Diario - 23/06/2014

Argentina y Hold-Outs: Crónica de una Semana Esquizofrénica

En la negociación con los hold-outs, Argentina se juega el nivel del costo de capital de la próxima década. USD 10.000/15.000 Millones no son nada relativo a lo que Argentina podrá ahorrarse en intereses futuros y crecimiento vía inversiones para un país que ineludiblemente necesitará financiamiento externo para recomponer su stock de capital y reservas. Probablemente la deuda argentina ya esté en un claro sendero de apreciación hacia una rápida convergencia de yields en torno al 6/7% con claros impactos en la economía real, es precisamente en la convergencia de yields en donde está el beneficio de cerrar definitivamente el episodio hold-outs. Bien por Argentina, bien por el acuerdo. Esperemos que la negociación sea rápida y exitosa y que finalmente podamos poner detrás al trágico y vergonzoso default del 2001. (Germán Fermo opina sobre los hold-outs y la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en Infobae TV. El Director de la Maestría en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella fue entrevistado por Carlos Mira. | VER VIDEO)

UNA NOTA APARTE: También es cierto que los mercados SIEMPRE son miopes y así como se festejó la decisión de negociar del viernes pasado hay un tema que probablemente se comience a cuestionar en el futuro cercano no trágico PERO para tener muy en cuenta dada nuestra serial tendencia a defaultear. ¿Cuál es la capacidad de pago de Argentina? Sumado los acuerdos de Repsol, Club de Paris y Hold-outs fácilmente se llega a USD 30.000 Millones, ciertamente lejos de ser un número inmanejable pero que ciertamente deberá de entrada plantear una razonable relación entre crecimiento futuro y capacidad de pago de la nueva deuda, más toda la que seguramente vendrá, sumado a un stock total de deuda pública que supera los USD 200.000 Millones. Con una Argentina nuevamente relacionada al mundo y con tasas razonables de financiación debería traccionar la relación deuda/crecimiento/capacidad de pago o palmamos de nuevo, quiero creer que esta vez lo haremos diferente. Y aquí planteo una pregunta cuya respuesta llevará años y que será tema de varios artículos: ¿seremos alguna vez suficientemente responsables en el manejo de la deuda? Como ciudadano argentino estoy cansado de que la respuesta siempre sea no: el endeudamiento no debe financiar gasto corriente porque el mismo carece de capacidad de generación de ingresos futuros que repaguen la deuda, así de simple.

Recuerdo que el lunes pasado decía: ¿Y si todo sale mal?, prepárense para un día muy negro en riesgo argentino” y así fue, todo se puso rápidamente -15% negativo. Lunes, enterándonos que la Corte Suprema rechazaba el caso, los ADRs se desploman, YPF hace mínimos en -14.39% cerrando muy negativo en -11.93%. Miércoles a media rueda, se anuncia que Argentina renegociaría con los holdouts e YPF cierra +7.49%. Sin embargo, después del cierre parecía no quedar claro si finalmente Argentina enviaría una misión negociadora a New York y el mercado se desploma en la apertura del jueves llegando a un mínimo de -5.23% para cerrar el día casi break-even. Finalmente después del discurso de la Presidenta, el viernes 20/6 la acción tuvo un rally fenomenal cerrando en +5.20% y otros ADRs aún mucho mejor. Y no creo que haya sido el fin de la volatilidad; aún con sesgo positivo, probablemente tendremos hacia adelante días extremos para los activos argentinos, no pain, no gain, no guts, no glory, claramente las próximas semanas podrán ser jornadas de intenso trading intradiario.

Parecería quedar cada vez más claro que Argentina se apronta a cerrar su último gran escollo para finalmente poder acceder a los mercados internacionales de deuda normalmente y sin riesgo hold-out. La sola eliminación de la incertidumbre que este fallo potencial generaba había sido un pesado ladrillo para la deuda argentina que le impidió ralear al ritmo de los ADRs en este último año. Y los mercados han sido muy rápidos en descontar este acontecimiento. El bono Par USD vencimiento 2038 tuvo a inicios de año una yield de 12% (precio de USD 36) y el viernes ya cerró en 9.5% (precio de USD 47), nivel que no alcanzaba desde agosto del 2011. (El Rally de la Deuda Argentina tendrá Tres Etapas)

Parecería que finalmente comienza un romance entre el mercado de bonos internacional y la parte larga de la curva soberana argentina tal como tantas veces anticipamos en el último año. En un mundo en donde nada rinde más de 5% de golpe presentar en sociedad a una Argentina que finalmente cierre su default del 2001 le da a Wall Street una chance de oro: pintar de rosa a una Argentina que hace años está pintada de negro y ese sólo cambio de color rápidamente puede llevar a la parte larga de la curva argentina a cotizar debajo del 8% en días no más. Quizá todavía nos queden por delante jornadas violentamente volátiles; Argentina todavía deberá negociar con los hold-outs y veremos qué tan ríspido se torna ese ida y vuelta. Pero lo cierto es que la semana pasada una vez más puso de relieve lo infinitamente relevante que es el manejo de expectativas. Con el sólo anuncio del inicio de las negociaciones la yield del Par USD llegó a un nivel debajo del 9.5%. (¿Qué gana Argentina con una Baja de Yields de 400 Puntos Básicos?)

Parecería que ya estamos frente a un punto de inflexión en la dinámica de la deuda argentina y el inicio de un potencial bull-market en renta fija soberana, tal como anticipé tantas veces en estos meses. El mundo entero encontrará más de una razón para empezar a posicionarse en deuda argentina más aún sabiendo que Argentina rinde el DOBLE que el resto de emergentes, los bonos argentinos son una uva caída del cielo para un buscador de yields. El mercado seguirá descontando una favorable secuencia de eventos ocurridos en 2014 que acercan a la Argentina a un mundo del que nunca debió apartarse: 1) Acuerdo Repsol/YPF, 2) CIADI, 3) Acuerdo con el Club de París, 4) Cierre definitivo con el default del 2001. Este sendero de reconciliación con la comunidad internacional no nos será gratis PERO los ahorros que una convergencia de yields le generarán al país serán muy superiores a los costos directos de estos acuerdos. (Argentina festeja el acuerdo con el Club de Paris: rumbo a la convergencia de yields)

Bien por Argentina y que el patético y vergonzoso default del 2001 quede finalmente sepultado aprendiendo de una vez a manejar el endeudamiento externo en forma responsable y eficiente. Salir del 2001 nos lleva ya TRECE AÑOS.

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