Diario - 30/05/2017

El día después del sinceramiento fiscal: resulta clave asesorar al pequeño inversor

Mi nota en Infobae:

Se viene el Módulo II del Ciclo de Charlas a Distancia en Mercados Financieros cuyo Módulo I dicté durante el mes de mayo en mi rol de asset manager y consultor de patrimonios individuales, muy lejos de la teoría y de todo tratamiento académico de los temas. Para reservas de cupo de concurrencia y consulta de costos, enviar mail de contacto a: gf@germanfermo.com. De hecho, este ciclo de charlas se ha motivado en la necesidad que surge para aquellos inversores que han sincerado su patrimonio y se sienten ajenos a conceptos básicos de estrategia de posicionamiento en asset management: 1) ¿cómo posiciono mi cartera a un año vista? 2) ¿tiene sentido triangular entre mi cuenta local en pesos y una offshore en moneda extranjera?, 3) ¿hasta cuándo resulta óptimo hacer carry trade en pesos?, 4) ¿tiene sentido tomar ganancia en la curva soberana y arbitrar hacia posiciones en bonos provinciales de duration media?, 5) la volatilidad internacional está en mínimos históricos, ¿cuál es el costo de armar un hedge con opciones múltiples?, 6) el dólar está planchado hace mucho tiempo, ¿convendría armar posiciones especulativas con futuros de Rofex?. Este ciclo de charlas tiene como exclusiva finalidad discutir la coyuntura económica y financiera local e internacional y armar carteras que intenten en dicho contexto, maximizar retornos orientado hacia el inversor post-sinceramiento fiscal que se siente en general, ajeno a estas cuestiones.

Un nuevo mundo en “blanco” y mucho más caro. A lo largo de estos meses he tenido una permanente interacción con una nueva clase de inversor que, después del sinceramiento fiscal, se ve obligado a atender cuestiones que antes le eran totalmente ajenas. Hoy, mucho argentino ha sincerado un patrimonio que antes permanecía oculto y muy callado, devengando un 1% anual en alguna cuenta offshore de Suiza o Estados Unidos. Ahora, este patrimonio sincerado tiene que hacerse cargo de muchos gastos que antes en la vida en negro no existían y, por lo tanto, la performance se convierte en una variable indispensable: 1) impuestos a las ganancias y bienes personales, 2) costos de contadores que optimizan la estructura fiscal, 3) costos de abogados que optimizan la estructura legal, 4) costos de un asset manager que optimiza la estructura financiera. Claramente, la vida en blanco obliga a este inversor a mantener a cuatro personajes que antes no existían y que ahora comen de su patrimonio. Esta situación se agrava porque una amplia mayoría de este grupo de “sincerados fiscales” son no-especialistas en finanzas y de repente, se ven obligados a interactuar en un mundo al que no pertenecen y peor aún, al que no quieren pertenecer.

Una yield que no es verdad y una duration que no se entiende. Entonces, de golpe te cuentan que un bono tiene una tasa de rendimiento que se anuncia al momento de comprarlo pero que nunca terminará siendo verdad, lo cual ya para un no-especialista, atenta en principio, contra el sentido común más básico. Después, cuando finalmente se comprende el significado de la yield de un bono y que la misma nunca termina siendo verdad, aparece la duration y te cuentan que los bonos son “como plazos fijos” pero con volatilidad precio, en una jerga que suele ser muy familiar para quien se dedica cotidianamente a esto, pero para aquellos no-especialistas suele ser al menos al principio, un mundo aparentemente complejo, con lenguaje que parece hecho a propósito precisamente, para que no se entienda.

¿Qué es un hedge sintético e imperfecto? Y si el inversor no especialista tiene la suerte de interactuar con un asset manager serio, este profesional le comentará que si piensa cargar su portfolio de bonos argentinos para minimizar el costo de los impuestos estará muy expuesto a riesgo emergente. Dicho riesgo suele correlacionarse con la evolución del S&P y, por lo tanto, dado que los bonos argentinos no tienen instrumentos eficientes de hedging directo, uno podría construir un hedge sintético, por ejemplo, con Puts de Futuros del S&P ajustado por correlación y de esa forma proteger la cartera ante un evento de riesgo global. Claramente, este es un párrafo que incomoda a mucho inversor recientemente sincerado que se enfrenta a un mercado financiero que le habla raro y en el que no confía, generando una manifiesta y comprensible sensación de incomodidad.

¿Con vivir en Argentina tengo demasiado riesgo asumido, tengo encima que sesgar toda mi cartera hacia bonos argentinos con su cuestionable historia defaulteadora? Todavía, los rendimientos que ofrecen los bonos argentinos son enormes relativos a países vecinos como Colombia, Perú, Uruguay, Bolivia, Chile, por citar algunos. Además, los bonos soberanos y cuasi soberanos para personas físicas están exentos de impuestos a las ganancias y bienes personales por lo que, bajo la coyuntura actual de un gobierno no peronista y por lo tanto sumamente más creíble, claramente resulta en un asset class muy recomendado para la amplia gama de especialistas al respecto. Aquí si el inversor no-especialista tiene el algo de sentido común, deberían surgirle preguntas básicas de economía. Primero: ¿estamos corriendo un déficit fiscal récord al 8% del PBI y me dicen que tengo que comprar deuda argentina? Segundo: una cosa es la nación y otra muy distinta son ciertas provincias como Chaco, que ofrece un bono al 2024 con un rendimiento superior al 9%, ¿hay gente que recomienda comprar Chaco después de lo que pasó con la pesificación de los BOGARCHA (Bonos Garantizados del Chaco)? Tercero: mucho economista dice que a este ritmo la macroeconomía del país no convergerá y terminaremos estrangulados llenos de déficit y deuda como en repetidas situaciones de nuestra historia, ¿qué hago entonces comprando bonos argentinos? A veces entonces, muchas preguntas, muchas dudas y un asesoramiento financiero deficiente.

Después del sinceramiento fiscal, ignorar al mercado financiero resulta imposible. Queda claro que después del sinceramiento fiscal ha surgido una significativa cantidad de inversores no-especialistas que están obligados actualmente a cuidar de su patrimonio sincerado y de hacerse cargo de cuestiones múltiples que antes le eran totalmente ajenas. En este contexto, tengo la sensación de que mucho inversor se siente desprotegido frente a un mercado financiero que habla en su propio e inentendible lenguaje, que utiliza métricas de retorno y riesgo, que obligan a cierta comprensión matemática y estadística del asunto y que, por primera vez para muchos, sienten la obligación de optimizar su patrimonio en tres dimensione múltiples: impositiva, legal y financiera. Para esta gente que intenta proteger el ahorro de toda una vida de trabajo, surge de repente la obligación de entender al mercado financiero por una sencilla razón: uno puede delegar en un especialista el manejo de su propio patrimonio, pero, en definitiva, ante un error eventual, la pérdida la absorbe el ahorrista con una baja en el nivel de su riqueza. Toda esta gente, en alto grado desentendida en la actualidad, comienza a transitar una nueva Argentina al menos desde este ángulo fiscal que lo pone en la cotidiana obligación de seguir la evolución de variables financieras, económicas y políticas. En suma, cuando un individuo alcanza un nivel patrimonial lo suficientemente importante como para hacerse cargo, ignorar finanzas, se torna en una imposibilidad práctica. Con sinceramiento fiscal, llegó el momento deshacerse cargo y al principio nunca es fácil.

Un comentario para El día después del sinceramiento fiscal: resulta clave asesorar al pequeño inversor

  1. pipo dice:

    excelente gracias por educarnos, para un inversor sencillo veo que lo mas conveniente seria un fondo e ir saltando de fondo en fondo, ejem ahora uno en acciones, luego otro con bonos de sta fe y salta, recuerdo que los de chaco lo pesificaron, y asi cosa de que explote algún cisne, valoro su opinión, gracias miel, cordiales saludos

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