Diario - 29/02/2016

La Deuda, el Fin del Default y el Argentino Estúpido

Los argentinos hemos sido estúpidos en muchas instancias de nuestra historia. La inminente salida definitiva del default y la posibilidad de volver a emitir deuda en escala nos plantea un nuevo interrogante: ¿seremos estúpidos otra vez más? Tweeteba:

“¿Aplaudirá el Congreso Argentino la salida del default con la misma fuerza con la que convalidó su inicio en Diciembre 2001? Este logro lo merece”

“Cierre con holdouts nos enfrentará a la obligación de emitir deuda responsablemente tanto nacional como provincial, nunca lo hicimos. Cambiemos”

Probablemente en los próximos días el gobierno cierre definitivamente el conflicto con los holdouts lo cual implicará que después de casi 15 años, Argentina finalmente dejará atrás una de las peores decisiones que ha tomado en su historia: el festejado default del 2001. Gran logro del gobierno, lo celebro y aplaudo. Pero cuando digo festejado, no sólo recuerdo al Congreso de la Nación de pie patéticamente sonriendo y aplaudiendo la decisión, sino que gran parte de la ciudadanía por entonces, también festejaba el no pago de la deuda sin comprender lo que se le vendría en consecuencia. También recuerdo que cuando el gobierno anterior decidió no pagarle a los holdouts, una parte muy sustancial de la sociedad también aplaudió el no pago. Sin embargo, parecería que ahora las cosas están cambiando, parecería que una fracción de los que antes apoyaban el no al pago a los holdouts están más permisivos en estos días, lo cual denota a una sociedad extremadamente pendular y políticamente muy procíclica.

He visto muchas marchas contra el pago de deuda pero no recuerdo jamás haber visto una en donde la ciudadanía se expresase respecto a la verdadera raíz del problema: el NO al déficit fiscal. Nunca he visto una marcha contra el déficit y la emisión monetaria o default eventual que el mismo genera. El argentino estúpido no entiende que para defaultear primero hay que gastar de más, al argentino estúpido le gusta gastar en exceso pero no se banca el ajuste, el argentino estúpido convalida un lustro de déficit fiscal financiado con emisión monetaria sin chistar y nunca sabe cuándo exigir el freno. No seamos tan estúpidos en esta ocasión, que el default anterior nos enseñe algo y exijamos reestructuración fiscal rápida antes del festival de deuda que probablemente se venga. Al argentino estúpido le recuerdo: no hay deuda sin déficit.

Con un gobierno que aparentemente encarará una reestructuración fiscal en peligrosa cámara lenta, el endeudamiento en moneda será probablemente la válvula de escape. Es altamente probable que en los próximos tres años observemos un festival de deuda nacional y provincial emitida en moneda extranjera. Wall Street ya nos está pintando como la próxima nena bonita de emergentes. Es este mismo Wall Street el que nos shortió a morir en 2001 y dos años atrás elogiaba a Brasil cuando hoy lo está vendiendo mientras arma longs en Argentina. Y ojo porque será este mismo Wall Street el que quizá en tres años si a Argentina no le cierran las cuentas la shortée para rearmar su long en Brasil, así son, a eso se dedican. Wall Street es una fábrica de invención de historietas y hoy nos toca la buena: decidieron hablar bien de nosotros. Y en este contexto escucho mucho muñeco sugiriendo que los USD 15.000 de nueva deuda saldrán por debajo del 7% lo cual en mi opinión es imposible. Argentina saturará la curva entre 5 y 10 años y si bien puede irse a rendir 5.50% no lo hará en la emisión de los nuevos bonos.

El gradualismo fiscal que aparentemente escogió el Presidente Macri requerirá a la deuda como principal financiador no inflacionario de los próximos años. Y es en este punto, cuando el festival de deuda aun no empezó, en donde remarco lo inconsistentes que somos los argentinos a la hora de convalidar políticas de estado. Está muy bien apoyar al nuevo Presidente, su desafió dada la situación inicial de donde hereda al país es enorme pero una cosa es apoyarlo y otra muy distinta es volver a caer en el error de la condescendencia absurda tan frecuente entre nosotros. Como ciudadanía tenemos la responsabilidad de exigirle a este gobierno que la emisión de deuda nueva no sea utilizada para financiar gasto corriente. Como sociedad siempre hemos sido muy permisivos cuando el viento está a favor y muy extremos cuando las cosas cambian.

La bienvenida y en mi caso, celebrada salida definitiva del default debería recordamos que los argentinos solemos ser muy capitalistas a la hora de emitir deuda y muy marxistas a la hora de pagarlas en una especia de reacción adolecente respecto a las responsabilidades asumidas como nación. Sin disciplina fiscal no hay deuda sustentable, el déficit ha sido el gran responsable del default anterior. Esta nueva ventana de emisión a escala de deuda nacional y provincial que probablemente ocurra en los próximos años debería, a diferencia de otros periodos de nuestra historia democrática reciente, obligarnos a un cambio de actitud. Deberíamos desde el primer instante en donde el fin del default sea anunciado exigir que toda deuda nueva sea contraída sólo para la construcción de bienes con capacidad de repago y no para la financiación de gasto corriente a menos, que esto último sea utilizado en el cortísimo plazo como cushion social y contra la promesa de reestructuración fiscal. Si queremos hacer una marcha propongo ésta: “por cada dólar de reducción de défcit, te permito un dólar de emisión de deuda”, me anoto.

Espero que con la emisión de deuda en moneda extranjera a condiciones de mercado el Presidente Macri se anime a adoptar una estrategia mucho más agresiva en la reestructuración fiscal que necesariamente deberá hacerse. La deuda, es la carta de póker que le faltaba al actual Presidente, en unos días seguramente la tendrá disponible, espero que como sociedad esta vez estemos a la altura de la circunstancia y que apoyemos con un sentido crítico y recordando que todo experimento de endeudamiento masivo siempre terminó mal en la Argentina por una sencilla razón: el gran ausente fue la disciplina fiscal. Entonces, si vamos a ser capitalistas en la emisión de deuda sentemos las bases también para ser capitalistas a la hora de pagarla. Nadie nos obligará a emitir deuda, guardémonos entonces la inaceptable respuesta de “no quiero pagar” cuando llegue el vencimiento de los bonos.

Argentina hoy rinde sobre 7%, es altamente probable que en los próximos 12 a 18 meses la curva soberana comprima 150 puntos básicos de spread llevándola en promedio al 5.50%, bienvenido sea al mismo tiempo que me pido y les pido a todos que no seamos condescendientes y políticamente procíclicos como en otras instancias del pasado. Que la salida de este default nos haya enseñado algo de una vez por todas. Brindemos apoyo al actual gobierno recordando que es más fácil endeudarse que ajustar, si el gradualismo es uno sin cambios estructurales financiado con deuda, critiquémoslo antes de que esto vuelva a ser un viejo problema argentino. Y al Congreso le pregunto: ¿se animarán alguna vez a aplaudir de pie y sonriendo una masiva restructuración hacia la eficiencia fiscal, tal como lo hicieron cuando defaulteamos en diciembre del 2001?

Fuente de la imagen

12 comentarios para La Deuda, el Fin del Default y el Argentino Estúpido

  1. Ezequiel Zavaroni dice:

    Ojalá algún diario de mucha circulación publicara éste artículo. Clap, clap, clap…

  2. Enrique Alberto Cantero dice:

    Excelente nota , comparto totalmente el razonamiento.

  3. Juan dice:

    Germán, pienso en voz alta y te consulto: si los dólares frescos que puedan obtenerse de nuevos préstamos son cambiados por pesos que el sector privado se desprende el efecto monetario sería neutro. Ahora, si esos dólares el gobierno los lleva al central, el efecto monetario no sería expansivo y, entonces, podría ser inflacionario?

    Gran artículo, saludos

  4. Bernardo dice:

    Germán coincido en todo pero creo que estás siendo demasiado exigente con lo que pasó en 2001.
    La gente aplaudió porque estaba muy angustiada, sin trabajo, y con una presión anímica muy fuerte.
    Durante 10 años nos vendieron el cuento de que si te ajustabas más solucionabas el problema y cada vez estabas más hundidos. El aplaudir fue una liberación ante tanta angustia que vivíamos en aquellos días. Todavía me acuerdo lo mal que nos sentíamos en mi entorno.
    Por otro lado, en cuanto a disciplina fiscal somos iguales que los demás, la diferencia es que el resto no defaulteó. Fijate Japón (230%), EEUU (106%), EU (94%) deuda/PBI respectivamente.
    Alguno tiene que explotar en la próxima crisis.
    Por supuesto tenemos que aprender a autocontrolarnos, pero no somos los únicos.
    Si organizás la marcha, voy.
    Abrazo grande

  5. Victoria Acro Cueto dice:

    “por cada dólar de reducción de défcit, te permito un dólar de emisión de deuda”, me anoto.

    Yo también

  6. Bernardo dice:

    Japón, 230% Debt/GDP y un déficit fiscal arriba del 8% en los últimos 8 años!!!
    Eso es populismo, no me jodan.

  7. Gabriel dice:

    Lamentablemente no soy tan optimista. El esquema gradualista y el nivel de bombas de retardo que se han puesto a la economía me llevan a pensar que la reducción del déficit fiscal, sin salir a enfrentar el inevitable caos social que impulsarán los afectados, hará del endeudamiento la tentación para avanzar en los próximos meses. Situación, que como siempre hemos vivido, terminará en la necesidad de un ajuste más severo, que será endilgado a la nueva administración. Y la pendularidad de la sociedad, volverá a añorar con nostalgia los ricos asados que se comía, mientras los K sakeaban literalmente el país.

  8. luis bistosini dice:

    Solo le pido a las autoridades que manejen las finanzas del país como si fueran las de su hogar, es decir con responsabilidad y tino, ajustarse a un presupuesto, evitar los gastos superfluos, (AA) y endeudarse con la tarjeta de crédito, sabiendo que se puede pagar.

  9. marcelo ganz dice:

    El problema es que en los medios hablan siempre los mismos, por ejemplo el comienzo de las clases y el conflicto docente. De donde sale el dinero para pagar los aumentos, emisión o deuda. Provincias en rojo dan incrementos. Rio Negro el productor no puede levantar la cosecha, se funde, pero los estates tienen mejoras salariales. Buenos Aires la nueva gobernadora dijo al asumir esta quebrada y ahora otorga mejoras de sueldo. Toma deuda y listo. Porque hay tantos sindicatos de maestros, día del trabajo, del maestros, del trabajador del estado, de Quilmes en caso, del estudiante. Los medios de estos temas nunca hablan. gracias.

  10. Francisco dice:

    100% de acuerdo. Y ya que hablamos de controlar el gasto del Estado, agrego a la marcha contra el déficit fiscal el control de las erogaciones políticas para sueldos que jamás pagaría el sector privado -salvo honrosas excepciones- y el agujero negro de la obra pública.

  11. Lisandro dice:

    aladas palabras German!!!!

  12. Petysuar dice:

    Excelentes tus comentarios!! Ojala algún día los argentinos empecemos a actuar con sentido común. Saludos!

Dejá tu comentario

(*) los campos son requeridos