Diario - 23/02/2016

Banco Central y dos Incentivos para Enfriar al Dólar: Paritarias y Fixing de Futuros

Hoy, última reunión informativa de la Maestría en Finanzas de la UTDT: inscripción.

Les paso mi nota radial con Hugo Grimaldi, hablamos principalmente de mi view sobre el cierre con los holdouts.

En los últimos días el dólar claramente opera por sobre los 15 y cada vez que el mismo se recalienta todas las miradas se vuelcan hacia él, en especial después de la intervención del Central la semana pasada. En este contexto, resulta útil abrir dos ventanas de tiempo: a) de aquí hasta abril, b) de abril en adelante. Hasta abril aproximadamente, no habrá dólares frescos de la cosecha, después de abril hasta podríamos observar una renovada tendencia hacia la apreciación del peso en especial si Argentina culmina de cerrar un acuerdo definitivo con los holdouts lo cual es un escenario altamente probable. Por lo tanto, es probable que en los próximos 60 días el peso siga operando con tendencia depreciatoria frente al dólar al menos que el Central se ponga agresivamente a enfriarlo.

Lo interesante es que los 60 días que se vienen son muy especiales en dos dimensiones: se viene el cierre de las paritarias y no parecería óptimo llegar a las mismas con un dólar en ascenso, esto no haría más que recargar expectativas de ajuste de precios en la negociación. Además, marzo y abril son tramos muy cargados en los famosos futuros del año pasado de los cuales tanto se ha hablado. Se hizo un gran esfuerzo por subir los strikes de dichos contratos para minimizar el costo del Central por su liquidación. Entonces, no tendría sentido devolver en el spot lo que en principio se ahorró en la reconversión de los strikes de los futuros.

De esta forma, en el cortísimo plazo el Central tendría dos alternativas. Primero, intervenir en el mercado de cambios para de vez en cuando enfriar al dólar pero la posición de reservas del Central es muy débil y el mercado lo sabe. Segundo, ser más agresivo con las tasas en pesos, ponerlas bien de punta en los próximos 60 días para aflojar más tarde cuando entren los dólares de la cosecha, drenando el mercado de pesos y sacando presión de corto plazo. Parecería que la segunda opción sería menos costosa y más efectiva en el corto plazo. Me sorprendería que en este escenario se deje escalar al dólar mucho más, por el contrario esperaría un enfriamiento del mismo basado en los dos incentivos mencionados.

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