Diario - 12/05/2014

Argentina y un Equilibrio en 2014: Inflación Alta pero Cierta

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Este artículo lejos está de evaluar la optimalizad de lo que actualmente se hace en materia económica sino que simplemente compara un escenario actual que podemos definir como de “estable mediocridad” a otro alternativo que peligrosamente se vislumbraba a inicios de año caracterizado por “inestable explosividad”. El escenario deseable de “bonanza estable” con suerte lo veremos recién en 2016 con un déficit fiscal controlado, con un plan anti-inflacionario en funcionamiento y con la apertura de la cuenta capital. Pero lo interesante es que aún en este contexto, los mercados hace tiempo ya sacaron de los precios de activos financieros argentinos a la crisis como escenario central y esto no es un detalle trivial.

Argentina eligió llegar a las elecciones del 2015 con una inflación alta pero cierta y con un tipo de cambio que eventualmente se ajuste un par de veces más sin tener que ser explosivo. Se escogió un escenario de mediocridad estable a otro de explosividad inestable y eso en sí mismo ha sido un ancla bienvenida dado que nos alejó del caos como escenario base. El sólo efecto de eliminar incertidumbre, es una buena noticia y los activos financieros han reaccionado en consecuencia. Después del selloff post-devaluación de enero, las acciones argentinas en Wall Street han tenido una muy significativa recuperación en respuesta a la “no incertidumbre explosiva como escenario base”. (Histórico Rally de YPF en New York)

En términos de coyuntura recuerdo que en aquellos días de incertidumbre post-devaluatoria enfaticé en varios artículos lo importante que era diferenciar entre dos escenarios totalmente opuestos: a) inflación alta e incierta, b) inflación alta PERO cierta. Parecería que las medidas que ha tomado el Central relativas a la emisión monetaria, a las tasas y al dólar, han encauzado al 2014 en el segundo escenario, uno que definitivamente da cierta certeza hacia los ocho meses que le restan al año. (Argentina y un dilema: ¿inflación alta o inflación incierta?)

Paso a paso, se está yendo el primer semestre del 2014, un semestre que después del shock devaluatorio de enero asustó a más de uno generando la sensación de que sería eterno e impredecible. Lo cierto es que con algunas decisiones razonables del Banco Central relacionadas a una emisión monetaria más contenida y a un manejo de tasas más agresivo ancló al dólar en un equilibrio que si bien es de corto plazo, para muchos era impensado meses atrás. Recuerden los días finales de enero, en ese contexto: ¿quién hubiera imaginado por entonces tener hoy un dólar rondando los 10?

Esto resalta lo importante que es anclar variables monetarias y cambiarias y los impactos positivos que dicho ancla genera. Si bien el 2014 lejos estará de ser un año bueno, el hecho de que a esta altura concluyamos que no será ni caótico ni crítico es en sí mismo una buena noticia. Con parches y tropiezos, Argentina ha comenzado una transición hacia lo que se viene después de las elecciones del 2015 y se viene una política más de centro con una probable y muy favorable compresión de spreads para la deuda argentina que beneficiará a la economía real en su conjunto.

Obviamente, que hubiese sido óptimo a mayo del 2014 poder decir que Argentina estaba embarcada ya en un plan anti-inflacionario que comenzase a reducir expectativas de inflación futura.  Ese escenario no lo tenemos y probablemente no lo tengamos hasta el próximo gobierno. Pero en este entorno de “no tener un plan anti-inflacionario” es importante destacar que, al menos los argentinos lentamente comienzan a convencerse de transitar un 2014 no explosivo anclado en una expectativa fija de inflación alta pero estable. Si bien el escenario propuesto se caracteriza claramente por ser “mediocre/malo”, haber podido eliminar la incertidumbre explosiva a nivel cambiario e inflacionario con la que comenzó el 2014 es un logro.

Es probable que la devaluación no haya culminado aquí, pero insisto, una cosa son devaluaciones correctivas y otra muy distinta son devaluaciones explosivas. De a poco un 2014 que arrancó como potencialmente explosivo va comenzando a converger en un año más de mediocridad y contención que sin ser “buena noticia” nos aparta del caos potencial con el que varios analistas comenzaron a describir al 2014 de inicios de año.

Sin embargo, ser optimistas en 2014 implica solamente no esperar explosiones económicas. Se viene de a poco el segundo semestre del 2014 el cual tendrá varios desafíos: a) la entrada de dólares comenzará a desacelerarse, b) todos los ajustes implementados hasta hoy comenzarán a hacerse sentir en el ritmo económico a futuro, c) la permanente inflación alta seguirá licuando los efectos de la devaluación nominal de enero y con ello se reactivarán las presiones para una nueva devaluación. Pero nada de esto resulta potencialmente explosivo y eso en el entorno actual es buena noticia. Los ajustes que volverán a poner al país en un sendero de crecimiento sostenido deberán esperar al próximo gobierno pero llegar en condiciones no críticas le da al gobierno entrante un punto de partida infinitamente mejor.

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