Diario - 09/10/2016

Políticamente Incorrecto: Entre Apoyo y Obsecuencia Existe Abismo de Distancia

La obsecuencia argenta resultó ser un error carísimo. El kirchnerismo escribió el anti-manual de la economía, un delirio con destino de black-hole keynesiano que hasta al mismísimo Keynes o incluso Marx, alarmaría. Es uno de esos clásicos manuales de anti-economía que uno debería guardar siempre en la biblioteca, pero, del lado de atrás. Y en ese entorno de comunismo improvisado, sumamente voraz y fiscalmente devastador existía sin embargo, un ejército de personajes que adulaban al anti-modelo independientemente de sus obvias y marcadas inconsistencias, intentando justificar lo impresentable; así quedamos y así de mucho nos costará semejante obsecuencia permisiva. Hoy, el kirchnerismo quedó relegado a los dinosaurios de Spiellberg, pero no así la siempre presente obsecuencia argenta, esa a la que le sienta cómodo sonreírle al poder de turno, sin cuestionar nada, más aún cuando detrás del no-cuestionamiento venga la no-corrección, el no-ajuste y por lo tanto, el mayor consumo financiado con déficit y endeudamiento. Somos un terruño de individuos hipócritamente congraciantes del poder. Y en este entorno, me preocupa que estemos girando estúpidamente a otro extremo tan peligroso como el anterior: de los absurdos aplaudidores kirchneristas pasemos ahora a una “políticamente correcta” legión de obsecuencia macrista. (El Argentino Ausente y los 10 Mandamientos de Peronia)

Cambiemos resultó ser tan deficitario como el kirchnerismo. Heredamos del peronismo el desastre fiscal actual que lo inhibe por lo tanto, de autoridad moral para criticar. El peso de la reflexión resta entonces en la parte no peronista de la ciudadanía, aquélla que votó por una metamorfosis genuina. El oficialismo es responsable de un mejor clima negocios, de coherencia monetaria y financiera, y podría seguir con una lista de logros con los que Cambiemos ha beneficiado a la sociedad, lo celebro, apoyo y agradezco. Pero al mismo tiempo, este gobierno no pudo resolver la principal asignatura de mi lista: reducción del descontrolado déficit fiscal, en esto Cambiemos resultó ser tan kirchnerista como el gobierno anterior poniendo incluso de moda un slogan convenientemente exonerante: “no podemos achicar al Estado por restricción social” y en Peronia la obsecuencia acepta calladita y sin chistar, es más, no sólo convalidamos no achicarlo sino que nos estamos enterando que el plan es agrandarlo. Yo me pregunto: ¿por qué no? Eliminar ñoquis e ineficiencia fiscal no implica violar restricciones sociales. Se relaciona por el contrario, con el respeto que el gobierno debería mostrar a una ciudadanía que está asfixiada impositivamente y observa a la vez un claro despilfarro fiscal, el cual parecería no ser prioridad de nadie. Entiendo la restricción social pero la misma no debería convertirse en excusa permanente para mostrar una notable displicencia en el manejo del gasto. Percibo mucho economista que por temor a equivocarse se está parando muy cerca de la media y al hacerlo se convierte en uno neutral, inservible, amebático y por sobre todo, peligrosamente obsecuente. Peronia está quedando LONG crecimiento incierto y SHORT deuda cierta, muy unhedged, esto es sustancialmente peligroso, en especial cuando observo una creciente legión de obsecuentes aplaudiendo semejante apuesta. Voté por un cambio genuino, no por una secuencia interminable de excusas y en su lugar sin embargo, percibo que me enchufaron displicentemente más keynesianismo, mayor deuda, más impuestos potenciales y por sobre todo, más gasto; bajo este gobierno el Estado se sigue agrandando. (La Hipocresía Multidimensional de la Pobreza Argentina)

El monstruo “políticamente incorrecto” vs. la ameba silenciosa. Ya se puso de moda aceptar la peronización de Cambiemos, su gradualismo apalancado, la no-corrección del déficit y su consecuente financiación vía deuda externa y excesiva taxabilidad al ciudadano, como si sólo fuese un detalle trivial. Detrás de la línea “políticamente correcta” sistemáticamente orquestada desde el marketing del oficialismo en todos sus frentes, parecería estar pululando ahora una equivalente línea pro-establishment, sumamente obsecuente y por sobre todo siempre, sin excepción también, “políticamente correcta”, no vaya a ser cosa que se caiga una gota de sinceridad y lo que se diga no guste. Me pongo, por lo tanto, del lado donde prefiero estar: soy orgullosamente un monstruo políticamente incorrecto” porque siento que a partir de la crítica sincera, inteligente, picante y bien intencionada se genera valor a partir del debate, un debate que muchas veces el “político de turno” prefiere eludir; por el contrario, convertirse en una ameba aplaudidora, no sirve. Cuando escribo de economía respeto con mi sinceridad a quien me lee y no busco por lo tanto en el proceso, algún carguito público o por ahí, algún que otro honorario por consultoría. Y siento a veces, que mucho economista no opina porque percibe que un comentario crítico a este gobierno “no queda bien”, lo “políticamente correcto” en la Peronia de hoy parecería ser un imprudente y tal vez, muy conveniente, apoyo obsecuente.

¿Me pensás taxar al 45% y no se te mueve un pelo? A un gobierno que displicentemente propone seguir gastando de más y financiar la brecha con más impuestos y deuda le digo: no está bien hacerlo y el tiempo de ser “políticamente incorrecto” es ahora, no dentro de cinco años cuando sea demasiado tarde. No quiero pagar un peso más de impuestos para bancar a los ñoquis del Estado, esos ñoquis a los que Cambiemos tiene miedo de despedir, porque hacerlo iría en contra de su propio marketing: la filosofía de lo “políticamente correcto”, “la buena onda” y el “está todo OK”. Cambiemos no se anima a encarar una reestructuración del Estado que a esta altura ya es obligatoria y decidió sin embargo, imponer sobre el ciudadano privado pagador de impuestos toda la carga de su no-ajuste con un absurdo y estrafalario impuesto a la ganancias potencialmente al 45%, ese ajuste que no se hace precisamente por querer sonar todo el tiempo “políticamente correcto” y ganar mayor predilección del siempre sobornable electorado argentino. Me pregunto: si se llegase a dar el impuestazo del 45%, tendremos a la Corte Suprema de Justicia bloqueando la medida por confiscatoria como lo hizo con las tarifas o ¿eso se consideraría “políticamente incorrecto”?

La empresa cambió de CEO pero sigue quebrada. Cambiemos es un gobierno lleno de excusas y con pocas ideas y ante su ausencia, planean taparnos de gasto público, endeudamiento e impuestos. Siento a veces que nos dejaron una empresa quebrada, llegó un nuevo CEO que cambió la alfombra y pintura, puso buena música de fondo, globos amarillos en las ventanas, muy buena onda y activó a la vez, cinco líneas nuevas de tarjetas de crédito para endeudarse, pero al cierre del ejercicio, el rojo culmina siendo más severo que cuando asumió: la Peronia de Cambiemos resulta ser la empresa quebrada de la metáfora.  Así como comprendo la enorme restricción social, también me resulta necesario criticar la tibieza con la que este gobierno ataca el principal problema que padecemos desde hace 70 años: gasto público en exceso. Cambiemos decidió financiar menor costo político a cambio de mayor gasto, mayor deuda y mayores impuestos para una sociedad privada que ya no da más en materia de presión fiscal y parecería sin embargo, no importarlo un cazzo.

Sin Plan B: siempre que gastamos de más terminamos mal: ¿por qué esta vez sería diferente?  Escucho al oficialismo decir: “no nos preocupa el gasto porque los ingresos crecientes licuarán al mismo”. ¿Y si esto no ocurre, qué hacemos? Me siento en la obligación de alertar que el escenario de crecimiento no es el único posible y no por ello quiero sonar estúpidamente apocalíptico, sólo me permito ser oportunamente crítico, no obsecuente y seguramente, “políticamente incorrecto”. Existe un escenario en donde si todo sale mal probablemente la Peronia de hoy culmine defaulteando como la Peronia de ayer: no queda claro cuál es el Plan B a un crecimiento apalancado que podría no darse. Argentina quedaría expuesta a un escenario donde el exceso de leverage pueda no generar crecimiento necesario y sin Plan B, nos encontraríamos en un par de años estrangulados en otro grotesco y potencial default. Percibo que este status-quo de ajustar poco, de gastar mucho, de intentar un rebote fuerte de la economía argentina vía endeudamiento, ha sido tomado por muchos como un escenario base de altísima probabilidad y eso no necesariamente es verdad. Tengo la preocupante sensación de que no nos estamos animando a enfatizar los riesgos que este accionar implica y eso es muy peligroso en especial, para un terruño que defaulteó hace sólo quince años. La no reducción del déficit y su financiación vía endeudamiento externo denota una formidable debilidad potencial de la estrategia económica perseguida por este gobierno y son muy escasos los que se atreven a advertirlo. Es el momento de decirle “NO” a la ameba interior y tornarse todo lo “políticamente incorrecto” que este gobierno por cuestión de marketing político, no se permite.

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19 comentarios para Políticamente Incorrecto: Entre Apoyo y Obsecuencia Existe Abismo de Distancia

  1. Jorge dice:

    Excelente !!!

  2. Manuel Raúl Nicola dice:

    Estoy totalmente de acuerdo con la opinión de GF. Se hizo bastante al principio de la etapa Macri, pero no se continuó la operación para llegar al “hueso”, se equivocó bastante tambien. Solo espero que mi desconocimiento de los “tiempos políticos” sea no insistir para ganar las elecciones próximas, ganar más poder legislativo y entonces lanzarse a bajar el gasto nacional, provincial y municipal más no avalar más endeudamiento de ninguno de ellos. Si no estaremos rápidamente en el horno y las inversiones pasarán de largo……………

  3. Sebas dice:

    Coincido German, los economistas, los medios, los formadores de opinión deben hablar DE LO QUE NO SE HABLA: DEL DÉFICIT FISCAL.

    Se necesitan mas voces como la tuya.

    Entre 2002 y 2015 el número de quienes viven del Estado se triplicó: pasó de 6 a 19,6 millones de personas, más del doble de los aportantes del sector privado: 8,5 millones aportan y 19,6 millones reciben del estado. Una relación de este tipo, con la presión impositiva actual es inviable.

    Esta bomba K hay que sincerarla y desarmarla. No escuche aun ningún sinceramiento oficial.

    Hay un desequilibrio en la relación entre sector publico y privado. Un sector publico demasiado grande para un sector privado ya en recesión y estancado desde 2011.

    De no haber en el estado una vocación genuina de solución, esto traerá aparejado otra crisis de deuda en el futuro, con atraso cambiario y falta de competitividad en el “mientras tanto”, con balanza comercial deficitaria porque, lógicamente, cuesta mas exportar si los costos en dolares inflacionan anualmente al 30%….insostenible.

    La sociedad voto un CAMBIO, reconozco mucho mérito en el fin del cepo y la solución a los Hold Outs, pero eso solo no alcanza.

    Abrazo!

  4. hernán dice:

    ¿Sólo la tasa de FED nos puede salvar del próximo default?

  5. German Fermo dice:

    muchas cosas se pueden hacer bien, una cosa es alertar riesgos y otra es sonar de entrada apocalíptico, abzo

  6. Lucas Galdeano dice:

    Coincido plenamente, sin embargo me gustaría mucho escuchar alguna propuesta de achicar el peso del estado q sea viable. Con esto quiero decir como convences a una sociedad que no está dispuesta pagar la boleta del gas, que hay que bajar el gasto público. Como le explicamos a los empresarios, empleados y sindicalistas que por ejemplo no hay q fabricar más teléfonos o TV en Tíerra del Fuego. Todo ello sin que nos prendan fuego el país. En síntesis, como ser políticamente incorrecto y socialmente viable a la vez. Saludos cordiales

  7. Ignacio dice:

    Pienso luego existo dijo Descartes.
    Existo luego cambio dice el Pro.
    Se entiende?

  8. German Fermo dice:

    Sí, esa frase es mía. Cambiemos es muy tibio en lo fiscal, inaceptable.

  9. Raul Ponte dice:

    Desgraciadamente tendremos que elegir el mal menor.

  10. luis bistosini dice:

    Como todo político populista y Macri, si lo raspas un poco sale, prefiere el corto plazo, ganar una elección, que ser un estadista y gobernar para las próximas generaciones.

  11. Arturo Sanchez dice:

    Germán tu análisis desde lo académico es impecable, pero te comento (humildemente) mi opinión.
    Si vos realizás el ajuste fiscal (con todo el costo que ello implica) a las 72 hs. tenés 300.000 personas instaladas en la Plaza de Mayo protestando por la ola de despidos…
    ¿Se puede gobernar con una multitud ocupándote la Plaza de Mayo…?
    Yo creo que es politicamente muy dificil, casi diría impracticable.

  12. German Fermo dice:

    Tu comentario sugiere ingenuidad de mi parte. Tengo más de 20 años en asset management, olvidate de mi perfil académico, que también tengo. La restricción social es verdadera y existe, pero eso no exonera a este gobierno en gastar de más, cobrar mas impuestos y endeudarse. A pesar de la restricción social, existe margen para una corrección razonable y este gobierno simplemente decidió no hacerla.

  13. Gabriel dice:

    El artículo es excelente y refleja un gran parte el pensamiento mayoritario de los votantes de Cambiemos, que no sólo quieren una limpieza de cara, sino toda una reformulación de esta Argentina deficitaria y deKadente. El kirchnerismo light que está practicando el gobierno, le va a resultar muy cara en términos de votos, como le fue el impuestazo de Machinea a de la Rúa. Parecieran no entenderlo. Quieren satisfacer las necesidades de gente que nunca, hagan lo hagan los van a votar, y pedirle a sus votantes que financien esa fiesta nuevamente, cuando la responsabilidad fiscal indicaría que se debe terminar con la fiesta.
    Es cierto, también, que los argentinos votaron este cambio en forma desequilibrada y le dieron muy poco poder legislativo a este gobierno, que se ve en la necesidad de someterse a tironeos de todos los sectores delictuales que pululan en las instituciones argentinas, y en especial en la Justicia, el Parlamente y el Periodismo, que salvo honrosas excepciones, está jugando un papel lamentable, con los grandes medios a la cabeza, tratando de fogonear el regreso del ladriprogresismoperonista. Veremos. El ajuste finalmente se impondrá. Si el gobierno no cambia a tiempo, será en forma violenta y habremos perdido una gran oportunidad.

  14. Ignacio dice:

    Con 32% de pobres, donde harían los recortes?

  15. Camilo dice:

    Excelente nota.

  16. German Fermo dice:

    que tal si empezamos por los ñoquis?, que tal si seguimos con eliminar aportes al fútbol?, por empezar no mas con dos de una larga lista de ineficiencias que no tienen costo social. Se necesita decisión de cambio, la restricción social es una excusa conveniente para no corregir. Esta vocación de no corrección se encuentra con una cómoda y también conveniente, obsecuencia permisiva de parte de una amplia porción de la ciudadanía, como la tuya.

  17. Pablo S. dice:

    German,
    dado este exceso de probabilidad asignada por el mercado de que nos vaya bien LONG, cómo ves que AY24 esté rindiendo 5,1 de Tir? A un DICA ya le están bajando la probabilidad de exito a futuro, todavía que queda poco a ay24 para seguir ese camino? Te meterías todavía en bonos argentos para ese poquito que le quede de compresion de tasas, o a donde pondrías nuestros devaluados morlacos argentos?
    Abrazo, Pablo-.

  18. German Fermo dice:

    me encanta toda la curva argentina, simplemente intento esquivar corrección global para rearmar desde más abajo. La historia argentina al menos por los próximos 15 meses estaría OK. El riesgo es lo internacional

  19. Juan Pablo dice:

    Los políticos son los voceros principales del deseo asistencialista, afanoso anhelo por el endeudamiento y baja productividad que se encuentran en el corazón de casi todos los argentinos. Hasta que se borre la fuente, siempre habrá pobreza.

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