Academicas - 07/10/2015

G10 perdió la magia de política monetaria y ¿los políticos haciendo la siesta?

 

Por Javier Frachi

Master en Finanzas – UTDT

Los argentinos tenemos suerte como también una irrefrenable adicción a creer que todo va estar bien, como si tarde o temprano llegásemos a la tierra prometida (la de políticos idóneos, honestos y una economía con ciclos estables) después de tanta sangre, sudor y lágrimas. Así nos dimos y damos varias veces la cabeza contra la pared, apostando por las propuestas de corto plazo. (Lamentablemente la pared sigue siendo dura y nosotros vamos con rápido envión).

En el pasado reciente, hace poco más de un año, los argentinos estábamos muy envalentonados, embelesados, con que estamos cerrando el “tema holdouts”. Un ejemplo bien claro fueron las tapas de los dos principales diarios financieros argentinos: uno decía que el arreglo era inminente y el otro que no. Luego para mantener la llama viva decían que casas como JP Morgan y Goldman Sachs ofrecían poner dinero para zanjar el tema a cambio de hacer las próximas emisiones y se gritaba en aquel momento, quizás socarronamente, que nos lloverían dólares, que entraríamos el EMBI y que por tanto ETFs y MFs debían comprar acciones locales por lo cual sus precios se dispararían. Ni que hablar del precio de los CDS.

Al final nada de esto pasó; el arreglo nunca llegó, nos seguimos peleando con las cortes, seguimos viviendo con lo nuestro, profundizamos el modelo político, el mercado de capitales local vive entre el desprecio, la compresión y los cachetazos a la confianza para con el inversor y la economía que pide ajustes necesarios vive una lenta recesión. Quizás Argentina sea un palíndromo: 2001 es 2016.

Sin embargo la esperanza se renueva: nuestros representantes afirman que van a conseguir miles de millones de dólares en inversiones (uno de ellos creo dijo que tiene propuestas en firme y que va traer 30 mil millones durante 4 años) y que gracias a ellas bajaremos la inflación, tendremos uno o dos tipos de cambio en vez de diez, que no tendremos ningún tipo de recesión y que viviremos como nunca antes un periodo de inversión de largo plazo –la que verdaderamente genera trabajo e innovación- como nunca antes. 

Mi intensión con esta nota es dar una mirada diferente, una visión más calmada. Mi tesis es que actualmente el mundo tiene un problema grave de inversión en el G10  y que los mercados emergentes a excepción de India tienen valuaciones mucho más atractivas y sus riesgos políticos son menores por tanto ponen reparos a la llegada masiva de dólares (a Argentina) para inversión de largo plazo, la que realmente genera puestos de trabajo y crecimiento sostenible. 

La inversión ausente, ¿problema del banco central o de los políticos? 

En el mundo de hoy tenemos un problema con la inversión genuina, después de tantos años de asistencia financiera y política monetaria laxa los indicadores de inversión real y bienes durables no llegaron  a niveles pre crisis y en algunos casos decaído como en emergentes.

A modo gráfico digo que el mundo es una avión de cuatro hélices que hoy en día tiene una sola que funciona mas o menos (USA) y las otras tres se están plantando de a poco.  Entonces en este contexto de bajo crecimiento mundial, deflación y poca inversión real debido a tasas negativas creo que salir a seducir capitales de largo plazo para argentina se hace una tarea para McGiver. 

La inversión de largo plazo se mueve por una sola motivación: confianza. Más allá de las tasas y descuentos. Si en el G10 las principales empresas aumentan dividendos y hacen buybacks y evitan la inversión real en países estables ¿por qué deberían venir corriendo a un país que ni a palos va a cambiar politicamente en un año?

La primer pregunta que me nace al leer este gráfico es por qué no se invierte en activos fijos, en aquellas inversiones que traen productividad a largo plazo y por favor acá no traigan de sus memoria la idea argentina de “sustitución de importaciones” y “hacer fábricas como en 1950” (el mundo de hoy es de lo nano, de los genes, el contenido, el que fabrique chips mañana será un bobo). La primer respuesta que se me viene a la cabeza es echarle la culpa a la política monetaria por imponer tasa reales negativas.

La política monetaria no tiene por objetivo alentar el crecimiento económico ni la productividad. Ayuda mucho a bajar el desempleo, a poner de nuevo a la  gente a trabajar, pero la productividad y crecimiento de largo plazo dependen de la política fiscal e infraestructura. Estas en el corto plazo ayudan al crecimiento económico y en el largo traen productividad. Entonces la mirada tiene o debería  estar en los políticos y sus planes. 

La segunda explicación creo que viene por la historia reciente. Creo que mental o emocionalmente la gente tiene miedo de invertir cuando en los últimos 15 años tuvimos dos recesiones importantes: 2001 y 2008 y 2013 con la recesión en Europa. Muchos de los que perdieron el trabajo prefieren no cambiarse a costa de mantener un empleo y un salario, de allí que tampoco que veamos inflación y niveles de consumos altísimos, y sobre todo evitan crear nuevos negocios.

Asi por tanto ¿por qué en los países del G10 y en LATAM no estamos en una guerra de planes de infraestructura y “facilitar el hacer negocios”? Desde 2008 a 2014 el mundo usó la devaluación de sus monedas y la baja en la parte larga de las curvas soberanas para fomentar la inversión y el desendeudamiento, ¿no deberíamos ahora esperar que los políticos hagan su trabajo en política fiscal? ¿Estamos atrapados, mundialmente, en políticos que no quieren hacer lo necesario a costa de perder votos pero mantener  a la gente contenta?  

Me resulta preocupante que esta parte de la crisis, que Bernanke piloteó tan bien y Yellen lidera, esté en manos de políticos que sólo piensan a 4 años y al próximo debt ceiling o al estrecharle la mano al Santo Padre para sumar votos o evitar involucrarse en sitos candente como medio oriente por ISIS para evitar perder votos. Y para peor no sólo estamos en manos de políticos sino en manos del ECB que llega tarde a los hechos, habla poco, y en manos de la política monetaria China que es una caja negra. 

El G10 sin querer o quizás sabiendo hizo un trade off creo que no menor: perdió la magia de la política monetaria al bajar las tasas a cero con tal de evitar una recesión mundial a cambio de que los políticos hagan su parte fiscal y económica para sostener el crecimiento y productividad. Viene 1-0 abajo.

No hace falta comentarle a los inteligentes lectores de este blog que una vez que uno baja la tasa es muy difícil volver a subirla a los niveles anteriores más aun en un contexto mundial atado con alambre.

Ojalá tuviesemos ése Churchill que no pensó en el primer año de guerra sino hasta ganarla derrochando sangre, sudor y lágrimas pero con el honor de haber hecho “lo correcto” para futuras generaciones.  

 

Un comentario para G10 perdió la magia de política monetaria y ¿los políticos haciendo la siesta?

  1. claudio dice:

    Lo felicito por su comentario, es la cruda verdad. Tuve la suerte de vivir en Escocia e Inglaterra en los atentados y es increible como uno cree q muchas cosas no pasaran pq es imposible q los politicos no la haya advertido y pasa. Y la verdad q no pasan más cosas pq Dios es grande y no quieren pero son ineptos. Además tienen a la población dormida en el consumismo. Un abrazo

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