Hablemos de Finanzas - 26/01/2014

Dólar: No es tema de Dirección, sino de Velocidad

Publicado originalmente en noviembre del 2013.

La esencia de este artículo se resume en lo siguiente: siempre es posible un equilibrio entre tasa de interés y tipo de cambio; pero este equilibrio tiene claras consecuencias en el crecimiento de una economía. El viernes el Blue arañó nuevamente el “10″ y cada vez que se acerca a dicho nivel surge una pregunta recurrente: ¿cuál es el nivel de equilibrio del Blue?

Dicho nivel está indeterminado porque hay una variable relevante que lo afectaría sustancialmente y que se está utilizando muy poco en materia monetaria: la tasa de interés en Pesos. El nivel del Blue con tasas locales en pesos al 20% sería muy diferente del que resultaría si éstas fuesen del 40%. De esta forma, la tasa local en Pesos resultaría en el principal competidor del Blue. Una tasa de interés suficientemente alta podría seducir a ahorristas a irse largo Pesos con un Blue que encontraría límites de mercado. Por lo tanto, al pensar en el Blue se hace necesario imaginar la dinámica simultánea de tres variables: a) Tasa de interés en Pesos, b) Nivel del Blue, c) Crecimiento de la economía argentina.

Bajo la ausencia de reformas de fondo que liberen al cepo cambiario, si Argentina quiere un Blue más tranquilo y al mismo tiempo seguir expandiendo base en el orden del 30%, debería subir las tasas de interés y revertir la negatividad en sus tasas reales. En la medida que Argentina siga enfrentando una caída de reservas, son pocas las opciones que tiene. Si quiere frenar al Blue esto requerirá poner tasas locales de punta y la victima sería el empleo.

En la coyuntura actual, lo del Blue no es un tema de dirección sino de velocidad. Si Argentina no recompone sus reservas en un entorno de expansión de base monetaria y tasas reales negativas, el Blue seguirá subiendo: Argentina sólo podría apuntar a restarle velocidad. El gran aliado de corto plazo son las tasas de interés las cuales si bien no cambiarían la dirección ciertamente podrían restarle aceleración. Obviamente que si se utilizase esta herramienta no sería gratis dado que una BADLAR de punta te frena la economía y con ello el empleo lo cual refleja uno de los tantos efectos negativos del cepo cambiario: el padre de todos los males es el cepo.

En el mediano plazo, Argentina bien podría otra vez abrir su Cuenta de Capital, acudir al mercado internacional que todavía ofrece tasas bajas y hacerse de dólares todavía relativamente baratos recomponiendo su stock de reservas. El financiamiento a largo plazo sigue siendo barato a nivel global y aún luego del empinamiento en la parte larga de la curva americana. Con una mayor oferta de dólares, el equilibrio resultante sería totalmente diferente: sin embargo, con pocos Dólares el destino del billete está sentenciado y el objetivo debería ser neutralizarlo todo lo que se pueda mediante herramientas monetarias. No hacer nada también tiene costos.

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