Diario - 03/08/2015

La Argentina del Choripán Merece un Sueño Utópico

Ser keynesiano no implica ser ineficiente en el manejo del gasto público. En todo este tiempo electoral cuestiono el énfasis que se suele poner en la preservación de fútbol para todos y otros subsidios improductivos relacionados. Veámoslo de una forma cruel y ácida: cada hora de fútbol para todos, representa “x” libros menos que se leen, “x” metros menos de autopistas que se pavimentan, “x” hospitales menos que se construyen. A este énfasis en cosas improductivas le retruco: la pobreza más extrema del ser humano no radica en lo material, la forma más cruel y siniestra de empobrecer a otro es secándolo de intelecto. Las naciones no se hacen grandes mirando fútbol, se hacen grandes educándose. Y a pesar de que sea obvio vale la pena aclararlo: es función de un líder explicar y convencer a la sociedad de que existen otras alternativas de políticas públicas y lo digo particularmente pensando en el próximo lustro que será caracterizado probablemente por debilidad de commodities, principal financiador del gasto social de la última década. Y un aspecto del que nadie quiere hablar: la mejor parte del ciclo de commodites de este periodo es historia, con una reversión lenta pero indeclinable de la política monetaria de la Fed, a los emergentes les espera presión cambiaria y recesiva en los próximos años. Este fenómeno lo estamos viendo en varias economías exportadoras de commodities.

¿Choripanes o libros? Desde que nací en este suelo, al cual le debo nada más y nada menos que mi educación primaria, secundaria y universitaria, tengo la misma sensación: Argentina está atrapada en una coyuntura en donde la permanente mediocridad política le gana a los sueños que hacen grande a una nación lo que llevado al plano de una metáfora criolla significa que el choripán se come al libro. No sé por qué hoy desperté con ganas de soñar en este artículo tan utópico que seguramente será leído sólo por algunos, el resto y no los culpo, está ahogado en una coyuntura que nos agobia permanentemente, en donde lo urgente siempre le gana a lo importante, en donde la cotización del blue mañana resulta mucho más significativa que la determinación de una estrategia de crecimiento a 25 años. Les adelanto entonces que con este artículo decidí aburrirlos: no voy a hablar del blue porque simplemente tengo los huevos al plato de tanta coyuntura criolla y voy por el contrario, a imaginarme el largo plazo, una receta casi infalible para perder lectores en este país cortoplacistamente esquizofrénico que construimos todos.

El síndrome de la seducción por lo inalcanzable. Quizá mis ganas de soñar están inversamente correlacionadas a la casi exclusiva atención que prestamos a nuestras riñas cotidianas muchas de ellas incluso, autogeneradas y probablemente, se deba también a un síndrome que padezco desde que nací: lo utópico me seduce, lo imposible ex-ante me activa y motiva formidablemente, la utopía probablemente sea mi mecanismo de defensa hacia la no aceptación de una realidad que no me gusta porque siento que es mejorable. Decime NO a un sueño, a una idea y me vas a tener 100% intentando demostrarte que el  es posible, no sé si será por escorpiano, por terco, o simplemente, por pelotudo. Pero para bien o para mal, me pasé la vida con esta actitud, recuerdo que mi maestra de primaria a eso lo llamaba rebeldía, pobre, no la culpo por no entender nada, yo sin embargo lo defino con una frase alternativa: la seducción por lo inalcanzable, cueste lo que cueste.

Una sociedad que debería preocuparse por otras cuestiones. Me pregunto si nos animaremos alguna vez como sociedad a fijar un plan de educación a 25 años vista. Sí, no me equivoqué, dije 25 años para una sociedad que no puede descifrar su próxima semana. No tiene el menor sentido enroscarse estérilmente debatiendo si esta década generó un pobre más o un pobre menos que la anterior. Lo cierto es que debemos asumir la cruel realidad de que ambos periodos fracasaron a pesar del voluptuoso e irrepetible rally de commodities de los últimos años y es necesario plantearnos de una vez, un plan de largo plazo en la inclusión sin clientelismo, en donde un libro y una idea valga más que la zapatilla regalada y el infaltable choripán. Se vienen las PASO en días: ¿qué tal si exigimos esto al votar?

¿Por qué no? Sí, por qué no imaginarnos a una sociedad que se fije como principal objetivo eliminar la pobreza a través de la educación en todas sus etapas. No es utópico plantearnos como principal objetivo el de educar a los más pobres a través de un sistemático programa de enseñanza que asista a un niño carenciado desde su infancia y lo veamos crecer hasta su graduación universitaria. Estos chicos ricos de intelectualidad y que a largo plazo potenciarían formidablemente la función de producción del país, ¿votarían a los mismos muñecos de hoy? Es totalmente posible imaginar a una sociedad más grande en donde erradiquemos la pobreza  y en donde los frutos de la soja o lo que esté de moda por entonces culminen creando universidades nuevas en todo el país, accesible primordialmente a los más pobres. No me digan que es utópico imaginar a un chico carenciado que a los cinco años ingrese a la escuela primaria y culmine 25 años después siendo un universitario y no en la cárcel. Los argentinos podemos decirle que  a estas cosas cuando votamos y faltan sólo días para comenzar a pronunciar nuestra voluntad. ¿Qué tal si en vez de exigir fútbol para todos, reclamamos en ésto?

Las PASO 2015. Las próximas décadas probablemente seguirán jugando en favor de un país que tiene algo muy codiciado por todo el mundo: enorme abundancia de recursos naturales. Como sociedad deberíamos tomar la decisión de exigirle al político de turno que la soja o lo que venga, financie inversión en capital humano de largo plazo orientada productivamente hacia los que más la necesitan y no gasto corriente como solemos hacer implacablemente culminando como siempre, en situaciones de estrés cambiario. Alguna vez como nación, deberemos plantearnos si queremos seguir navegando este siglo empantanados en la irrelevancia de lo coyuntural. Oposición a días de las PASO: ¿qué tal si sacan la cabeza del hormiguero y comienzan a hablar de estas cosas? ¿Qué tal si se animan a alinear a una nación y seducirla en la utopía de lo inalcanzable? ¿Nunca los argentinos nos animaremos a sentar ésto como prioritario en nuestra agenda? ¿Somos una nación condenada sólo a hablar del blue, del contado con liqui, del PBI a seis meses y de fútbol? Hoy somos sólo eso, pero podemos ser mucho más, es endógeno a nosotros y recuerdo: comenzamos a votar en una semana.

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15 comentarios para La Argentina del Choripán Merece un Sueño Utópico

  1. oscar dice:

    Estimado profesor:no hay otra palabra que valor en sus conceptos,que adhiero y que decir también valor para ejecutarlas.no hay mucho de eso en las propuestas inexistentes de los políticos.solo el valor sin ego nos puede ayudar a pensar mejor.

  2. Será hora de preguntarnos si como sociedad somos unos mediocres, sin la capacidad suficiente para llevar a cabo lo que Ortega y Gasset llamó un “sugestivo proyecto de vida en común”, a juzgar por la clase dirigente, no me cabe la menor duda, ya que son argentinos.

  3. Raul Ponte dice:

    Los Argentinos estamos enamorados de la decadencia. Es una pais es donde el pasado es impredecible y el futuro ya no es lo que era antes. Somos los unicos que tratamos de institucioalizar la exepcion. Yo pensaba igual que vos a los 20 tengo 60 y todo sigue igual ( hace 30 que me vine a USA) Suerte !!!!!!!

  4. Verónica del Río dice:

    Olvídalo Germán! Alpargatas sí, libros no!!!
    No creo que tengas tiempo como para mirar el nomenclador de títulos habilitantes para dictar materias en la Provincia de Bs As. pero, en mi último intento de aferrarme a la esperanza de quedarme en el país, quise volver a ingresar a la docencia en el nivel medio (estoy harta de corregir horrores de ortografía y de que los pibes no sepan más que sacar raíces cuadradas y con calculadora).
    Ni el título de abogada, ni el de Lic. en Economía, ni los posgrados me habilitan a dar clases por no ser de las universidades por ellos reconocidas (La Matanza, San Martín y otras que nunca escuché nombrar).
    Lo único que me habilita a dar clases es el de actuario, eso sí, como la capacitación docente la hice en la UBA estoy sonada. Tendría que haberla realizado a distancia y con “trabajitos prácticos” dictados por la Dirección General de Escuelas de la Pcia. para dar poder acceder a dar clases, cosa que mi intelecto se niega a hacer.
    O sea el mensaje es claro: nivelar para abajo! Educación como herramienta de ascenso social, jamás!
    Sds!
    Vero

  5. Verónica del Río dice:

    Bueno, igual no todo está perdido, los Licenciados en flauta están salvados!! Ellos sí están habilitados.
    Aclaro que no es una broma…
    Ahora sí: Sds!
    Vero

  6. Fernando dice:

    Germán,
    Comparto ampliamente tu pensamiento, sin embargo hace ya un tiempo me dí cuenta de que “tenemos lo que merecemos”. Somos una sociedad con la crónica incapacidad de pensar en el bienestar común y en el progreso del país como un todo. La indiferencia por lo que le pasa al otro es una constante en este bendito país en donde, como vos decís, lo más importante es el “fulbo”. Siento que sólo somos un cúmulo de gente sin una identidad común conviviendo bajo un mismo cielo donde cada uno mira su propia conveniencia a la hora de pensar, decidir y votar. Ojalá algún día podamos debatir cuestiones como las que planteas y fundamentalmente la importancia superlativa de la “solidez institucionalidad”, cuya actual deblidad es, a mi criterio, la madre de todos los males. Tal vez porque no soy tan utópico como vos, hace ya algún tiempo me convencí de que formo parte de la famosa minoría y así dejé de sufrir (tanto) cada vez que veo que el país toma un rumbo equivocado…
    Como siempore, un gusto leerte.
    Saludos!!

  7. German,
    Excelentes palabras. Duelen hasta la lágrima.
    Gracias por abrir mentes.
    Saludos
    Sergio

  8. David dice:

    Excelente nota, verdaderamente es el reflejo de lo que pienso. A veces tomar conciencia de ello me causa cierto horror, pienso en como llegamos a esto, y creo que nunca quisimos otra cosa. Recuerdo el dicho de que los pueblos tienen los gobernantes que merecen, y creo que los pueblos no son homogéneos, y como consecuencia de ello unos están felizmente inmersos en la mediocridad de la ignorancia, mientras otros somos pasivos cocientes de la realidad y sus consecuencias.-

  9. daniel wisniewski dice:

    German, un gusto leerte y compartir tus deseos, un disgusto el pais que nos toca y que le dejamos a nuestros hijos. Como sociedad estamos mal, sin valores pensando cada uno en la suya, ventajeros de corto plazo. Habra algun dia un valiente que tome la bandera de la educacion?
    Escuchar y leer al Dr Abel Albino deberia ser obligatorio para los que quieran actuar en politica.
    Los politicos son fieles muestras de nuestra mediocre sociedad.

  10. MARIA JOSE TOLEDO dice:

    Hola German,
    Me encanta leerte y comparto plenamente lo que decis, no solo eso sino que creo que hay que tener esperanzas, pero para no perderlas hay que dejar el status squo de comodidad en el que aparentemente el problema es de otro y no nuestro.
    Para no tener lo que nos merecemos, cada uno tiene que ayudar con su granito de arena y no desesperar.
    Enseñar a nuestros hijos a respetar el semáforo rojo, pagar impuestos..etc. Que si no lo hacemos perdimos todos.
    Creo que lo que Argentina lo que le falta es un grupo endogeno fuerte, como lo logramos? Como hizo Japon en su momento?

  11. Pablo dice:

    Si por mi fuera, la primaria, secundaria y la universidad, deberían ser obligatorias. No educarse tendría que ser considerado un crimen. Pero hay que tener en cuenta que en perspectiva histórica, ayer no existía la educación para el pueblo y hasta hace un par de horas nos matábamos por cualquier motivo que se nos antoje válido….Necesitamos tiempo, en el futuro esto va a mejorar solo que no vamos a estar para verlo :)
    Saludos

  12. Leonardo dice:

    German,

    Comparto plenamente lo que decis. De todas maneras al leerte no pude evitar sentir una tristeza tremenda. Hoy siento que ese sueño utopico esta cada vez mas lejos, siento que estamos encerrados en un laberinto de mediocridad en el cual no se puede salir.

    Abrazo

  13. Arturo Sanchez dice:

    Germán:
    Muy ciertas y un tanto utópicas tus palabras (las comparto aunque sean algo “utópicas”).
    Pero pienso que Argentina tiene una gran maldición y es su tremenda riqueza.
    En ese enorme potencial de desarrollo se encuentre probablemente la matriz de tanta dirigencia corrupta y codiciosa.
    Nos han enseñado que es un pais tan rico que puede soportar cualquier adversidad.
    Esa falsa hipótesis, solo excita la codicia de los que quieren llegar al Poder y robar rápido, lo mas que puedan y despues irse asegurandose impunidad. (No lo digo por el actual gobierno).
    Observen la historia argentina y verán que el denominador común ha sido la corrupción y la impunidad (salvo honradas excepciones). El apetito insaciable de Poder es porque la Argentina es muy rica. ¿Quien querría gobernar en un pais pobre…? ¿Que robarían en un pais pobre…?
    Si tuvieramos las dimensiones y la geografia de Japón (por ejemplo) tendriamos un pueblo distinto con gobernantes totalmente distintos a los que hemos tenido y padecido…
    Cordiales saludos.

  14. Pablo H dice:

    German, excelente nota. Pero lamentablemente la mayor parte de quienes te leemos ya estábamos de acuerdo con vos antes de que publicaras.
    Necesitamos plantear estas ideas en la vereda de enfrente, discutirlas con quienes están convencidos de lo opuesto y con quienes aun están indecisos.
    Y te aseguro que es extremadamente difícil. El relato ha calado muy profundo en estos años.

    Y además, está claro que este sistema se retroalimenta porque quienes tienen el menor nivel educativo son quienes terminan definiendo las elecciones. Estamos quedando atrapados en la lógica perversa del fútbol para todos en la que el gobierno actual no provee las herramientas para que la sociedad pueda elegir algo distinto del gobierno actual.

    Coincido en destacar la fuerza de la voluntad, pero hasta ahora ha sido MUCHO más fuerte la voluntad de esta gente de permanecer en el poder que la del todo el resto de la sociedad.

  15. Guido dice:

    El problema principal de la Argentina es el facilismo. Por eso lo “políticamente correcto” es ser siempre de izquierda y tener un discurso de izquierda. Eso es precisamente lo que hay que erradicar.

    El facilismo es que todo sea gratis y sin esfuerzo, aunque en realidad se sepa que nada es gratis (el año que viene nos vamos a enterar). Y esa es precisamente la tarea, explicarle a la gente que lo gratis, alguien lo paga. Por ejemplo, el supuesto “derecho” de Pepe a un televisor, es la obligación de Fulano a pagarselo a través de los impuestos. El “derecho” de un padre con 10 hijos a que reciban educación “gratis”, es la obligación de otro individuo a pagar impuestos para financiar esa educación. El argentino promedio necesita horas de lectura de los libros de Ayn Rand. Y ahí nos va a ir 10 veces mejor.

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