Diario - 09/03/2015

A puro corazón: Me cruje el estómago y ya estoy LONG el 26!

Cuando estoy de buen humor suelo escribir en forma un tanto estrafalaria como es el caso en este artículo de hoy. Tradear el 26 la semana pasada en el intradiario me ha llenado de alegría, gracias 26, te lo debo a vos! apareciste justo! Y cuando me cruje el estómago siempre lo escucho y el estómago me vuelve a crujir lo de la semana pasada: LONG el 26!, nunca voy a traicionar a mi número de la buena suerte a pesar de que me viene pegando mal desde fines del año pasado y tampoco esperen fundamentos racionales esta vez, es a lo “gaucho macho” a puro corazón y seguro que no va a ser fácil. El papel cerró en una dura jornada en NY el viernes en 26.47 con el S&P bajo severa presión dado el rally en la 10yr yield post NFP. Cábala en pie y cuando YPF quebró 26 el lunes pasado nobleza obliga: LONG YPF en 26 con un romance de larga data que reconozco llevo con este papel desde que valía 13, toda una novela, un amor eterno pero a la vez enorme alegría intradiaria, recordemos que YPF quebró 27 durante la semana. De puro olfato, sigo con la sensación de que si el petróleo se estabiliza en este nivel y hasta exhibe alguna recuperación en el segundo semestre del año con ajuste de inventarios, podemos ver al ADR de YPF hacer catch-up del formidable rally que vienen mostrando en general los ADRs argentinos y bonos. Cada día que pasa, me convenzo más del 26, long 26 y me lo banco! Se está incubando hace rato ya y muy anticipadamente la historieta de Argentina como una nueva perla potencial de emergentes y todavía ni activamos un bull market de economía real argentina cosa que quizá ocurra en 2017 pero que el mercado comience a pricear probablemente en los próximos meses, whatever that means. No esperen racionalidad de mi parte en este caso, el 26 es puro corazón: you take it or leave it y no esperen otra cosa que suma volatilidad por los próximos 18 meses, esto no va a ser fácil.

Formidable reacción del mercado ante un muy sólido número de empleo (NFP). La 10yr voló por el aire en la zona del 2.25%, el dólar hizo un formidable rally contra casi toda moneda que se le puso en frente knockeando al Euro. Y el S&P absorbió el embate de un número de empleo que sigue reflejando una economía real que mejora pero a la vez sigue poniendo presión a las tasas y eso es enemigo de un mercado que lo único que sabe festejar es más emisión monetaria. No creo que a la Fed le guste demasiado que la parte larga de la curva gane aceleración, las balas las tiene puestas en la parte corta por lo que no me sorprendería que intente un “talk-down the curve” en el futuro cercano como viene siendo el caso desde hace años. Mundo al revés: festejamos los malos datos y hacemos selloffs con los nuevos, así de simple. El mundo de Ben Bernanke, quizá el costo de estabilizar al planeta entero en 2008.

Mercados internacionales: Dame un mercado que tradea el largo plazo, y encontraste un mercado que no existe. Todas las 10yr yields relevantes están colapsadas y con ello un supuesto clave de la crisis que Yellen principalmente se encargó de recordarle al mercado: los puts gratis de la Reserva Federal están para quedarse por muchísimo tiempo más. Viviremos en un mundo distorsionado lleno de palomas, el tiempo de los halcones no llegó y no llegará por un plazo que a veces parece infinito. Esperar a un central a que suene hawkish es a esta altura un evento de bajísima probabilidad para el próximo lustro. Porque si bien se espera que la Fed en un futuro cercano le ponga presión a la parte corta de la curva subiendo su tasa de referencia, esta suba será en cámara lenta con una Fed que ha sido extremadamente cuidadosa en la forma que ha venido llevando su brillante transición desde el fin de QEIII.

Con lo que está aconteciendo en la 10yr últimamente parecería quedar más claro que el agua que el escenario reflacionante de los últimos seis años sigue en pie a fuerza de yields bajas y ahora generalizadas en todos lados, por muchísimo tiempo más y eso es excelente noticia para los mercados de acciones que tienen frente a ellos todavía un horizonte que parecería plantearse como claramente reflacionante y bullish. En este contexto, tengo la sensación de que hoy en día a fuerza de QEs múltiples, tasas de referencia negativas, curvas de yields colapsadas y cuanto estímulo monetario quieran imaginarse, el mundo está operando un escenario en el que jugamos a que todo está bien destruyendo a cuanto bear se cruce en el camino sustentados por la noción de una Reserva Federal y otros varios centrales alquímicos, que no se quieren, ni pueden ir de la escena, como principales impulsores en el precio de los activos financieros.

Cada día que observo claudicar a cuanto bear intenta shortear el mercado me convenzo más de vivir en un mundo que a fuerza de QEs, tasas negativas o cercanas a cero y Puts Gratis infinitos, se convenció así mismo de que todo está bien, auto-cumpliendo un equilibrio en el que nada pareciera preocupar a nadie. Parecería que esta crisis en vez de habernos enseñado sobre disciplina en el control de riesgo nos dio la lección opuesta: parecería vislumbrarse una alquimia monetaria que nos dejó anestesiados en un equilibrio meramente reflacionante que da la sensación de ser eterno y a nadie hoy en día le importa el mínimo cazzo la inestabilidad intrínseca que esto podría generar a futuro. No digo nada nuevo con mencionar que el largo plazo no existe en mercados financieros, los mercados tienen una clara tendencia a extrapolar el presente al futuro y éste presente nos dice “seguí comprando, que los Puts Gratis de la Fed y muchos otros están para quedarse por un largo tiempo”.

Los mercados jamás tradean el largo plazo y esta miopía fue exacerbada con todas las distorsiones monetarias a la que tanto nos acostumbraron y que peligrosamente tomamos como un dato exógeno del mundo en el que vivimos. Vivir en anormalidad monetaria paradójicamente generó la sensación de normalidad estabilizante pero: ¿qué consecuencias tiene esto en los activos financieros? Parecería que Yellen sigue comprometida en ver al S&P y a la curva de bonos soberana de la mano, raleando juntas y ahora se le ha sumado cuanto central relevante existe en el planeta. Todos los centrales reflacionando, todos los mercados obligados a seguir comprados ante un mundo que a 10 años con calidad de riesgo te ofrece retornos ridículos. El tiempo dirá si esto es estable, pero este entorno refuerza aún más a mi 26 de la buena suerte, fingers crossed.

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