Diario - 17/02/2014

Paritarias, Devaluación y una Indispensable Estabilidad Cambiaria

Después de un enero devaluatorio muy “negro” que llevó a varias de las acciones argentinas cotizantes en New York a retornos del -35% en días, tres buenas noticias para la economía argentina han permitido una más que apreciable recuperación de acciones y bonos argentinos desde el sacudón de la devaluta de enero:

  • Un Central que saca pecho y le dice al mercado “acá estoy, vení y correme”: sube tasas y cambio de regulaciones (ambas medidas de corto plazo pero sirven)
  • Un gobierno que sincera la medición inflacionaria (¿medida de largo plazo?)

Comienzo entonces con la última frase con la que culminé mi artículo del lunes anterior: “En este contexto, ¿se vendrá un “come-back” rally de acciones Argentinas en New York?” Y SE VINO NO MÁS!!!! BOOM PARA ARRIBA!!!!

Para que no haya que devaluar otra vez en el futuro mediato, es clave que la devaluación nominal de enero termine siendo una devaluación real y para que ello ocurra la filtración a precios deberá ser minimizada. Habiendo dicho esto, queda más claro que el agua que en las paritarias que se vienen el gobierno se juega gran parte del éxito o fracaso de la devaluación de enero y el 2014 en su conjunto.

Post-devaluación de enero el mercado peligrosamente se encaminaba hacia un sendero de potencial inestabilidad. Las recientes medidas del BCRA han sido muy correctas en el sentido que permitieron por las próximas semanas estabilizar el mercado cambiario lo cual se convierte en un elemento indispensable de cara a las paritarias que se vienen: congelar expectativas y sacarle gamma al mercado es clave, obviamente que ninguna medida del Central será gratis en especial, la suba de tasas. A 90 días vista, Argentina parecería haber alcanzado cierta estabilidad.

Se hace difícil comprender por qué devaluar antes de una paritaria. Parecería ser que antes del 23% de devaluación en enero del Peso Argentino las expectativas inflacionarias pre-paritarias rondaban en un 25% aproximadamente. Hoy, al menos por el momento el país es otro, con expectativas inflacionarias que peligrosamente se han acercado al 35%/40%. El shock devaluatorio claramente contagió expectativas inflacionarias y le hizo ganar gamma (aceleración) al público justo en un momento en donde a semanas de comenzar las negociaciones por paritarias el gobierno necesitaba todo lo contario.

Pero si bien se podría inferir que la devaluación fue en varios aspectos desordenada y hasta improvisada, en las últimas dos semanas el Banco Central ha hecho un excelente trabajo de corto plazo en subir tasas y en obligar a los bancos a liquidar parte de sus activos en dólares ocasionando un colapso del dólar en todas sus formas: oficial, dólar MEP, contado con liqui, futuros, blue, rosa, azul, verde, marrón o como quieran llamarlo, insisto, nada de esto es gratis, nada de esto estabiliza el mediano pero para marzo frente a paritarias, sirve y mucho.

Obvio que todo esto tiene costos, obligar a los bancos a desdolarizarse afecta su solvencia de largo plazo y subir tasas va a generar un sustancial enfriamiento de la economía argentina y además un creciente déficit cuasi-fiscal financiado con un festival de Lebacs y costos de reposición de capital de trabajo sustancialmente más altos. Pero bueno, cuando se deja que un proceso inflacionario gane inercia, los costos de frenarlo son enormes y hoy los estamos comenzando a ver. Pero también es cierto que no hacer nada y mirar cómo se seguían perdiendo reservas tampoco ayuda porque también ese fenómeno estaba llevando a la economía argentina a un enfriamiento importante: la incertidumbre extrema también frena decisiones de inversión y con ello a la economía en su conjunto. Todavía seguimos sin un plan anti-inflacionario de largo plazo y mientras no lo tengamos la economía argentina transitará una secuencia de parches a 90 días vista, es así cómo hay que pensar la economía de hoy.

En este contexto, parecería que con las medidas tomadas, más una liquidación de stocks de soja en los próximos meses se podría descomprimir por un tiempo el significativo estrés al que estuvieron sometidas las reservas del Central y el tipo de cambio. Las acciones del Banco Central claramente han restado aceleración a un mercado que días atrás estaba para la cachetada con un blue quebrando 13 y al cierre del viernes coqueteándole al 11.50. El Central por el momento le ganó al mercado.

Si bien nada de esto será permanente porque no se está efectuando un sólo ajuste estructural, lo cierto es que para marzo cuando comiencen las paritarias el gobierno enfrentará a los gremios con un blue aparentemente más anestesiado, un oficial sub-8 y tasas de punta que servirán como competidor de corto plazo al dólar aun cuando tasas altas por mucho tiempo sea insostenible. Recordemos que la parte corta de la curva de Lebacs ronda el 29% y la larga (un año) superó levemente el 30%.

¿Y por qué son tan importantes las paritarias? Muy sencillo, de lo que se negocie ahí saldrá cuál será en gran medida la inflación que Argentina padecerá durante 2014 y qué tanto quedará de la devaluación real. Es por esta razón y razonamientos de largo plazo aparte que el Banco Central ha hecho un gran trabajo dadas las pocas herramientas de que dispone: en un entorno de baja confianza y de emisión históricamente alta intenta como puede vía suba de tasas y cambios regulatorios entregarle al gobierno un mercado que “por ahí” pierde algo de aceleración y llega más dócil a la hora de discutir aumentos de salarios. De ahí que post-devaluación y en ausencia de cambios de sustancia, la estabilidad cambiaria de corto plazo se convierte en un aliado clave e indispensable para el gobierno de cara a paritarias.

¿Y después de esta tregua cambiaria, cómo sigue esto? Esa, se las dejo a ustedes………

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