrategia mega-expansiva y mega-reflacionante es estable a mediano plazo.

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