Hablemos de Finanzas - 26/09/2013

La Reflación de Activos Impone una Nueva Carga a la Política Monetaria Tradicional

El sorprendentemente comunicado “dovish (laxo)” de la Fed de la semana pasada me hizo recordar varios artículos que he publicado desde que el concepto de “Tapering” se arrojó al mercado. En este sentido, la Fed enfrenta a dos mundos, ambos dependientes de sus decisiones, que funcionan a velocidades totalmente opuestas: economía real y mercados financieros. El riesgo de tanto USD gratis circulando por el planeta pone a la reflación acelerada de activos financieros como primer amenaza de la política monetaria actual. La inflación, en su versión tradicional pasa a segundo plano aun a pesar de la gigantesca emisión no esterilizada desde la Fed. (Universidad Torcuato Di Tella: Inicio del Programa “Mercados Financieros Globales”, Director: Germán Fermo)

Cuando se habla de emisión monetaria lo que primero se le viene a uno a la cabeza es inflación de activos reales entendida como el aumento sostenido y generalizado del nivel de precios. Sin embargo, la inflación en USA es muy baja y muy dentro de la zona de confort de la Fed en torno al 2.5% aun cuando el mundo entero padece inflación originada vía los tres QEs de Bernanke desde el 2009, especialmente emergentes y muy por encima del mencionado 2.5%. Lo que preocupaba a Greenspan y seguramente al mismo Bernanke es el lado no tradicional de la emisión o sea, la inflación de activos financieros concepto directamente relacionado al de bubbles y técnicamente conocido como reflación. (Managerial Finance en la UTDT: Una NUEVA forma de enseñar Finanzas en Argentina)

Nada de esta crisis es estándar, los extremos a los que no ha conducido en repetidas ocasiones implica que se hace necesario analizarla con una visión probablemente más amplia y heterodoxa, reconociendo que al andar Ben Bernanke y su equipo están escribiendo un nuevo capítulo en política monetaria activa la cual ha alcanzado niveles históricos en su escala y en su tasa de innovación con unas cuantas decisiones en política monetaria no probadas y por lo tanto con resultado altamente incierto. Y precisamente porque vivimos tiempos distintos se hace necesario analizar los costos potenciales de tanta laxedad monetaria lejos de sus impactos tradicionales. (NUEVO Seminario de Trading Electrónico en la Maestría en Finanzas de la UTDT)

Tengo la sensación de que la Fed algo de esto se está comenzando a preguntar, el principal riesgo de tanto QE no reside en sus consecuencias inflacionarias tradicionales sino en los efectos de la eventual implosión de las “n” burbujas que tanto QE probablemente esté ocasionado al comprar optimismo monetizado. Recuerden que esta crisis se inició como consecuencia de una implosión de la burbuja en el mercado de viviendas en USA y quienes no la vieron en el 2007 hoy nos dicen: a) lo de hoy es diferente, b) si ayer estuvo mal articular una política monetaria excesivamente laxa, hoy está bien y por eso lo hacemos por múltiplos. (La Maestría en Finanzas de la UTDT anuncia su nueva Rama: “Law & Finance”)

Los tiempos heterodoxos que vivimos en materia de política monetaria nos obligan a marcar una clara diferencia entre inflación y reflación. La primera se relaciona a la suba de precios en bienes reales mientras que la segunda estrictamente se refiere al alza de precios de activos financieros. No caben dudas que desde el inicio de la crisis la estrategia de la Fed fue la de reflacionar a los mercados financieros del mundo entero con un S&P que desde su mínimo de la crisis de 666 actualmente exhibe un nivel que supera los 1.600 puntos. El objetivo principal fue “inflar” al S&P y con ello “acrecentar artificialmente” expectativas de los agentes económicos que se transmitan a la economái real. Vivimos en un mercado global con optimismo nominal y 100% financiado vía la heterodoxa laxedad monetaria de la Fed. (NUEVO Curso MFIN UTDT: Modelos Financieros Aplicados en Excel)

Desde el 2009 la Fed está haciendo política monetaria heterodoxa. El análisis y predicción de lo que este entorno puede representar a futuro debe hacerse con una óptica que escapa casi por completo al análisis de política monetaria tradicional. En un enfoque tradicional uno diría que con tanto emitir desde la Fed la principal preocupación a futuro sería la de instaurar un potencial espiral inflacionario en Estados Unidos. Obviamente que la Fed con su accionar ha exportado dos cosas al resto del mundo: a) Desempleo (pregúntenle a Europa o Japón), b) Inflación (pregúntenle a cualquier economía exportadora de commodities). (Estructura de la Maestría en Finanzas de la UTDT 2014)

Pero la recurrente debilidad de la economía americana y su remanente tendencia a un bache deflacionario hacen que su core-CPI siga planchado en una tasa anual alrededor del 2%. Por lo tanto, desde el punto de vista de la Fed, la inflación lejos está de ser un problema. No parecería que esta vez, los impactos de tanto QE terminen desestabilizando al sistema por un rebrote inflacionario en su versión tradicional, pero OJO con lo no tradicional. Simplemente bastó con que la Fed amenazase a desacelerar QEIII y ya vimos todo lo que pasó en el mercado de bonos y monedas emergentes y es sólo el inicio de un cambio de paradigma que tendrá al Dólar Americano y a la pendiente de la curva de tasas en USA como eje central.

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Un comentario para La Reflación de Activos Impone una Nueva Carga a la Política Monetaria Tradicional

  1. Guido dice:

    Los pasivos del shadow banking pasaron de 20 trillones de dólares a 15 trillones de dólares, desde que empezó la crisis hasta el día de hoy.

    Bernanke tiene que cubrir esos 5 trillones de dólares para que el sistema no entre en deflación. Hasta ahora, Bernanke metió en el traditional banking 2.6 trillones de dólares en el pasivo total. Le faltarían 2.4 trillones de dólares para cubrir todo, asumiendo que el shadow banking sigue planchado en un pasivo de 15 trillones de dólares, sin que empiece a subir.

    Falta mucho para que se terminen los QE.

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