Diario - 05/03/2017

Sindicalistas Ricos y Trabajadores Pobres: Yo No Paro el 7M

¿Haz lo que digo pero no lo que hago? Resulta hasta insultante, explicarle a un docente que no hay plata para ellos, PERO destinamos fondos públicos para bancar piqueteros, fútbol y festivales de carnaval, país injusto, irrespetuoso e incompresible éste. No estoy de acuerdo con ningún paro, incluyendo a maestros PERO, propongo que los politicos reduzcan sus dietas y las transiferan a docentes, aún cuando la cifra resultase irrelevante, valdría el gesto. Tener un Estado enorme, corrupto e ineficiente absorve recurrsos en desmedro de quienes genuinamente lo mercen, en este caso, maestros, médicos, etc. El gasto político termina causando entre otros factores, salarios bajos. Qué orgullo sentiría de los diputados y senadores si diesen un histórico paso al frente reduciéndose sus dietas en respeto al menos, a lo bajo que son los salarios de un trabajador argentino. Escucho el tema paritarias y no puedo dejar de recordar el dietazo que estos personajes clavaron el año pasado. La función pública debería ser ejercida sólo por corto plazo y ad-honorem, así evitaríamos enquistados y ñoquis. Alguna vez, escuché que se gobierna con el ejemplo. Sin embargo, en esta Argentina en la que vivo, los políticos viajan con choferes y los laburantes con suerte, tienen para el bondi. Diputados, senadores y demás funcionarios de alto rango del Estado Argentino: den un paso al frente y reduzcan sus dietas a los magros 9.000 pesos que gana un maestro, Sarmiento los aplaudiría desde el cielo. Gobiernen con el ejemplo. Si un maestro DEBE arreglárselas con los miserables 9.000 pesos, ¿Por qué ustedes no? ¿Cuál es la coronita que se compraron? ¿Quién tiene mayor contribución social, un maestro, o ustedes? ¿Se animan a una encuesta?

Y en este contexto de “gobernar sin el ejemplo” observo también que un sindicalismo rico, convoca a trabajadores pobres, al paro, para repetir la misma historia de los últimos 70 años. La evidencia empírica es sumamente contundente describiendo a un sindicalismo que no pudo mejorarle la vida a nadie, bueno, “nadie” es una grosera exageración de mi parte, a ellos se los ve bastante bien, relativo a la penuria cotidiana que vive el asalariado. Entonces, ¿No les parece que ya viene siendo tiempo de cambiar e intentar solucionar nuestros problemas de otra forma? ¿Qué tal si en vez de echarle la culpa al ciudadano de al lado, miramos nuestro propio ombligo e intentamos mejorar? ¿Qué tal si ignoramos al sindicalismo?

Es imposible lograr un incremento de salarios que perdure en el tiempo si Argentina no crece y para ello, los incrementos de productividad son cruciales, no hay otra alternativa posible. La Argentina post-kirchnerista del 2017 nos plantea un drama que a la vez significa una formidable oportunidad: somos el problema, pero también su solución potencial. Los argentinos necesitamos resetear nuestro cerebro y si pretendemos vivir mejor, deberemos entender de una vez, que para alcanzarlo hace falta una actitud diferente. No esperen sentados que dicho cambio provenga de los políticos, y mucho menos de los sindicalistas, principales responsables del tamaño del Estado, ellos son la clase menos productiva del país, gozan de ingresos formidablemente por encima de la media y viven fagocitándose en nosotros, por lo tanto, políticos y sindicalistas, no tienen incentivos para cambiar NADA, de hecho, ellos son el problema. El cambio deberá provenir de nosotros, TODOS los ciudadanos de Argentina: somos la solución. Japón y Europa, se levantaron de su destrucción post-guerra, trabajando, sacrificándose, innovando, sin reclamarle al Estado soluciones que yacen en el individuo, en ningún libro de historia leí que los japoneses y europeos hayan parado en protesta a su destrucción, por el contrario, sacaron pecho de donde no lo tenían y trabajaron más, al estilo Winston  Churchill: “sangre, sudor y lágrimas”. Si votaste cambio, no podés parar el 7M, es así de simple o no entendiste lo que votaste.

La postura del sindicalismo argentino claramente resulta en una falacia populista que no sirve, esta actitud sólo generó sindicalistas ricos y trabajadores pobres o ciudadanos sin empleo. Más de cincuenta años de evidencia empírica demuestran que esta actitud sindical no resultó en el objetivo que “aparentemente” persigue: mejorarle la vida a los trabajadores. Por lo tanto, sería útil que pensemos en abandonar este slogan oxidado y sumamente ineficaz y le pidamos al sindicalismo una actitud distinta. Es cierto que todos los argentinos podrían disfrutar de un salario más alto y la razón es muy sencilla: durante 2008/2011, el mundo fue testigo de una formidable suba en el precio de los commodities, en nuestro caso, llevando a la soja a máximos históricos. Dichos ingresos extraordinarios podrían haberse utilizado para financiar escuelas, hospitales, infraestructura, baja de impuestos al trabajo, aspectos todos, conducentes a generar mayor salario real. Pero lamentablemente les cuento, a los muchos argentinos que todavía no entienden: La República Argentina fue saqueada previo a la asunción del Presidente Macri y ese fenomenal ingreso de divisas simplemente, se fue, se lo llevó alguien y ya no está. ¿Qué quedó en consecuencia? Un país en ruinas, una nación en estado crítico, una población entera devastada con salarios bajos y ese país necesita de cada uno de nosotros para ser reconstruido. Entonces, les pregunto a todos: ¿querés seguir parando y caer en la pobreza de siempre, o te animás a cambiar de actitud y salir de esta falacia en la que vivimos hace setenta años? ¿Le querés dar una chance a la generación que sigue aún cuando a vos el populismo te haya fumado en pipa? ¿Te parece que en este contexto, la alternativa es parar?

Sindicalistas: ¿qué tal si piensan en esto? a) Sería útil para los trabajadores argentinos que su sindicalismo articule ideas para bajar el costo laboral, uno de los principales enemigos para la generación de nuevas fuentes de trabajo. b) Respecto a los jóvenes que por primera vez se unan a la fuerza laboral, sería útil que se los liberase por completo de todo tributo al trabajo, facilitando de esta forma su primera contratación. c) Me gustaría observar a un sindicalismo que se le plante al gobierno exigiéndole una sustancial baja de su gasto político, un gran responsable de la elevadísima carga fiscal que cada sueldo en relación de dependencia implica. d) Me gustaría observar un sindicalismo democrático en donde sus representantes roten en sus cargos cada dos años y retornen a su trabajo original siendo reemplazados por otros trabajadores. e) El desarrollo de capital humano es indispensable para generar aumentos sostenibles de salarios, me gustaría ver a un sindicalismo pensando en la principal dimensión que debería ocuparlos: productividad. Al menos que yo viva en otra nación, nada de esto define a la actitud del sindicalismo argentino, la patota, el apriete, el piquete, son las herramientas que ha venido utilizando desde hace décadas ¿y cuál fue el resultado?: trabajadores pobres y muchos que ni siquiera, llegan a ese rango, dado que permanecen desocupados.

Una nación se hace grande trabajando, un terruño como en el que hoy hemos convertido a la Argentina, se hace chiquito parando una y otra vez, echándole la culpa al otro a puro bombo y choripán. Venimos probando con el paro y el piquete desde hace décadas, ¿no les parece que llegó el tiempo de hacer otra cosa? La generación que sigue se lo merece: Yo no Paro el 7M.

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13 comentarios para Sindicalistas Ricos y Trabajadores Pobres: Yo No Paro el 7M

  1. Alan Lindenboim dice:

    Exelente, mejor explicado imposible!

  2. Ezequiel dice:

    Yo tampoco.
    Sindicalistas y burócratas de turno = parásitos

  3. Andrea Carrai dice:

    La verdad son las mejores palabras que escuche hasta ahora, la Argentina comoda y vaga que pretende que le paguen por no trabajar, que dice no tener dinero pero compran desde celulares, televisores, a fin de año se hacen una panzada de pirotecnia y se van de vacaciones a otro pais. Si bien cada uno puede gastar en lo que quiere pero despues no pueden quejarse del problema económico. Como bien nombraste hay gente que se enoja por no tener fútbol subsidiado pero no se enoja cuando hay gente que no tiene agua o comida. Para ser otra Argentina tiene que cambiar la cabeza de los ciudadanos porque los gobiernos pasan y no se modifica nada.

  4. Serguo dice:

    Totalmente de acuerdo, pero, no olvidemos que, en los últimos 70 años, no fueron sólo los sindicalistas y los políticos los que nos llevaron a donde estamos: la clase empresaria SIEMPRE buscó su propio beneficio y NUNCA puso el hombro para agrandar nuestra Argentina.
    A pesar de eso, yo tampoco paro el 7M.

  5. Nicolás Morello dice:

    Estoy completamente de acuerdo con vos en lo que decís es tus últimos dos posteos, Germán. Nada más exacto con la realidad que vive nuestro País. Te noto ácido como siempre, sobrio, picante. Te noto enojado a veces y si bien no sé cuánto tiempo hace que regresaste a vivir y trabajar en tu querida Peronia, a veces te siento enojado con vos mismo por haberlo hecho. Solo en una cosa no estoy de acuerdo con vos, la gente a la que te dirigís. No sé cuántos te leemos, pero veo a veces que los que comentan tu Blog, son 8 , 15, 25 , etc. Todos de tu nivel intelectual, muchos de tu misma profesión y absolutamente todos con tu ideología Liberal. Pero no te olvides que al menos, el 70% de la población Argentina, vive de las bondades de este Estado monstruoso y regalón. Esos no te leen, no te escuchan en la radio y no les interesa saber nada de lo que sería para nosotros, una gran solución al problema argentino; simplemente porque para ellos, nosotros somos la principal causa de sus problemas. Te leo siempre así como lo leo a Salvador Distéfano, a quien vos conocés. Pregonan ambos casi lo mismo en Política y Economía (con sus diferencias, Claro) y veo que ambos tienen el mismo problema, son escuchados siempre por la misma gente de su misma ideología, pero jamás son leídos o escuchados por ese 70% que debería ser obligada a punta de pistola a hacerlo, hasta que les entre en sus mentes que Peronia no es, nunca fue ni jamás va a ser viable. Tendrían que ser obligados a entender una sola frase: “ES LA ECONOMIA, ESTUPIDO!!”

  6. German Fermo dice:

    Podría irme de Argentina hoy mismo si quisiese, te equivocás en indicar que estoy enojado conmigo mismo, todo lo contrario. Siento que tanto la prensa como la dirigencia está muy políticamente correcta y muchas cosas simplemente no se dicen y se esconden. Un abzo

  7. Hernan Reynal dice:

    Tal cual, ojalá cada vez más gente piense así. Sino estamos fritos. Los dirigentes siguen hablando de Perón y del número de desaparecidos, y en el mundo se habla de inteligencia artificial, nanotecnología, biotecnología… somos cavernícolas, ojalá cambie esto porque la pobreza va a ser cada vez mayor.
    Gracias x las notas Germán

  8. Juan dice:

    Para fines de 2015, cuando Cristina Kirchner dejó el cargo, la economía argentina tenía controles cambiarios que restringían la cantidad de dólares que uno podía comerciar. Esto creó, como siempre ha sucedido, en un mercado negro para la moneda.

    Era imperativo levantar esta restricción que había dañado gravemente las exportaciones y la inversión durante cuatro años. Y eso es lo que hizo la nueva administración. Al hacerlo, sin embargo, el verdadero estado de la economía salió a la luz.

    Ahora todo el mundo lucha ante la crisis y en ella busca un Crédito Rápido

  9. Julieta Ventura dice:

    Germán, gracias por este artículo, estoy totalmente de acuerdo. No olvides que por cada insulto que recibas hay miles de otras personas de bien y decentes que te apoyamos. De alguna manera, sos nuestra voz. Siga así profe!

  10. Sebas C dice:

    Lamentablemente como sostiene German, la
    Prensa Argenta y los mal llamados líderes de opinión, omiten hablar en profundidad de temas como la calidad dirigencial, el verdadero sentido del término “cambio” o incluso de temas más puntuales como la presión impositiva o el déficit fiscal. Varios de ellos son economistas, y varios incluso llegaron al Gobierno y cambiaron de discurso.

    Es muy triste haber perdido el super ciclo de commodities y semejante flujo genuino (exportación y no deuda como ahora) de divisas en manos del populismo barato.

    Pero si le das guita y oportunidades a un pueblo reflexivamente pobre, individualista y sobre todo amnésico, qué podes esperar?

    Si eso no cambia dudo cambie algo.

    La Argentina es como la mamá de una ex novia que tuve: le fue bien con menem y le importaba un corno la destrucción del parque industrial y el 20% de desempleo. Si a ella le iba bien, que podía ser más importante?

    Con el mismo criterio puedo hablar de gente muy cercana, que sin criterio económico alguno cree que Nestor Kirchner fue Ala y Macri en cambio es un representante del establishment….COMO SI EL DESCALABRO K NO HUBIERA EXISTIDO!

    German, te banco 1000%, ojala haya un cambio en Argentina. Ojalá Macri se ilumine como líder y la sociedad lo acompañe. Creo hay que hacer fuerza en serio por eso. Pero hoy dudo mucho suceda, veo demasiada nostalgia populista y demasiados pocos huevos en la sociedad.

  11. Roberto Miskolczi dice:

    Excelente descripción de nuestra Argentina. Coincido en que seremos muchos más los que aplaudimos esta posición que quienes insulten. El problema es que aplaudimos en privado. Y ellos son especialistas en mostrar presencia aunque sean 4 ñoquis. Somos un pueblo manzo. Tanto que nos hemos bancado esta patota durante décadas. Esperemos que entre todos podamos seguir apuntalando las pequeñas señales de cambio.

  12. Ruben Edmundo Scaramozzino dice:

    Debemos leernos unos a otros, dejemos de venerar a cualquier padre, pues también sabemos que ellos se equivocaron. Evitemos denostarlos pues al fin y al cabo es que por ellos estamos acá.-

    Dejemos de lado siempre escudarnos en ellos y empecemos a pensar, luego discutir las IDEAS en el rumbo queremos ir y sobre todas las cosas una vez fijado el RUMBO evitar darnos vuelta como el barrilete ó movernos como el FLAN y evitar que nos den vuelta como el panque.-

    El presente del subjuntivo del verbo cambiar, parecería que nos marca un camino. Aunque por mas de 200 años todo indica que caminamos en círculos sin ir a ningún lado concreto, mas bien al CONFLICTO permanente.-

    Saludos comentaristas con poco lecto -comprensión.
    Atte.,
    Ruben

  13. Ezequiel dice:

    Encontré ésta frase, que considero fantástica y habría que ponerla en cada repartición pública (nacional, provincial, municipal, o donde quieran):

    “…no es lo mismo tener “UN CARGO PÚBLICO” que ser “UNA CARGA PÚBLICA”…”

    Nunca olvidemos que ellos cobran, porque nosotros pagamos…

    Saludos.

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