Hablemos de Finanzas - 17/06/2013

QEIII y la Inacción Monetaria del BCE

Los mercados se han acostumbrado a dos cosas: un permanente desacierto europeo y su correspondiente neutralización desde la Reserva Federal. Los problemas de deuda requieren para su solución no sólo austeridad sino crecimiento, lo preocupante es ver a Europa concentrada sólo en un lado del problema. Surgen entonces dos preguntas:

  • Si Bernanke hubiese seguido el mismo sendero de política monetaria que el BCE, ¿dónde estarían hoy los activos de riesgo y la economía real?
  • Si el mundo entero hubiese aplicado la receta monetaria europea, ¿qué tan diferente sería la actualidad a la de 1930?

El mercado se acostumbró desde hace tiempo a esperar simultáneamente dos cosas: un permanente desacierto europeo y su correspondiente neutralización desde la Fed. Cada error de política monetaria del BCE ha sido neutralizado por un acierto equivalente de Bernanke por lo menos, en el corto plazo. Europa hace política monetaria como si el mundo estuviese transitando tiempos de normalidad, olvidándose que en economía hay dos manuales: uno para tiempos normales y otro muy distinto para tiempos de crisis. Lamentablemente a este último parece no haberlo leído ningún hacedor de política económica en Europa.

Europa sigue sin comprender que el principal rol de un shock monetario no es el de solucionar un problema sino el de comprarle tiempo al paquete alternativo para que eventualmente lo solucione. Está muy bien que el énfasis europeo sea el fiscal, pero el error radica en que al ajuste se lo está dejando sólo sin un amortiguador monetario. Europa es el gran free-rider monetario de esta crisis: en lugar de observar QEI en Europa, paradójicamente estamos ya en una cuestionada QEIII de USA.

Los dos bloques están adoptando enfoques radicalmente opuestos y con resultados evidentemente diferentes. Estados Unidos viene haciendo política monetaria expansiva con su economía real reaccionando lenta pero consistentemente y con el riesgo de estar generando burbujas que exploten a un lustro vista. Europa, sigue insistiendo en un ajuste fiscal con evidentes consecuencias contractivas. Europa se acordó de ser ortodoxa fiscalmente unos 50 años tarde: ser fiscalmente ortodoxo en un contexto recesivo es un grave error. Los problemas de deuda requieren para su solución no sólo austeridad sino crecimiento, lo preocupante es ver a Europa concentrada sólo en un lado del problema.

Del otro lado del Atlántico, observamos a Bernanke reflacionando permanentemente a los mercados financieros en un intento de generar efectos riqueza lo suficientemente poderosos como para “llegarle” a la economía real. El problema es que se generó un equilibrio peligroso: mercados financieros subiendo a una velocidad estrepitosa versus una economía real que se recupera muy lentamente y obliga por lo tanto a mantener in-eternum el estado mega-acomodativo de la Fed. El principal riesgo no es inflación tradicional sino generación de burbujas.

Los Dólares inyectados vía QEIII entre otras cosas terminaron comprando deuda PIIGS, siéndole totalmente funcional a la inacción europea. El rally de la curva soberana Europea ha sido voluptuoso con Grecia por ejemplo viendo su 10yr ralear de 30% al 10% en sólo un año. No es la primera vez que esto ocurre, ya en la segunda mitad del 2010 con su QEII la Fed salvó a Europa y tranquilizó las curvas de bonos soberanos PIIGS. También es cierto que el colapso de los mercados en el 2011 coincidió con el fin de QEII. El incomprensible manejo de la política monetaria en Europa no se nota tanto sólo porque hay un Bernanke del otro lado del Atlántico.

Bernanke sigue anticipando los impactos de una política monetaria europea inconsistente. Mientras Europa decide estilo 1920, Bernanke sigue reescribiendo la forma de hacer política monetaria luchándole sólo a la peor crisis financiera que ha vivido la humanidad, obviamente que el riesgo es que este experimento termine mal y Bernanke lo sabe mejor que nadie. Muy interesante entonces el statement de la Fed que se viene este miércoles, atentos porque todo se va a mover.

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