Diario - 04/08/2015

Distorsionando a Keynes: Un mundo en donde abundan Keynesianos

Que la frase de la figura de hoy la haya escrito Keynes, lo dice todo. Empiezo con el final: una cosa es Keynes y otra abismalmente diferente son los keynesianos.

Hay ciertos autores que a uno le marcan la forma de pensar en economía y así como disfruté leer a Nash, Samuelson, Schumpeter, Hayek, Friedman, Lucas, Fogel, Black, Smith, Ricardo, Marshall, Prescott, por citar algunos, ciertamente tuve tardes gloriosas disfrutando la “General Theory” de Keynes libro que he leído varias veces y que volví a leer cuando el mundo estuvo al borde del colapso en el 2008, un precursor entre otras cosas, de “Behavioral Finance”.

Keynes claramente se daría cuenta de que no se puede mantener una estancia de política fiscal expansiva para siempre. Vivimos en un mundo de excesos fiscales y monetarios. Tanto la política fiscal expansiva de “Keynes” como la política monetaria expansiva de “Friedman” fueron concebidas como shocks temporarios que den oxígeno al sistema y permitan mientras tanto hacer las reformas estructurales que el problema amerita. Lamentablemente, esta crisis ha demostrado con elocuencia que nadie quiere estar delatante de la tortuga.

Parecería que una parte considerable del mundo occidental está embarcada en una preocupante dinámica de gasto en exceso, de endeudamiento por encima del 100% del PBI como si esto fuese la norma de una parte del G10. Siempre que estos pibes se meten en problemas, tratan de enchufarle la carga a emergentes, la crisis del 2008 es un ejemplo elocuente de esto y los emergentes cruelmente se están dando cuenta de que lo mejor de la crisis para ellos ya fue. Ahora con presión cambiaria y recesiva se viene la cara acida de la crisis comenzada en USA en 2007.

La crisis que explotó en 2008 con la quiebra de Lehman fue el resultado de años enteros de excesos atribuidos con razón en gran parte a un mercado financiero privado que se apalancó hasta la coronilla al punto de amenazar la estabilidad del sistema económico mundial como concepto, prácticas que en 2015 se están tornando nuevamente como peligrosamente habituales. La existencia de incentivos erróneos que tiene como centro la asimetría en los payoffs de quienes apuestan le quitó a estos agentes la posibilidad de auto-regulación automática: el miedo a quebrar a uno lo motiva a tomar menos riesgos, el miedo a quebrar a uno lo motiva a apalancarse menos. Ese miedo no existió en la fiesta pre-crisis con Greenspan como Fed Chairman y seguramente tampoco existe hoy con un VIX colapsado y con la clara percepción del mercado de que habrá Puts Gratis en dólares, yenes y euros, por mucho tiempo más.

Pero también es cierto que Estados Unidos, Japón y varios países europeos rondando ya la deflación están envueltos en una voluptuosa dinámica de gasto público creciente, deuda en ascenso y déficits fiscales estrepitosos: ser keynesiano in-eternum tiene costos (y esto no es culpa de Keynes) y los mismos son altísimos. Al sector público también le falta auto-regulación. Me preocupa que cada vez que a estos pibes les falta un mango suban impuestos como única respuesta a una ineficiencia en el manejo de lo público que asusta.

La ortodoxia fiscal con justicia social es clave en la obtención del fin último de un gobierno: optimización del bienestar social, es mentira que gastar mucho genere bienestar, lo que hay que hacer es gastar bien y la diferencia entre ambos patrones es enorme. Tengo la sensación de que vivimos en un mundo de tantas urgencias políticas de cortísimo plazo que lo verdaderamente importante siempre se deja de lado. La educación, la seguridad, la justicia son responsabilidades ineludibles de un Estado pero que de una u otra forma están claudicando ante la realidad de Estados inmensos, ineficientes y ultra-gastadores que parecería siempre tienen una sola respuesta: ante un nuevo problema un nuevo gasto.

Achicar el gasto público, tornarlo eficiente, cuidar lo público como si fuese privado, no es siempre una mala noticia. Tampoco necesariamente resulta en una medida anti-popular por una sencilla razón: gastar bien sin dudas puede beneficiar a todo el mundo. Pero obviamente, aquí se plantea un conocidísimo argumento en “political economy”, una rama de la economía que me interesó mucho durante mis años de Doctorado en UCLA: ¿los Gobiernos actuales están para maximizar el bienestar de la sociedad o por el contrario, sólo quieren maximizar el caudal de votos que les toca administrar en el corto plazo?

Las economías de Estados Unidos, Japón y Europa a gritos están pidiendo reformas de orden fiscal y previsional. Sin embargo, estos gobiernos en general están más interesados en seguir haciendo QEs cuyos efectos sólo impactan el corto plazo que en encarar reformas verdaderamente sustanciales. La razón es muy sencilla: encarar el largo plazo en presencia de gobiernos maximizadores de votos en el corto tiene un costo político tan alto que termina siendo no óptimo en un equilibrio político “a lo Nash”.

Llegará el momento en el que las generaciones que nos procedan cuestionen la laxedad con la que se emitió moneda en estos tiempos, la ligereza con la que se gasta lo público y la falta de creatividad para una clase política que cuando no le cierran los números lo único que sabe hacer es aumentar impuestos. Conclusión: una cosa es Keynes y otra abismalmente diferente son los keynesianos.

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19 comentarios para Distorsionando a Keynes: Un mundo en donde abundan Keynesianos

  1. Luis dice:

    Completísimo artículo Germán. Sólo un opinión, no me cabe duda que la gran mayoría de políticos y sus aparatos partidarios trabajan para ganar votos. ¿Cómo se explicarían si no, por ejemplo, el discurso económico durante la campaña y el frecuente “viraje” cuando están en el poder?

  2. Celia Berrojalvis dice:

    Me parece un buen artículo y espero que las generaciones que nos “procedan” se den cuenta de la diferencia.

  3. Rescato el último párrafo y recuerdo que no solo la Economía, sino también su educación es cíclica. Cuando en los 90′ estudiamos Economía y muchos de los países de Europa operaban con superávit de Cuenta Corriente, el modelo de expansión de gasto propuesto por Keynes era el contra ejemplo de sustentabilidad en el tiempo, y emitir moneda desmesuradamente significaba no menos que una mala palabra en la ortodoxia de la política económica. En el 2008 resucitaron los animal spirits y de repente Keynes volvió a cobrar protagonismo por sobre los neoclásicos. Keynes fue un teórico brillante y tenía razón, en el largo plazo estaremos todos muertos… o seremos simplemente insolventes. Sus ideas volverán a ser equivocadas cuando nuevamente estalle la burbuja.

  4. Andres L. dice:

    Excelente artículo!
    Inevitablemente me surge la pregunta, veremos algún día el cambio del paradigma actual a uno dónde el sector público sea administrado de forma eficiente?

  5. sergio dice:

    German gracias por tu blog, fuí alumno tuyo en el ditella y ahora soy alumno tuyo leyendote.

    podrías agregarme información sobre tu conclusión”Los QEs han sido una forma de exportar inflación y desempleo al resto del mundo.” con que mecanismo? muchas gracias.

  6. gfermo dice:

    Gracias por el comentario Sergio. El mecanismo básico es boom de commodities y monetización de sector externo, abzo

  7. alejandro tawil dice:

    german,
    lo que no entendi es lo de la inflacion en emergentes y la apreciacion de sus monedas, que por lo que estamos viendo desde el año pasado se esta revirtiendo fuertemente.

  8. gfermo dice:

    Si Aeljandro, tenés razón. Mi análisis fue de mediano plazo pensando desde el inicio de la crisis. Abzo

  9. Rómel Bucheli León dice:

    Excelente artículo, siempre las economías menos desarrolladas terminan pagando los errores del “primer mundo”. Existe un país que esta haciendo bien las cosas en materia económica, ese es Ecuador, mi país. Los presidentes deberían saber (algo) de economía, son ellos lo que finalmente toman las decisiones y cuando estas son “decisiones políticas y de corto plazo”, atrasan el desarrollo. Felicitaciones German

  10. José Alvarez Chaus dice:

    Indudablemente el problema es político. Muy pocos países han logrado escapar del paradigma actual: gobierno = soberano. Por lo tanto el horizonte de planeamiento es .. la próxima elección. En tal sentido, difícilmente se apliquen reformas estructurales que excedan el período electoral.
    Algún día pensaremos al gobierno como un administrador público en vez de un soberano con amplios poderes? Algún día podremos participar en las grandes decisiones y/o controlar la gestión de los administradores? La tecnología la tenemos hace rato…

  11. Nicolás dice:

    Lo que es claro es que hay una importante porción de la población excluída del sistema de mercado, por lo tanto es indispensable la regulación del Estado aportando recursos, gastando, para que esta gente pueda tener salud, educación, etc. Se entiende que el gasto debe estar bien orientado para que alcance su objetivo. Me parece que el tema de fondo es que se entiende por “gastar bien” porque si se aplica la lógica del mercado, “gastar bien” no sería aportar recursos para salvar vidas de personas excluídas por el mercado ya que según este criterio no existiría tasa de repago. Por lo tanto, ante los ojos del sector privado esto sería “gastar mal”. Sin embargo, desde el punto de vista estatal, esto sería “gastar bien”, dado que esta gente no tendría posibilidades de sobrevivir sin la asistencia del Estado. Espero que se entienda bien mi posición, no es una mala crítica al artículo, que de de todos modos me parece interesante. Simplemente hago este humilde aporte. Saludos cordiales.-

  12. Nicø dice:

    Estimado tocayo, tu comentario es el clásico argumento para estados ineficientes. Si existen excluídos debe darse el marco institucional (educación, salud, seguridad) para que se paren por sus propios medios. No entiendo la causa por la cual el estado debe brindar “posibilidades de sobrevivir”.
    El ineficiente asistencialismo social, solo perpetuará este mal cuadro.

  13. Guido dice:

    Para poder entender por qué Keynes y los keynesianos son exactamente lo mismo, recomiendo leer “Los errores de la vieja economía: una refutación de la teoría general del empleo, el interés y el dinero de John Maynard Keynes”, de Juan Ramón Rallo.

  14. Marcelo dice:

    En realidad me siento un poco fuera de lugar en este Blog, porque soy médico, pero es que…¡siempre me han interesado mucho la Economía y las Finanzas!
    ¿Por qué? Porque al fin y al cabo la Economía es una Ciencia Social que representa las actividades del Hombre y su relación con los demás. Dicho esto, se entenderá que mis apreciaciones no son particularmente valiosas ya que provienen de un lego. Pero son reflexiones, si se quiere, de un ‘hombre común’ en este foro de expertos.
    Mi primera reflexión (o pregunta en voz alta) es ¿realmente quien profesa las creencias económicas keynesianas debe hacerlo siempre y ante cualquier circunstancia socio económica? Yo en tiendo a la economía como ciclos perpetuos, similares pero a la vez distintos. Y también creo que sólo se puede ser ‘estático’ en no muchas situaciones de la vida…siempre se será ‘hincha’ de determinado club…en las buenas y en las malas (y esto es perfectamente válido y hasta loable). Pero más allá del sustento ideológico que siempre subyace a nuestras decisiones creo que la economía (y los economistas) debería ser más propensa al pragmatismo. Habrá momentos en que Keynes funcione de maravillas y habrá seguramente momentos en que se deba hacer…todo lo opuesto! Esto me parece de sentido común. Si no, por ponerlo en términos médicos, es como si para cualquier infección que se presente, se prescribiera siempre exactamente el mismo antibiótico…les puedo asegurar que unos cuantos pacientes morirían…
    La segunda reflexión es atingente a la pregunta formulada: ‘¿los Gobiernos actuales están para maximizar el bienestar de la sociedad o por el contrario, sólo quieren maximizar el caudal de votos que les toca administrar en el corto plazo?’ Me inclino por la segunda parte de la misma como respuesta. Me baso en la observación de que hace mucho que veo ‘Políticos’ (o ‘pseudo políticos’) y ningún ‘Estadista’. Y al agotarse la aparición de estos últimos también se agota el pensamiento y las acciones encaminadas al largo plazo y los escenarios de futuro (teoría de escenarios en el sentido de como los creó y desarrolló Shell). Indudablemente el círculo es vicioso y no virtuoso.
    Y ya para terminar, indudablemente coincido con la alusión a Nash. Es un juego de suma cero. Y desgraciadamente, el patrón de asimetría de resultados es siempre igual…
    Para finalizar, mis sinceras felicitaciones por un excelente artículo y mis disculpas por el verter reflexiones tan poco cultivadas desde lo económico-financiero. Pero siempre me gusta mantener intactas mi curiosidad y el placer de aprender. Muy cordial saludo.

  15. Pablo dice:

    Según este articulo
    http://www.nytimes.com/2013/01/11/opinion/krugman-coins-against-crazies.html?_r=0
    si es cierto, el déficit fiscal nunca va a ser un problema real en USA, asumo que cada país tiene una ley similar…
    Al margen, no es tan simple administrar la destrucción creadora de schumpeter… con la evolución tecnológica, con algunos softwares se pueden dejar sin empleo a millones de personas de 1 año para el otro….encima los ciclos se acortan, va a ser raro encontrar alguien de nuestra generación (tengo 33) que dure 40 años en su trabajo y se jubile. Generar empleo para todo el mundo es el desafío de los gobiernos…van a tener que seguir gastando ineficientemente para tener a la gente ocupada sobretodo en países con mala calidad educativa..La riqueza eventualmente llega a la gente pero no tan rápido, tampoco se puede dejar caer a la gente afuera del sistema x 2 motivos, se necesitan consumidores para mantener el sistema andando y si los dejas afuera generas las condiciones para que la violencia se imponga.
    No se si se entenderá, mezcle muchas cosas que pensé mientras leía :)

  16. Esteban dice:

    hay déficit muy distintos, no es lo mismo el déficit por endeudamiento, otra cosa es el déficit por emisión . Una cosa es un deficit volcado en inversión publica y otro para gasto publico improductivo. No dudo que todos los tipos tendran sus consecuencias negativas en algún plazo pero no es bueno diferenciarlos? me gustaría que nos cuentes esas diferencias, si es que las hay.

  17. Osvaldo dice:

    German muy bueno tu artículo, pregunto como ves los bonos de empresas Arg ej Irsa de ahora en mas ?. Muchas gracias

  18. Manuel dice:

    Brillante Germán!! Tus artículos son tan claros conceptualmente y brillantes, como depresivos. Se qué no es este el lugar para hacer este comentario, pero a horas de votar no me puedo contener. No creo que el problema sea exclusivamente la búsqueda de votos en el corto plazo, nuestros gobernantes, ni sus equipos, están preparados técnicamente para dar un diagnóstico correcto ni resolver estos problemas. Hoy veía la formación de nuestros candidatos y me quería morir. Sus equipos, ni hablar… Cada vez que te escucho y leo pidiendo propuestas, pidiendo que cada candidato te diga que piensa hacer con la curva de yield, con el default, con el desequilibrio fiscal, lo único que pienso es: no tienen ni la más puta idea que son estos conceptos!, y si por esas casualidades alguno lo sabe, no lo va mencionar porque es pianta votos. Lamentablemente vivimos en un país que no esta educado y lo que es mucho más preocupante, los que nos gobiernan tienen un nivel de formación pobrísimo. No durarían en el mundo privado 2 meses. Un abrazo

  19. Marilé dice:

    Doctor – médico – Marcelo : lo felicito. Ud sabe Economía y se da cuenta que hay medidas que son anticíclicas ( o deberían aplicarse así).
    Estoy de acuerdo con Fermo , Keynes es una cosa
    y los que se exceden, son otra. Lo mismo pasa con el monetarismo, si se toma como única manera de hacer las cosas para siempre, es como si para sacarle la fiebre a un enfermo, lo mataran.
    El otro tema: ya le dieron el Premio Nóbel a un oscuro economista por aportar argumentos a porqué el estado no tendría que tener empresas.
    Según este señor: los directores de las mismas
    obrarían para su conveniencia y para los que le dieron el puesto (malversando – antes se decía así- fondos , para ponerlos a disposición del Gobierno Central). En esos años Francia e Italia
    volvían a estatizar, pero privatizando la administración de sus empresas – no el patrimonio – debiendo rendir cuentas todas las veces que el Congreso los citara. En Argentina esas noticias no se supieron. Lo mismo debería hacerse con el poder ejecutivo y el Banco Central, y no que se lleve por delante al Congreso y a la justicia.
    El FPV se dio cuenta tarde de que iva a perder y porqué, no cuidó los votos, y la masa es ignorante y se da vuelta por nada.
    Por otro lado EEUU les pidió plazo a Alemania y a Suiza para devolverles parte de su oro ¿¿??
    Qué está pasando con el oro ? Esta pregunta es para Fermo – sigo sus comentarios y estoy de acuerdo la mayoría de las veces – Gracias.

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