Diario - 27/11/2016

Castro: Tu revolución nos obligó a morir de sed y hambre en una balsa

Resulta claro para mí entender que lo que se debería lamentar de Castro no es su muerte sino por el contrario, su mismísima existencia, una existencia que condenó al pueblo cubano al exilio y represión por más de cinco décadas. Intento con el título de esta nota representar con el mayor de los respetos al reclamo de mucho cubano fallecido en una balsa buscando desesperadamente su libertad por más de cincuenta años. El día que observe a un ciudadano norteamericano fugarse de Estados Unidos en un bote hacia la libertad, quizá entienda lo que el comunismo significa y dimensione lo que la falacia de la revolución cubana implicó para un pueblo que a su costo y sufrimiento quedó condenando al atraso, al empobrecimiento y por sobre todas las cosas, al cercenamiento de la libertad, derecho humano supremo a cualquier otro. Quizá, el legado más contundente y paradójico a la vez, del fallecido dictador cubano, sea habernos demostrado la suprema importancia de la libertad frente a lo infernal que resulta la vida humana cuando se prescinde de ella. ¿Si tu revolución era tan superadora, por qué tuviste que violar la libertad de tu pueblo que en teoría, era el principal benefactor de la misma?

El 2016 quizá se convierta en un año histórico a nivel socio-político y que, ante su proximidad reciente, todavía no podamos dimensionar lo que significará para nuestras vidas en décadas enteras por venir. Con el sorpresivo Brexit Inglés, con la inesperada victoria de Donald Trump en USA sellando el ocaso progresista del Presidente Obama y con varios países europeos en elecciones claves desafiando el status socialdemócrata actual, me pregunto si la muerte del revolucionario Fidel Castro no será el moño final y más extremo por cierto, que selle el comienzo del fin de un paradigma global que duró décadas enteras, que utilizó al populismo en distinto grados como excusa y entregó a cambio frustración social, déficit fiscal, desempleo y endeudamiento soberano.

Me molesta e irrita escuchar tanto esfuerzo para un mensaje hipócrita y por lo tanto, “políticamente correcto”, que “lamenta en apariencia” la muerte de este personaje nefasto y sumamente dictatorial en la historia de la humanidad. Puedo comprender que por razones de protocolo no todos quieran decir lo que verdaderamente piensan, el silencio quizá y entonces, sería la actitud más respetuosa ante una realidad tan obvia que colapsa por peso propio. Al mundo en el que vivimos, hace tiempo ya le está haciendo falta una dosis de sinceridad y llamar a las cosas y dictadores, por su verdadero nombre. Muchos personajes políticos todavía no se animan y no se dan cuenta que al no hacerlo pierden representatividad de una sociedad actual muy distante a la prevaleciente sólo dos décadas atrás.

Este fallecimiento dictatorial me hace recordar lo cerca que nuestro país estuvo de comenzar a transitar el sendero cubano y no creo exagerar con semejante afirmación. Quizá, la versión “más cubana” de este tiempo sea el “régimen de Venezuela”, al cual no estuvimos tan lejos de converger. Hace muy poco tiempo que nuestra república estuvo ferozmente amenazada por un perverso esquema político que intentó cercenar libertades republicanas bajo un repetido e hipócrita disfraz: el populismo infinitamente benefactor pero a la vez, sistemáticamente empobrecedor y siniestramente autoritario. Celebro que hoy no seamos Cuba, festejo a la vez que tampoco hayamos devenido al régimen de Venezuela, pero sin embargo, me consterna y preocupa sentir lo lejos que estamos de ser la Argentina de Sarmiento y Alberdi. Hoy sólo somos el Principado de Peronia, un terruño de individuos competiendo esquizofrénicamente por una torta que no aumenta de tamaño, tolerando los privilegios de una Klase política insensible y sumamente gastadora de lo ajeno, que con su actitud nos acostumbró a la cotidiana falta de respeto hacia las penurias que vive el ciudadano común. El fallecimiento del dictador cubano, es un caso extremo de la severidad potencial del populismo, pero sirve como exaltación de lo perverso que un régimen populista puede ser cuando vulnera principios elementales de generación de riqueza, cuando solo se enfatiza en la distribución y cuando en última instancia cercena libertades esenciales para fortalecer la supervivencia de un Estado conceptualmente inviable.

El Fallecimiento de Castro cierra décadas enteras de un paradigma oxidado y a esta altura olvidado, de hecho, la vida de Castro trascendió a su propia ideología. Pero a la vez, lo que aconteció en Gran Bretaña meses atrás y lo de USA recientemente, y lo que probablemente se venga en Europa continental en los próximos meses, sea el comienzo de un proceso dolorosísimo de sinceramiento ante acuerdos políticos y económicos que no funcionan y sólo esconden burocracia, ineptitud e ineficiencia y quizá nos estén mostrando la re-generación de un nuevo paradigma, incierto y no necesariamente superador del equilibrio actual. El mundo está empezando a decirle basta a un establishment político internacional responsable de un status quo que ya no da para más pero al mismo tiempo nos abre una peligrosa puerta de incertidumbre hacia quizá, el otro extremo y todos los extremos de derecha e izquierda, no sólo el representado por Castro, son inaceptables y socialmente demoledores.

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7 comentarios para Castro: Tu revolución nos obligó a morir de sed y hambre en una balsa

  1. Gabriel Zacardi dice:

    Por favor los párrafos trasncriptos a continuación, deberían ir resaltados en negrita y con mayúsuculas!!!!!!!

    …..” me consterna y preocupa sentir lo lejos que estamos de ser la Argentina de Sarmiento y Alberdi.
    Hoy sólo somos el Principado de Peronia, un terruño de individuos competiendo esquizofrénicamente por una torta que no aumenta de tamaño, tolerando los privilegios de una Klase política insensible y súmamente gastadora de lo ajeno, que con su actitud nos acostumbró a la cotidiana falta de respeto hacia las penurias que vive el ciudadano común.
    El fallecimiento del dictador cubano, es un caso extremo de la severidad potencial del populismo, pero sirve como exaltación de lo perverso que un régimen populista puede ser cuando vulnera principios elementales de generación de riqueza, cuando solo se enfatiza en la distribución y cuando en última instancia cercena libertades esenciales para fortalecer la supervivencia de un Estado conceptualmente inviable.”………..

  2. jose luis moreno dice:

    Totalmente de acuerdo y que bueno que surgan estos comentarios que llenan un vacio acerca de todo tl mal que provoco este “revolucionario”, gracias German era necesario.

  3. Marco Schnabl dice:

    Y todo lo que atinan a decir los que lo alaban es que “aumento los índices de alfabetizacion” Cincuenta años de tirania y eso es lo que lo justifica? La ironía ya no sirve más cuando la realidad es tan perversa y la idiotez tan arraigada.

  4. Ing.Maradei dice:

    Este artículo debiera ser de lectura obligada del conjunto político de cambiemos, principalmente de su “Mesa Chica” adictos a un juvenil y fervoroso amor por el hipócrita concepto de lo “Politicamente Correcto”
    Impecable Dr. FERMO, antes en Mercados Internacionales, ahora también como analista del Principado de Peronia.

  5. R. Sammartino dice:

    Cualquier gobierno que no respete el pluralismo y la representatividad de los disidentes está condenado a sostenerse bajo una tiranía y lleva, en su gran mayoría, a la miseria de su pueblo. Brexit, Austria, Trump… el mundo está girando. Germán, muy buen editorial.

  6. Gabriel dice:

    Sin duda el mejor artículo periodístico derivado de la muerte del dictador (mejor aun que el que publicara el WPJ, sobre la terrible herencia que dejaba en Cuba). Ojalá, se vengan estos tiempos de sinceramiento. Aun con dificultades, y hasta con impaciencia, son los verdaderos cambios que una sociedad exhausta del sakeo de sus clases dirigentes esta necesitando.

  7. German Fermo dice:

    Abzo gde Roberto

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